...come across to the Promised Land

Hay bandas con las que uno establece una relación indestructible, independiente los años que pasen o la distancia que uno fije entre una escuchada y otra, el cariño sigue ahí, indestructible. Personalmente, con HammerFall me pasa que al ser la primera banda que vi en vivo allá por el 2003 (*) me dejó una marca imborrable, muy cercana a una cicatriz que cada cierto tiempo uno recuerda. Con el tiempo fui conociendo otras bandas, otros estilos, me enamoré de otras melodías, pero siempre que suena algún tema de los suecos en el random de alguna lista, las ganas de empuñar la mano en alto y cantar el coro a todo pulmón no se me pasan. Si este tema pertecene a alguno de los cuatro primeros discos, el air-drumming sale solo, en la calle, casa u oficina, lo lamente, para mi ‘Glory To The Brave’, ‘Legacy Of Kings’, ‘Renegade’ y ‘Crimson Thunder’ son discos fundamentales, a los que cada cierto tiempo es recomendable darle una pasada o usarlo por lo menos como banda sonora de algún trote de fin de semana.


De esta manera, el reciente martes 05 de diciembre era un momento perfecto para volver a la misa templaria, en un aforo bastante más chico que donde los vi la primera vez, en el ¿-2 quizás? De la discoteque Blondie, pero con las mismas ansias de corear las míticas estrofas de batallas medievales o ataques de caballería. Con una puntualidad inglesa la banda aparece en el escenario entonando un himno moderno de su basta discografía “Hector’s Hymn” de su penúltimo disco, para calentar de manera brillante el ya caldeado ambiente, pasando directo al ya mítico “Riders Of The Storm”... uno a uno fueron cayendo los clásicos de la banda “Blood Bound”, “Any Means Necessary” con los coros muy bien soportados por Drojack / Norgren / Larsson, la moto de “Renegade” y su melodía que me sigue sonando muy Judas Priest, el clásico juego entre los viejos y nuevos fans con “Let The Hammer Fall”, la pegadiza “Last Man Standing”, un medley del primer disco basado en piezas instrumentales, donde hubo fallos en la batería que fueron absolutamente compensados con la interpretación de la gloriosa “The Dragon Lies Bleeding” (que no estaba en el setlist de la gira) coronada con una balada emblemática como es “Glory To The Brave”, conjugándolo astutamente con lo mejor de sus nuevos discos: “Dethrone and Defy” (llevo casi una semana entera con el bendito coro en la cabeza), “Origins”, “Bushido”, “Hammer High”, cerrando de manera asombrosa con la mítica “Hearts On Fire”, con el recinto cayéndose a pedazos en cada sílaba del coro.


Como comentaba anteriormente, en este concierto era imposible pasarlo mal, las canciones en un 99,9% están pensadas y diseñadas para ser cantadas por el público en algún punto, el entusiasmo de la banda en el escenario traspaso sin barreras al público, que a pesar del calor, no paró un instante en los 120 minutos que duró el concierto y la buena onda de una agrupación afiatadísima dejó en claro que tenemos Templarios del Heavy Metal para rato… Hammer High…!!!


PD 1.- A la salida del concierto, al final de la cancha me encontré con el amigo Pablo Vergara, un viejo conocido de las tardes maulinas donde uno se dedicaba a intercambiar música en CD por esos años! Un gusto saber que le ha ido excelente en la vida y que se dedica a lo que siempre le gustó! Un abrazo!

PD 2.- Lamentablemente no puedo opinar de los teloneros, llegue raspando la hora a la banda principal, pero entiendo que sonaron muy bien...

(*) La primera banda que vi concientemente en vivo fue Los Jaivas e Illapu en alguna semana maulina perdida en los recovecos del tiempo, agradezco haber visto al mítico Gato Alquinta al frente de los oriundos de Viña del Mar, después vi a Los Tres en la gira de ‘La Espada y La Pared’ en la cancha del Estadio Enrique Donn Müller de Constitución, y finalmente, vi a Chanco en Piedra 3 veces por lo bajo entre la Perla del Maule y Chillán… en estricto rigor, HammerFall fue la primera banda internacional que vi en vivo… 

...if eternity should fail

Como ya nos tiene acostumbrados, La Bestia lanza un disco en vivo que respalda la gira de promoción de su placa en estudio, por lo que el Book Of Souls no fue la excepción a esta regla. Esta vez no corresponde a un concierto completo, sino a la compilación de varios shows alrededor del planeta, donde esta vez no nos tocó (ya teníamos “Iron Maiden” del ‘Flight 666’ y el disco entero ‘En Vivo’, seamos generosos con los países hermanos…), destacando las apariciones de la banda en grandes festivales como el Wacken Open Air y el Download Festival, ambos de 2016.

