...the unnamed feeling

Muchas veces los más cercanos, especialmente los que hablamos de música periódicamente me han escuchado despotricar contra el St. Anger de Metallica y claramente ahí hay algo más que el octavo álbum de una de mis bandas más queridas de la vida, el odio que siento hacia esas canciones es tan profundo que mi cerebro se nubla y no me permite hacerme una idea diferente de la imagen que me forjé hace casi 14 años, algo así como cuando al Dr. Banner se le rompe la camisa y se pone verde, guardando las proporciones.


Hagamos una retrospectiva rápida, a los de San Francisco los descubrí por allá por 1996 (viejo, lo se, ya, atrás sin golpes) y reconozco que me volaron la cabeza de a poco, partí por el 'Black Album' si no me equivoco y rápidamente el 'Master of Puppets' se transformó en uno de mis discos favoritos, sin desconocer el poder cáustico de ‘Kill ‘Em All’, la inspiración de ‘Ride The Lightning’ y toda esa rabia comprimida desatada en ‘...And Justice For All’ encabezado por ese magnífico single que fue “One”, pero bueno, durante la educación media el cetro de banda favorita lo peleaban palmo a palmo la banda de Axl Rose y la de Hetfield & Co. cuando a fines de 2001 me entero que Jason Newsted dejaba el grupo me sentí golpeado, uno de los pilares de dureza y brutalidad del thrash se me queda fuera y siento que la banda pierde mucho con su salida, incluso dudé que el tándem Hetfield / Ulrich lograra salir de esa, así de extremo… Después de varias noticias, se confirma que Robert Trujillo toma el rol de las cuatro cuerdas y más se acrecienta mi duda, sin desmerecer el gran talento musical del recién llegado, su estética no me cuajaba con el entorno Metallica y eso ya daba para tema de debate (a Trujillo lo conocía principalmente por su trabajo con Ozzy y poco más, después otros amigos me presentaron a Suicidal Tendencies y principalmente su portentoso trabajo en Infectious Grooves…)

En base a lo anterior ¿que podría esperar yo después de esto? Personalmente ansiaba una patada en la boca que me dejara inconsciente, algo que demostrara que la salida de Newsted había sido beneficiosa, ya que su fuerza se estaba efectivamente desviando a otros proyectos y que ahora con cuatro cabezas concentradas el mundo se quedaba chico (tres en realidad, Trujillo entró después que el disco estaba grabado) y la explosión sónica sería memorable, pero no fue así, que me encontré:

  • Canciones sin alma, aburridas y armadas como si se tratara de un experimento de estudio que no terminó de cuajar nunca ¿o no Frantic-tic-tic-tic-toc?, ya ni siquiera uno se podía amparar en que eran oreja para odiarlas, como había pasado antes con los detractores del ‘Black Album’
  • Una batería afinada por un cabro chico probablemente o un técnico que odiaba a Lars y además lo convenció que eso “la llevaba”. En multitudes de foros he indicado que esa caja suena como si Lars Ulrich le estuviera pegando a un tarro de Leche Nido, así de simple. El amigo Jano González ha intentado explicarme las tendencias a las que podría intentar acercarse el sonido general del disco, lo siento, me sigue sin gustar.
  • Solos de guitarra ma… perdón solos de guitarra inexistentes. Hace décadas que se discute si Kirk Hammet es un buen guitarrista o no (muchos dicen que lleva más de 30 años tocando el mismo solo, pero eso es tema aparte) y como para darle protagonismo, no aporta con solos en ninguna canción. Está bien que James Hetfield sea unos de los mejores rifferos de la escena, pero vamos, que el crespo algo podría hacer para ponerle sentimiento a esos monstruos sin forma.
  • La gira de apoyo del disco no fue de las mejores, el sonido de la banda no estaba afiatado y en algunos bootlegs que se lanzaron sonaban pésimo, Hetfield muy desafinado, sonido desequilibrado, sin contar que sonaban muchas canciones del St. Anger, demasiadas para mi… menos mal que el concierto planificado en Chile se cayó, ya que de seguro estaría pelándolo en este párrafo.
En resumen, todos los discos de Metallica me han dejado algo, salvo este… del 'Load' rescataré para siempre “King Nothing”, del 'Reload' me quedo con “Fuel”, del ‘Death Magnetic’ varios momentos y “Broken, Beaten & Scarred” especialmente, del último (‘Hardwired... To Self-Destruct’) muchos más maduro que del predecesor, pero por lejos una de las mejores canciones de la banda en los últimos 20 años: “Spit Out The Bone”. Del 'St. Anger' acá nada señores, lo que es una nota!! Con decirles que ni la polera que venía de regalo la fui a buscar ya que no quedaban en talla "robustito" cuando pasé por el CD, no valía la pena llevar con orgullo ese estandarte...


