...time to relax

Hacía rato que en una conversación entre los "rockillanos" había salido el tema de irnos a tontear un fin de semana fuera de Santiago, sólo por dar jugo y en un acto de heroísmo sin límites, Denis había ofrecido su casa de veraneo familiar que queda en Cáhuil, en la Sexta Región (cerca de Pichilemu), así que le pusimos fecha y rajamos los 4/6 que finalmente pudimos viajar (compromisos y licencia impidieron que Lete y Janox nos agancharan...) este primer fin de semana de abril...

Denis, Racuna y Lucho pudieron emprender el viaje el viernes en la tarde, mientras que yo no pude por motivos laborales, zarpando el sábado a las 9:00... el almuerzo del sábado estuvo maestro (en un restaurant que no daré el nombre, por que sería para un bullying masivo...) bien cargado a lo marino (pescado frito y machas a la parmesana, disfrutadas por todos, salvo Racuna, el cual no tolera los alimentos de origen playero), para proseguir con una caminada por la playa, donde Racuna y Denis se aplicaron su cabalgata, algo que está fuera de mi gusto, considerando mi "tensa relación" con los animales... para cerrar con una compra en el centro de Pichilemu, para un asado (agendado para el sábado, pero por razones estomacales, desplazado para el almuerzo del domingo...) y la correspondiente ración de líquidos de diversas especies... cerrando el sábado con una amena conversa musical (de fondo con el concierto 50° aniversario de Fender y el Classics Albums: Dark Side of the Moon), unos cedieron antes que otros, pero eso queda en el seno de la banda jejejeje...

El domingo aplicamos desayuno de campeones, con pan amasado, huevos con queso y té o cerveza dependiendo del comensal, lo que nos dio energía para la caminata al cerro que estaba cerca de la casa, donde no pudimos ver ninguna sacada de cresta, pero si varias postales memorables de la costa de la Sexta región, así como las casas preciosas que adornaban el bosque... para cerrar el domingo, el postergado asado (pucha que hacía tiempo que no pelaba tantas papas jejejeje) con lo que siguió una merecida siesta, la ordenada de bolso y la salida a Pichilemu a bordo de un colectivo para 6 personas (no daré el orden de los pasajeros, para cuidar el secreto de la amistad)... el bus la hizo cortísima y ahora estoy transmitiendo live & direct desde Santiago...

En resumen, un fin de semana redondo, con muy buenos amigos, donde abundó la buena comida, la conversa y las risas por doquier... espero que se repita, en Cáhuil o en otra parte...
Post a Comment