Claramente el foco de este disco es presentar los temas del último disco de estudio de la banda, por lo que brillan muy bien “If Eternity Should Fail” que sirve para el golpe en el mentón al arranque del show y que reconozco me llenó de emoción al ver cantando como una máquina a Bruce Dickinson después del cáncer que nos hizo temer lo peor, “Speed Of Light” (flojo single en mi humilde opinión), “Death Or Glory”, la apabullante “The Red And The Black”, el ritmo tranquilo de “The Great Unknown” y “The Book Of Souls” (muy en la línea épica que marcó alguna vez “Dance Of Death”), combinadas con otras joyas de la corona maideniana como “Wratchild”, “The Trooper”, “Powerlave”, “Blood Brothers” o “Fear Of The Dark” (donde dicho sea de paso, todavía se me ponen los pelos de punta con los primeros acordes de guitarra y platillos de McBrain), sin olvidar el cierre con la gigantesca “Wasted Years” (como me reventé las orejas en la adolescencia con ese track… uffff)


Puntos a favor, el booklet plagado de imágenes de la gira como esos antiguos, que a duras penas cabe en el CD y las palabras de Rod Smallwood contando detalles de la gira, como el accidente en Chile que casi deja a Argentina sin show. Lo que no me termina de convencer es la continuidad que le dan a los temas al sacarlo de diferentes shows, en algunas transiciones se nota mucho el cambio de público, por lo que creo se pudo hacer un mejor trabajo por ese aspecto.

A esta altura uno se podría poner exquisito y exigir que cambien el setlist rescatando temas del vasto catálogo que la banda posee, pero en fin, sabemos que hay 4 ó 5 canciones que ya no saldrán jamás del setlist de la banda… a menos que los demanden, como pasó con ese Destructor Imperial llamado “Halloween By Thy Name" que esta vez no aparece interpretada (ni tampoco tocada, ojo…)

...metal invaders

Esta historia parte allá por 1998, cuando me pasaba la madrugada del lunes esperando que MTV diera el programa de videos metaleros de esa época: “Metalhead” creo que se llamaba y fue la continuación de “Headbanger’s Ball” pero sin entrevistas, solo videos. A esa hora uno podía ver clips de Metallica, Sepultura, Iron Maiden, Motorhead, Slayer y otras tantas catedrales del buen Heavy Metal… Una de esas tantas trasnochadas dieron un video que marcó mi juventud rockera: partía con un tipo sentado en la barra de un bar, abre la boca, entra la cámara y paf, empieza a sonar “I Want Out”, no lo podría creer, la voz de Michael Kiske era algo de otro planeta, la velocidad y melodía de la música eran geniales… algo había que hacer, buscar material, no se… de momento grabar el video en VHS para compartirlo con los amigos y reproducir ese track hasta que se moliera la cinta…


Casi 20 años después, domingo 05 de noviembre de 2017 estoy esperando que Helloween salga al escenario del Teatro Caupolicán para verlos por tercera vez en mi vida. Las dos veces anteriores fueron con Andi Deris liderando las voces. Deris es un cantante muy bueno que tomó la difícil misión de reemplazar al que muchos marcaron como el sucesor de Bruce Dickinson allá por 1994, generando verdaderas joyas con la calabaza de Hamburgo, dándole nueva vida a una banda que muchos condenaron a muerte hace ya 24 años… A pesar de ser la tercera vez, esta es diferente, hace meses se confirmó la vuelta de Michael Kiske y Kai Hansen para un tour con el resto de los integrantes de la banda… el adolescente Cristian Valdés que todavía guardo en mi alma no lo podía creer… o sea… aaaaaaaaaaahhhhh!!! Y ahi estábamos solo con un telón separándonos de la gloría.


20:03 de la noche y la música envasada comienza a sonar, se cae el telón y los primeros acordes de “Halloween” (otro video que ví en el mismo programa relatado en el primer párrafo) nos dejan sin aliento, el profesor Kiske aparece y todo se viene abajo, ni les explico la emoción de escuchar las primeras sílabas de esa joya y la aparición por la derecha de Andi Deris marcando el inicio de una noche increíble. Sin desmerecer la grandeza de “Dr. Stein”, la segunda de la noche, también cantada a duo por los dos vocalistas, cuando comienza a sonar “I’m Alive” de aquél mítico ‘Keeper Of The Seven Keys I’ volví de nuevo más de 20 años atrás, navidad de 1999, me había logrado grabar ese CD y los escuchaba en mi discman, por lo que nunca olvidaré el momento en que suena “You, you say, you have lost the way…” insisto, la voz de Michael Kiske es de otro planeta, por favor, denle un Premio Nobel a ese hombre!!