Ahora agreguemos la parte “social”. Cuando se lanzó el disco el 5 de junio de 2003 (a 12 años de la Copa Libertadores del más grande, imposible no recordarlo), yo estaba en cuarto año de la universidad y estuve dispuesto a comprarme el disco doble (con DVD incluído) a 12 cuotas (o seis no lo tengo claro ya….) por lo que cada mes que pagaba esa boleta me volvía el enojo… la cara que puse la primera vez que lo escuché está en los anales de las malas caras de la historia, el amigo Racuna puede dar fe de ello, ya que aprovechó la “listening session” para agarrarle odio también!

Para cerrar, hace unos días, a ya casi 14 años de esa fecha nefasta volví a escuchar la canción “St. Anger” en unos singles que compré por los covers de The Ramones y debo reconocer que sigue sonando igual de mal, ni siquiera mi madura perspectiva actual me permite evolucionar mi opinión, lo siento! El otro día en random, el Clementine me tiró una versión de “Dirty Window”, tocada 8 años después y algo mejora en sonido, pero igual sigue siendo una mala canción… salva el riff, hay que decirlo, Papa Het no decepcionó, ahí...

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...in my time of dying

Antes de todo estuvo Temple Of The Dog, antes de escuchar por primera vez esa gema llamada “Badmotorfinger”, antes de esa colosal obra llamada “Superunknown”, antes de ese mazazo que significó el año 2002 el disco homónimo de Audioslave, antes de todo, una noche de sábado me encontré en MTV con el video de “Hunger Strike” y me pregunté ¿por qué Eddie Vedder estaba cantando con Soundgarden?, esperé los créditos y descubrí que había algo llamado Temple Of The Dog. De ahí en más traté de encontrar material de ellos y nada: Constitución, 1997, sin internet y los amigos nada de nada de esa banda. Una noche de viernes 1999 estaba en la casa de un conocido cerca de mi barrio con varios amigos del colegio y en mi tradicional costumbre de revisar los CD de la gente cuando están a la vista, entre discos de no se cuanta cosa, aparece el disco de Temple Of The Dog y en un arranque de puntudez que no me falla cuando es necesario, pedí el disco a la dueña de casa (era una señora) por un día para poder “respaldarlo” y disfrutarlo, tanta sería mi insistencia y cara de ilusión que me lo prestó por medio día, tiempo más que suficiente para comprar el cassette y grabarlo. Felicidad máxima, el sábado desperté al Herman y o cresta… que disco por la miércale, que pedazo de obra! Tranquila y brutal a la vez… la creme-de-la-creme del grunge junta, no se porque, pero junta!