El resto del concierto fue un vaivén entre clásicos de ambos vocalistas, cada uno prestándose ayuda en algunos pasajes, fue emocionante escuchar “Why” y “Perfect Gentleman” de la era Deris con esas maravillosas segundas voces, así como poder apreciar por fin en vivo esa gran pieza llamada “I Can” (otro video que recordaba del MTV noventero) y gran combustible usado en múltiples carreras de fin de semana, escuchar esa intro de batería gloriosa que da comienzo a “Sole Survivor” o "Rise And Fall", la sección acústica con “Forever and One (Neverland)”, el medley de la obra primigenia de la banda con Kai Hansen a las voces, donde “Starlight” casi me tira al suelo de tanto gritarla, el momento magistral con los tres vocalistas cantando “How Many Tears” (como olvidar ese registro del ‘Live In The U.K.’), el tributo al gran Ingo Schwichtenberg y un largo etc….


Los encores arrancaron con “Eagle Fly Free” una pieza que podría escuchar 3 horas seguidas sin cansarme, seguida de 13 minutos de magia: “Keeper Of The Seven Keys” entera y sin cortes… uffff, el video de fondo muy Tolkiano!. Para el cierre que más que “Future World” y “I Want Out”, señoras y señores, el círculo está completo, como he dicho antes, las ganas de tener un DeLorean, volver a Constitución y decirle al novel Valdés: “Wn, la hicimos!!!”


Ese es mi relato de unos de los grandes shows que me ha tocado presenciar, desde la tribuna del fan emocionado…

PD 1.- No es la primera vez que veo a Kiske, antes fue con Kai Hansen en el proyecto Unisonic y después con Tobias Sammet con Avantasia, pero no se, con Helloween es otra cosa…
PD 2.- Si quieren ver el setlist completo, pase por acá
PD 3.- Un review más extenso por un medio especializado de la noche anterior a lo que cuento, lo pueden encontrar por acá
PD 4.- Un señor muy generoso grabó el concierto entero, pase por acá...

...closer to the heart

Mi relación con Rush partió allá por el año 2000 cuando me dio por escuchar a Dream Theater después de que llegó a mis manos el ‘Once In A Livetime’ pirateado y en un par de conversas con compañeros de la UBB llegamos a una frase del tipo “...alucinas con Dream Theater y eso que no conoces a Rush…!” (El que no conoce a Dios a cualquier santo le reza), lo que claramente era un desafío aceptado con un rotundo “Efectivamente no los conozco, pero pásame algo para tasarlos…!!” frase seguida por un largo silencio, otro amigo acotó “Creo que son los que tocan Tom Sawyer”, no habían más datos, ni pistas: en los albores del File Sharing, nadie del grupo de compañeros tenía un solo mp3 de Rush. Después de investigar un par de días y sin una conexión decente a internet, me fui a pasear a Falabella del mall chillanejo y entre el vitrineo habitual de discos me encontré con el ‘Exit... Stage Left’, por lo que después de evaluar la inversión, me lo compré en las habituales 6 cuotas…

Después de un par de minutos de escucha entendí todo, la banda sonaba muy diferente a lo que escuchaba por esos años, pero el talento descomunal se podía sentir en cada segundo que pasaba y aunque obviamente la batería del profesor Neil Peart me dejó knock out, la voz de Geddy Lee generó anticuerpos inicialmente, pero con el pasar de los temas encajó perfectamente. A Alex Lifeson lo aprendí a escuchar con el tiempo, mi cariño hacia el maduró con los años como dirían los abuelos...


La verdad es que venir a hablar de lo grandes que son los canadienses es ser redundante y hasta latero, pero la calidad de cada track de este disco en vivo es despampanante, ya siendo patente el cambio de sonido a algo “más oreja” iniciado en ‘Permanent Waves’, sin dejar de lado las melodías y arreglos intrincados propios de un estilo donde son uno de los buques insignia. Piezas como “Tom Sawyer”, “Red Barchetta” muestran el disco que promocionaba la gira, mientras que “Closer To The Heart”, “The Spirit Of Radio” y “Freewill” nos conducen a pasajes más tranquilos y radiales si lo queremos catalogar, así como “Jacob’s Leader”, “Xanadu” o la mítica “La Villa Strangiato” nos recuerdan lo complejo que pueden llegar a ser los arreglos con los tres genios inspirados. No puedo no destacar la versión hermosa que se marcaron de esa majestuosidad de tema como es “The Trees”.


Con el tiempo llegaron los programas de P2P y la cosa se simplificó, pero no fue hasta que conocí al amigo Álvaro Díaz que no supe lo que era un fan de Rush (que ojo, dentro de la comunidad musical pelean el talibanismo a los fans de KISS), con quien tuve acceso a más discos y más historias de esas que cimentan la leyenda de estos verdaderos nerds del prog rock.

Demás está decir que desde esos días hasta ahora, la Santísima Trinidad del Rock Progresivo se transformó en una de mis bandas regalonas, principalmente por esa tremenda gama de estilos que cruza su basta discografía, pero con una consistencia y valentía digna de admiración, aun cuando navegaron en un mar de sintetizadores y melodías más plásticas a mediados de los ochenta, retomando un sonido más duro ya arrancando los 90s, siempre demostrando que el talento es algo que sobra en estos tres monstruos. Cuando se hizo oficial que ya no girarían más (por lo problemas de salud que el octópodo Neal Peart sufre) di gracias al cielo por la oportunidad de haberlos visto hace ya casi 7 años… impresionante show, impresionante setlist y un carisma único de parte de los maestros!

...fiestas eternas y un cielo funk

Nuestra banda sonora personal está compuesta por un collage de melodías y letras que representan una época particular de nuestras vidas y si han leído este blog un par de veces se darán cuenta que me encanta ir intercalando estos recuerdos con eventos, discos o canciones. Pues bien, acá vamos de nuevo… En los 4,5 años que llevamos con la Carola no habíamos ido jamás a ver a Chancho en Piedra, una banda que ambos seguimos en algún periodo de nuestras vidas, pero que por diversas razones nunca fuimos a ver juntos (mentalmente calculaba que hacía como 15 años que no los veía en vivo…), todo eso se acabó este viernes 25 de agosto, cuando llegamos al Caupolicán a ver el show de 20 años de uno de los mejores discos de la banda: La Dieta del Lagarto.

La noche partió con una banda joven de telómeros que se llama Mangoré que con un sonido bien ecléctico hicieron saltar a un público super respetuoso, cerrando la presentación entre riffs pegajosos y un aplauso más que merecido, espero darle una pasada por Spotify a ver qué tal suenan en estudio.


A las 21:00 en punto, sale a la cancha el plato principal con una hora de un set que se paseó por todos los discos de la banda, arrancando con “Vientre Fuerte” del Funkybaritico, para dejar caer la clásica “Funky Tu Madre”, “Yakuza”, la cuequera “El Impostor” (donde nos recordaron que falta una semana para Septiembre) y varios tracks del último disco (considerando que tiene un año en el mercado es una movida lógica), en algún momento sonó “Ratones de Cola Pelá” y la cabeza me explotó, nunca pensé que sería tan feliz con una canción, porque eso de gritar a todo pulmón “vea su telenovela y no me hinche más las weas” es impagable!!... el set cierra con “Historias de Amor y Condon” y la favorita de la Caro: la inmortal “Locura Espacial”... cierre y a esperar la segunda parte…

Después de unos minutos, Pamela Leiva sale a hacer un show de stand up comedy bien logrado, eso de jugar con su baja de peso, aduciendo a la Dieta del Lagarto (bajando la ingesta alimentaria y aumentando el actuar sexual) me pareció un acierto… ya se había agrandado el escenario y se había descubierto una pantalla gigante… minutos más tarde la banda parecía vestida de blanco, zapatilla con luces y cascos blancos: LOS ESPERMATOCHANCHOS EN EL ESCENARIO, video de Carlos Pinto tipo Mea Culpa y la mesa estaba servida, los primeros acordes de “Hacia el Ovusol” hicieron explotar el recinto de San Diego, siguiendo con la onda disco de “Huevos Revueltos” una de mis favoritas y donde perdí mucha garganta… saltamos a “Güeina” dejando un track fundamental para el cierre claramente… así siguieron “Realizo Todo Bien”, “Empresaurio” (a trabajar, a trabajar! que el trabajo da dignidad!), “Rojito Veo el Mundo”, la calma de “Sami” con ese final instrumental maravilloso, la improvisación humorística con “Maestro… las casitas!”, “Cacho” (cornea no más, cornea no más!), “Huasónico” (agüaite!!), “Comiendo Banana”, la mágica “Da la Claridad a Nuestro Sol” (previo cumpleaños feliz a Cabezón), la superior “Viejo Diablo” (no cortes mis alas!!), “Del Por que se cohibe el año en casa ‘jena” donde la poca garganta que quedaba se fue apagando, por Dios la canción pa’ grande…!!!, llegamos a “Voy y Vuelvo”, para cerrar con una de las mejores canciones de nuestro rock nacional: “Edén” donde las fiestas eternas y el cielo Funk nos ayudarán a dejar nuestras penas atrás… recuerdo la primera vez que corrí 21K en la maratón de Santiago, el shuffle del iPod me tiró esta joya a metros de la meta y crucé cantándola como loco, eso significa “Edén”: éxtasis total y un montón de momentos memorables… fin del concierto y cada peso invertido recuperado con creces!!