Años después, en la Universidad, era común hablar de ellos con Racuna y Gordo, empezaron a aparecer los discos de Soundgarden, la mente empieza a asimilar esa maravilla de banda que son los pioneros de Seattle, que no sirve para todos los días como Iron Maiden o Metallica, que no me termina de redondear en sus primeros años, pero que a partir de Badmotorfinger (CD que el amigo Fernández me pirateo generosamente hace 16 años) justifica cada peso invertido en adquirir su música… cada peso que me costó la entrada al Lollapalooza 2014 para verlos en vivo y poder cabecear sin clemencia “Outshined” o cada cuerda vocal rota cantando “The Day I Tried To Live”…

El primer disco de Audioslave lo llevó el amigo Lete a la casa de Gordo, como la novedad traída de Concepción y desde la primera escuchada “Cochise” y “Show Me How To Live” están en el soundtrack de la vida, “Like a Stone” es imposible no recordarla, sonó hasta en las radios de cumbia, jamás olvidé esa tarde, la consistencia del sonido logrado por Cornell / Morello / Wilk / Commerford fue algo difícil de superar para ese novel muchacho estudiante… Después en Santiago conocí al amigo Rosales, otro conocedor y devoto de Audioslave que me “compartió” el Live in Cuba… asombroso!

Ayer el buen Chris Cornell decidió partir, y digo decidió porque las noticias apuntan a que la cosa fue suicidio, y la verdad es que la causa puede pasar a segundo plano, la cosa es que una de las mejores voces de nuestra época se apagó y pasa al panteón de las leyendas, de esas legendarias voces que llenaban por sí solo el espectro sonoro y generaron una admiración por si solos, independiente que siempre estuvo rodeado de músicos increíbles, la voz de Cornell llenaba espacios solo con su guitarra de palo (sus tour solistas así lo confirman…)

La primera interacción musical real que recordaré con la Trini fue cuando le enseñé “We Will Rock You” y hasta hoy la canta y aplaude… la segunda el día que salimos de la iglesia de Curicó porque tenía hambre y mientras buscábamos algún snack me dice “Cristian, tengo tanta hambre como esa canción que me cantaste una vez y se lanza (con la melodía) ‘I'm going hungry…’” y bueno, entenderán que muy piedra será uno, pero la emoción me llegó hasta la médula… con esto cierro, gracias por tanto Chris Cornell, tu música permanecerá con nosotros para siempre, los discos de Soundgarden, Audioslave y sobre todo el de Temple Of The Dog están indeleblemente impregnados en el corazón de este servidor!

Unica foto que tomé el 2014 cuando vi a Soundgarden, tremendo show...

...wanna be startin' somethin'

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos discos es caer en un conjunto de lugares comunes y redundar en datos que los más probable es que todo el mundo conozca… El disco que hoy nos convoca cae en esa categoría ¿Es necesario realmente escribir del álbum más vendido de la historia? ¿es necesario escribir sobre un disco que debe tener 2 o 3 de las canciones mas escuchadas de la vida? La verdad, no tengo idea, pero creo que nunca está demás rendir tributo al rey del pop y su obra máxima.


En el contexto histórico, nos encontramos frente al sexto disco de Michael Jackson, editado con la difícil misión de superar al exitoso “Off The Wall” cuenta con la coproducción de Quincy Jones, continuando la senda de los ritmos disco, R&B y rock de su predecesor. El disco arranca con “Wanna Be Startin’ Somethin’” derrochando un groove envidiable e incluyendo versos en suajili al final para acrecentar la fiesta, “Baby Be Mine” toma las raíces más funk de ese lento que el maestro Barry White popularizó, continúa con la delicadeza de “The Girl Is Mine” con dos actores peleando por la misma mujer, para dar paso a las tres más grandes canciones de este disco (de esas que pasarán a la historia como “canciones que hasta mi abuela conoce”) partiendo por los terroríficos sonidos de “Thriller”, los rockeros patrones sonoros de “Beat It” (para mi la mejor canción del disco, sin lugar a dudas) y la inmortal “Billie Jean” que sacude con un bajo majestuoso afirmado por una batería bien monótona, para dejar la base a una de las mejores canciones del pop. El siguiente track “Human Nature” devuelve la calma al disco, pero solo como antesala a "PYT (Pretty Young Thing)" que demuestra todo el potencial para crear piezas listas para la pista de baile. El disco cierra con una balada en toda la extensión de la frase “The Lady In My Life” pone la guinda a la torta de 42 minutos.