Para ir cerrando: bonito homenaje a Chris Cornell, buenos detalle los covers intercalados, aunque solo reconociera “Rrrrrock”, muchos músicos sobre el escenario que completaron una fiesta redonda… finalmente, el último disco me parece bueno, pero gana muchos puntos en vivo, la versión más cruda de las canciones lo hace sonar mucho mejor!!


Bonita noche para recordar los tiempos de Universidad donde estos amigos eran banda sonora fija!! Como olvidar además cuando fuimos guías turísticos de ellos en Constitución con mi primo Sergio… gracias por tanto Chancho En Piedra, no se mueran nunca!! 

PD.- No sé qué pensará hacer la banda para los 20 años del ‘Ríndanse Terrícolas’ pero desde ya cuenten con nosotros…!

...the unnamed feeling

Muchas veces los más cercanos, especialmente los que hablamos de música periódicamente me han escuchado despotricar contra el St. Anger de Metallica y claramente ahí hay algo más que el octavo álbum de una de mis bandas más queridas de la vida, el odio que siento hacia esas canciones es tan profundo que mi cerebro se nubla y no me permite hacerme una idea diferente de la imagen que me forjé hace casi 14 años, algo así como cuando al Dr. Banner se le rompe la camisa y se pone verde, guardando las proporciones.


Hagamos una retrospectiva rápida, a los de San Francisco los descubrí por allá por 1996 (viejo, lo se, ya, atrás sin golpes) y reconozco que me volaron la cabeza de a poco, partí por el 'Black Album' si no me equivoco y rápidamente el 'Master of Puppets' se transformó en uno de mis discos favoritos, sin desconocer el poder cáustico de ‘Kill ‘Em All’, la inspiración de ‘Ride The Lightning’ y toda esa rabia comprimida desatada en ‘...And Justice For All’ encabezado por ese magnífico single que fue “One”, pero bueno, durante la educación media el cetro de banda favorita lo peleaban palmo a palmo la banda de Axl Rose y la de Hetfield & Co. cuando a fines de 2001 me entero que Jason Newsted dejaba el grupo me sentí golpeado, uno de los pilares de dureza y brutalidad del thrash se me queda fuera y siento que la banda pierde mucho con su salida, incluso dudé que el tándem Hetfield / Ulrich lograra salir de esa, así de extremo… Después de varias noticias, se confirma que Robert Trujillo toma el rol de las cuatro cuerdas y más se acrecienta mi duda, sin desmerecer el gran talento musical del recién llegado, su estética no me cuajaba con el entorno Metallica y eso ya daba para tema de debate (a Trujillo lo conocía principalmente por su trabajo con Ozzy y poco más, después otros amigos me presentaron a Suicidal Tendencies y principalmente su portentoso trabajo en Infectious Grooves…)

En base a lo anterior ¿que podría esperar yo después de esto? Personalmente ansiaba una patada en la boca que me dejara inconsciente, algo que demostrara que la salida de Newsted había sido beneficiosa, ya que su fuerza se estaba efectivamente desviando a otros proyectos y que ahora con cuatro cabezas concentradas el mundo se quedaba chico (tres en realidad, Trujillo entró después que el disco estaba grabado) y la explosión sónica sería memorable, pero no fue así, que me encontré:

  • Canciones sin alma, aburridas y armadas como si se tratara de un experimento de estudio que no terminó de cuajar nunca ¿o no Frantic-tic-tic-tic-toc?, ya ni siquiera uno se podía amparar en que eran oreja para odiarlas, como había pasado antes con los detractores del ‘Black Album’
  • Una batería afinada por un cabro chico probablemente o un técnico que odiaba a Lars y además lo convenció que eso “la llevaba”. En multitudes de foros he indicado que esa caja suena como si Lars Ulrich le estuviera pegando a un tarro de Leche Nido, así de simple. El amigo Jano González ha intentado explicarme las tendencias a las que podría intentar acercarse el sonido general del disco, lo siento, me sigue sin gustar.
  • Solos de guitarra ma… perdón solos de guitarra inexistentes. Hace décadas que se discute si Kirk Hammet es un buen guitarrista o no (muchos dicen que lleva más de 30 años tocando el mismo solo, pero eso es tema aparte) y como para darle protagonismo, no aporta con solos en ninguna canción. Está bien que James Hetfield sea unos de los mejores rifferos de la escena, pero vamos, que el crespo algo podría hacer para ponerle sentimiento a esos monstruos sin forma.
  • La gira de apoyo del disco no fue de las mejores, el sonido de la banda no estaba afiatado y en algunos bootlegs que se lanzaron sonaban pésimo, Hetfield muy desafinado, sonido desequilibrado, sin contar que sonaban muchas canciones del St. Anger, demasiadas para mi… menos mal que el concierto planificado en Chile se cayó, ya que de seguro estaría pelándolo en este párrafo.
En resumen, todos los discos de Metallica me han dejado algo, salvo este… del 'Load' rescataré para siempre “King Nothing”, del 'Reload' me quedo con “Fuel”, del ‘Death Magnetic’ varios momentos y “Broken, Beaten & Scarred” especialmente, del último (‘Hardwired... To Self-Destruct’) muchos más maduro que del predecesor, pero por lejos una de las mejores canciones de la banda en los últimos 20 años: “Spit Out The Bone”. Del 'St. Anger' acá nada señores, lo que es una nota!! Con decirles que ni la polera que venía de regalo la fui a buscar ya que no quedaban en talla "robustito" cuando pasé por el CD, no valía la pena llevar con orgullo ese estandarte...


Ahora agreguemos la parte “social”. Cuando se lanzó el disco el 5 de junio de 2003 (a 12 años de la Copa Libertadores del más grande, imposible no recordarlo), yo estaba en cuarto año de la universidad y estuve dispuesto a comprarme el disco doble (con DVD incluído) a 12 cuotas (o seis no lo tengo claro ya….) por lo que cada mes que pagaba esa boleta me volvía el enojo… la cara que puse la primera vez que lo escuché está en los anales de las malas caras de la historia, el amigo Racuna puede dar fe de ello, ya que aprovechó la “listening session” para agarrarle odio también!

Para cerrar, hace unos días, a ya casi 14 años de esa fecha nefasta volví a escuchar la canción “St. Anger” en unos singles que compré por los covers de The Ramones y debo reconocer que sigue sonando igual de mal, ni siquiera mi madura perspectiva actual me permite evolucionar mi opinión, lo siento! El otro día en random, el Clementine me tiró una versión de “Dirty Window”, tocada 8 años después y algo mejora en sonido, pero igual sigue siendo una mala canción… salva el riff, hay que decirlo, Papa Het no decepcionó, ahí...

Una publicación compartida de Cristian Valdés (@cvaldex) el

...in my time of dying

Antes de todo estuvo Temple Of The Dog, antes de escuchar por primera vez esa gema llamada “Badmotorfinger”, antes de esa colosal obra llamada “Superunknown”, antes de ese mazazo que significó el año 2002 el disco homónimo de Audioslave, antes de todo, una noche de sábado me encontré en MTV con el video de “Hunger Strike” y me pregunté ¿por qué Eddie Vedder estaba cantando con Soundgarden?, esperé los créditos y descubrí que había algo llamado Temple Of The Dog. De ahí en más traté de encontrar material de ellos y nada: Constitución, 1997, sin internet y los amigos nada de nada de esa banda. Una noche de viernes 1999 estaba en la casa de un conocido cerca de mi barrio con varios amigos del colegio y en mi tradicional costumbre de revisar los CD de la gente cuando están a la vista, entre discos de no se cuanta cosa, aparece el disco de Temple Of The Dog y en un arranque de puntudez que no me falla cuando es necesario, pedí el disco a la dueña de casa (era una señora) por un día para poder “respaldarlo” y disfrutarlo, tanta sería mi insistencia y cara de ilusión que me lo prestó por medio día, tiempo más que suficiente para comprar el cassette y grabarlo. Felicidad máxima, el sábado desperté al Herman y o cresta… que disco por la miércale, que pedazo de obra! Tranquila y brutal a la vez… la creme-de-la-creme del grunge junta, no se porque, pero junta!