Ahora, ya con el talento de Jackson más la genialidad de Quincy Jones podría ser suficiente, pero no, además de ellos hay varias colaboraciones que convierten a este disco en un universo de talentos: Eddie Van Halen aporta con el solo de “Beat It” (los golpes en la puerta son reales, dicho sea de paso), Paul McCartney contribuyó en la composición y voces de “The Girl Is Mine” y los profesores de Toto (Steve Lukather, David Paich, Jeff Porcaro, Steve Porcaro y Greg Phillinganes) fueron músicos de sesión en varios de los tracks del disco (pocos meses después de la edición del exitoso Toto IV, con 6 premios Grammy a su haber, por lo que decir que andaban prendidos es poco) o Vincent Price (actor de cine de terror) en la voz terrorífica en varios pasajes de la canción “Thriller”.


En el plano personal, cuando era muy chico (3 o 4 años), me paseaba por el patio de mi casa y en ocasiones (casi siempre, la verdad) terminaba entrando a la casa de mis tíos y primas, donde el domingo por la tarde siempre estaba puesto Más Música y ahí me acuerdo haber quedado helado con ese video de los muertos que salían de las tumbas, el hombre lobo, la niña arrancando y la coreografía de los zombies que sigue siendo lo máximo en coreografía de muertos vivientes (sino pregúntenle a la Trini que identifica a Michael Jackson con los zombies bailarines)! ¿Qué niño que haya vivido en la década de los 80’s no intentó hacer el paso Moonwalker?, personalmente esperaba que el piso de la casa estuviera recién encerado y lo practicaba!! (después de 30 años si mi mamá lee esto puede entender por qué el encerado duraba poco…)

Recuerdo que cuando tenía 13 años mi mamá me regaló un personal stereo donde por fin podía escuchar música, ya fuera en la radio FM o en cassette, sin embargo, este segundo medio tenía un problema grave: en mi casa no habían cassettes, así que como segunda patita, debí pedir plata para comprarme alguno. En esos momentos es cuando la vida te empieza a enseñar como funcionan las cosas, mi abuela no tenía mucha plata y me regaló luca (CLP 1.000 en 1993 era dolorosa para la familia) para que me comprara un cassete y lo único para lo que me alcanzó fue para uno pirata en un kiosko que había en la esquina de mi casa, atendido por un joven que bailaba toda la mañana como Michael Jackson… como no tenía idea que quería comprar, me decanté por lo conocido y a pesar de los traumas generados en la niñez y el video de los zombies, me compré esta maravillosa pieza y el resto, es historia contada en los párrafos anteriores!!


PD.- el patrón de batería presente en “Billie Jean” fue lo primero que toqué en batería y aunque es simple, me emocione al escuchar el bajo de fondo y yo tocando encima… otra razón para tributar esta joya!!

PD 2.- La foto del disco al inicio del post es la edición que tengo ahora en CD... las versiones con artistas nuevos son malísimas... nada más que aportar al respecto!

...a kind of magic

Hace varios meses atrás la Carola me planteó la idea de irnos de vacaciones a Orlando para conocer los parques Disney y aprovechar que la heredera creemos estaba en una edad de disfrutarlo a concho. Después de darle un par de vueltas a las opciones pusimos manos a la obra y logramos tener todo comprado / reservado para febrero miércale… Mickey Mouse here we go!!!

Teníamos el alojamiento dentro de uno de los hoteles de Disney, por lo que la cosa es fácil desde el aeropuerto (aunque el viaje fue muy largo) y desde ahí uno comienza a vivir la “Experiencia Disney” donde todo funciona de manera perfecto y donde unos siente que cada paso que da está perfectamente cronometrado y planificado. Desde el hotel teníamos transporte directo a los parques y entre ellos, así que la cosa salió facilita.