Años después, en la Universidad, era común hablar de ellos con Racuna y Gordo, empezaron a aparecer los discos de Soundgarden, la mente empieza a asimilar esa maravilla de banda que son los pioneros de Seattle, que no sirve para todos los días como Iron Maiden o Metallica, que no me termina de redondear en sus primeros años, pero que a partir de Badmotorfinger (CD que el amigo Fernández me pirateo generosamente hace 16 años) justifica cada peso invertido en adquirir su música… cada peso que me costó la entrada al Lollapalooza 2014 para verlos en vivo y poder cabecear sin clemencia “Outshined” o cada cuerda vocal rota cantando “The Day I Tried To Live”…

El primer disco de Audioslave lo llevó el amigo Lete a la casa de Gordo, como la novedad traída de Concepción y desde la primera escuchada “Cochise” y “Show Me How To Live” están en el soundtrack de la vida, “Like a Stone” es imposible no recordarla, sonó hasta en las radios de cumbia, jamás olvidé esa tarde, la consistencia del sonido logrado por Cornell / Morello / Wilk / Commerford fue algo difícil de superar para ese novel muchacho estudiante… Después en Santiago conocí al amigo Rosales, otro conocedor y devoto de Audioslave que me “compartió” el Live in Cuba… asombroso!

Ayer el buen Chris Cornell decidió partir, y digo decidió porque las noticias apuntan a que la cosa fue suicidio, y la verdad es que la causa puede pasar a segundo plano, la cosa es que una de las mejores voces de nuestra época se apagó y pasa al panteón de las leyendas, de esas legendarias voces que llenaban por sí solo el espectro sonoro y generaron una admiración por si solos, independiente que siempre estuvo rodeado de músicos increíbles, la voz de Cornell llenaba espacios solo con su guitarra de palo (sus tour solistas así lo confirman…)

La primera interacción musical real que recordaré con la Trini fue cuando le enseñé “We Will Rock You” y hasta hoy la canta y aplaude… la segunda el día que salimos de la iglesia de Curicó porque tenía hambre y mientras buscábamos algún snack me dice “Cristian, tengo tanta hambre como esa canción que me cantaste una vez y se lanza (con la melodía) ‘I'm going hungry…’” y bueno, entenderán que muy piedra será uno, pero la emoción me llegó hasta la médula… con esto cierro, gracias por tanto Chris Cornell, tu música permanecerá con nosotros para siempre, los discos de Soundgarden, Audioslave y sobre todo el de Temple Of The Dog están indeleblemente impregnados en el corazón de este servidor!

Unica foto que tomé el 2014 cuando vi a Soundgarden, tremendo show...

...wanna be startin' somethin'

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos discos es caer en un conjunto de lugares comunes y redundar en datos que los más probable es que todo el mundo conozca… El disco que hoy nos convoca cae en esa categoría ¿Es necesario realmente escribir del álbum más vendido de la historia? ¿es necesario escribir sobre un disco que debe tener 2 o 3 de las canciones mas escuchadas de la vida? La verdad, no tengo idea, pero creo que nunca está demás rendir tributo al rey del pop y su obra máxima.


En el contexto histórico, nos encontramos frente al sexto disco de Michael Jackson, editado con la difícil misión de superar al exitoso “Off The Wall” cuenta con la coproducción de Quincy Jones, continuando la senda de los ritmos disco, R&B y rock de su predecesor. El disco arranca con “Wanna Be Startin’ Somethin’” derrochando un groove envidiable e incluyendo versos en suajili al final para acrecentar la fiesta, “Baby Be Mine” toma las raíces más funk de ese lento que el maestro Barry White popularizó, continúa con la delicadeza de “The Girl Is Mine” con dos actores peleando por la misma mujer, para dar paso a las tres más grandes canciones de este disco (de esas que pasarán a la historia como “canciones que hasta mi abuela conoce”) partiendo por los terroríficos sonidos de “Thriller”, los rockeros patrones sonoros de “Beat It” (para mi la mejor canción del disco, sin lugar a dudas) y la inmortal “Billie Jean” que sacude con un bajo majestuoso afirmado por una batería bien monótona, para dejar la base a una de las mejores canciones del pop. El siguiente track “Human Nature” devuelve la calma al disco, pero solo como antesala a "PYT (Pretty Young Thing)" que demuestra todo el potencial para crear piezas listas para la pista de baile. El disco cierra con una balada en toda la extensión de la frase “The Lady In My Life” pone la guinda a la torta de 42 minutos.