Dentro de los parques la cosa es espectacular, todo funciona, la gente tiene cara de contenta y está al servicio de que el turista lo pase excelente, las filas se demoran la cantidad de minutos que indican en la entrada, las normas de seguridad son buenísimas, la comida es rica (y aunque es cara, tampoco es algo impagable para un núcleo familiar pequeño como el nuestro) y el ambiente en general está armado para que te sientas como cabro chico y acá es donde está una de las cosas que más valoro: después de un rato me sentía un cabro chico más dentro del parque donde todo comenzó a llamarme la atención y encontrarlo bacán (a pesar del miedo que he profesado a las montañas rusas y que eran mi principal traba antes del viaje). Hablando un poco de los parques:

  • El parque que más me gustó creo que fue Hollywood Studios, por todo el tema Star Wars que lo rodea (ya tenía la mitad de mi corazón ganado) y porque a la única montaña rusa que disfruté 100% fue a la de Aerosmith, donde canté “Back In The Saddle” y “(Dude) Looks Like A Lady” todo el trayecto… a grito pelado (disculpas a la gringa que iba a mi lado: shit happens!) Me saco el sombrero, el mejor simulador 3D al que me subí... hasta que conocí los de Harry Potter (otra cosa la verdad!)
  • Magic Kingdom hace gala de toda la historia que tiene Disney produciendo historias, por lo que en cada rincón hay algo a lo que sacarle foto. Las niñas del grupo lo amaron y yo lo pasé bien, incluso en Space Mountain donde no abrí los ojos... así de gallina señores!!
  • En Animal Kingdom me faltó un poco más de Rey León (aunque anduve todo el día con eso de "Ya quisiera yo ser un rey!!") y como no soy muy fan de los animalitos, como que no me sorprendió mucho, aunque el ascenso al Himalaya y la aventura con el Yeti fue increíble.
  • Epcot lo encontré algo más plano que los otros (pocas atracciones bombásticas en el poco tiempo que le dedicamos) aunque el simulador de vuelo espacial es increíble y en un momento pensé ¿Que diablos hago arriba de esta cosa?
  • Fuimos un día a Universal, donde las montañas rusas son “the real” tormento, donde logré esquivar las más grandes gracias a que la chica no se podía subir (menos mal, yo las vi y pensé en la resistencia de mi estómago). Acá es Marvel y Harry Potter los que se roban la película, además que nos encontramos con la fiesta de Mardi Gras, por lo que el color y la música inundaban todo… no hablaré de la atracción de la momia ya que aun mi cuello no se recupera de las sacudidas imprevistas ya que pensamos que sería más tranquila.
La noche que fuimos aUniversal pudimos cenar en el Hard Rock Café, por lo que puedo tachar uno más de la lista, ya van 4 conocidos. Pensé que la Trini se aburriría, pero los lápices de colores y la pizza ayudaron a que eso no sucediera.

Finalmente, lo que más rescato de este viaje es la cara de felicidad de la Trini al mirar cada cosa en los parques, todo le sorprendía y podía dar rienda suelta a su imaginación, bailar por la calle, abrazar a los personajes, comer cosas nuevas, correr de un lado a otro, etc. Además aun me sonrío al recordar la cara de felicidad de la Carola, el castillo de la Cenicienta creo que será algo difícil de superar y su sonrisa de oreja a oreja lo evidenciaba.


Varios amigos me han preguntado si volvería y mi respuesta es: Pero por su puesto…!! Sin pensarlo, si cuento con el presupuesto, cuenten conmigo…!!! Y la tentación para el 2019 es innegable, cuando se espere que el parque temático de Star Wars se encuentre operativo… ayayai mamita!!