Ahora, ya con el talento de Jackson más la genialidad de Quincy Jones podría ser suficiente, pero no, además de ellos hay varias colaboraciones que convierten a este disco en un universo de talentos: Eddie Van Halen aporta con el solo de “Beat It” (los golpes en la puerta son reales, dicho sea de paso), Paul McCartney contribuyó en la composición y voces de “The Girl Is Mine” y los profesores de Toto (Steve Lukather, David Paich, Jeff Porcaro, Steve Porcaro y Greg Phillinganes) fueron músicos de sesión en varios de los tracks del disco (pocos meses después de la edición del exitoso Toto IV, con 6 premios Grammy a su haber, por lo que decir que andaban prendidos es poco) o Vincent Price (actor de cine de terror) en la voz terrorífica en varios pasajes de la canción “Thriller”.


En el plano personal, cuando era muy chico (3 o 4 años), me paseaba por el patio de mi casa y en ocasiones (casi siempre, la verdad) terminaba entrando a la casa de mis tíos y primas, donde el domingo por la tarde siempre estaba puesto Más Música y ahí me acuerdo haber quedado helado con ese video de los muertos que salían de las tumbas, el hombre lobo, la niña arrancando y la coreografía de los zombies que sigue siendo lo máximo en coreografía de muertos vivientes (sino pregúntenle a la Trini que identifica a Michael Jackson con los zombies bailarines)! ¿Qué niño que haya vivido en la década de los 80’s no intentó hacer el paso Moonwalker?, personalmente esperaba que el piso de la casa estuviera recién encerado y lo practicaba!! (después de 30 años si mi mamá lee esto puede entender por qué el encerado duraba poco…)

Recuerdo que cuando tenía 13 años mi mamá me regaló un personal stereo donde por fin podía escuchar música, ya fuera en la radio FM o en cassette, sin embargo, este segundo medio tenía un problema grave: en mi casa no habían cassettes, así que como segunda patita, debí pedir plata para comprarme alguno. En esos momentos es cuando la vida te empieza a enseñar como funcionan las cosas, mi abuela no tenía mucha plata y me regaló luca (CLP 1.000 en 1993 era dolorosa para la familia) para que me comprara un cassete y lo único para lo que me alcanzó fue para uno pirata en un kiosko que había en la esquina de mi casa, atendido por un joven que bailaba toda la mañana como Michael Jackson… como no tenía idea que quería comprar, me decanté por lo conocido y a pesar de los traumas generados en la niñez y el video de los zombies, me compré esta maravillosa pieza y el resto, es historia contada en los párrafos anteriores!!


PD.- el patrón de batería presente en “Billie Jean” fue lo primero que toqué en batería y aunque es simple, me emocione al escuchar el bajo de fondo y yo tocando encima… otra razón para tributar esta joya!!

PD 2.- La foto del disco al inicio del post es la edición que tengo ahora en CD... las versiones con artistas nuevos son malísimas... nada más que aportar al respecto!

...a kind of magic

Hace varios meses atrás la Carola me planteó la idea de irnos de vacaciones a Orlando para conocer los parques Disney y aprovechar que la heredera creemos estaba en una edad de disfrutarlo a concho. Después de darle un par de vueltas a las opciones pusimos manos a la obra y logramos tener todo comprado / reservado para febrero miércale… Mickey Mouse here we go!!!

Teníamos el alojamiento dentro de uno de los hoteles de Disney, por lo que la cosa es fácil desde el aeropuerto (aunque el viaje fue muy largo) y desde ahí uno comienza a vivir la “Experiencia Disney” donde todo funciona de manera perfecto y donde unos siente que cada paso que da está perfectamente cronometrado y planificado. Desde el hotel teníamos transporte directo a los parques y entre ellos, así que la cosa salió facilita.

Dentro de los parques la cosa es espectacular, todo funciona, la gente tiene cara de contenta y está al servicio de que el turista lo pase excelente, las filas se demoran la cantidad de minutos que indican en la entrada, las normas de seguridad son buenísimas, la comida es rica (y aunque es cara, tampoco es algo impagable para un núcleo familiar pequeño como el nuestro) y el ambiente en general está armado para que te sientas como cabro chico y acá es donde está una de las cosas que más valoro: después de un rato me sentía un cabro chico más dentro del parque donde todo comenzó a llamarme la atención y encontrarlo bacán (a pesar del miedo que he profesado a las montañas rusas y que eran mi principal traba antes del viaje). Hablando un poco de los parques:

  • El parque que más me gustó creo que fue Hollywood Studios, por todo el tema Star Wars que lo rodea (ya tenía la mitad de mi corazón ganado) y porque a la única montaña rusa que disfruté 100% fue a la de Aerosmith, donde canté “Back In The Saddle” y “(Dude) Looks Like A Lady” todo el trayecto… a grito pelado (disculpas a la gringa que iba a mi lado: shit happens!) Me saco el sombrero, el mejor simulador 3D al que me subí... hasta que conocí los de Harry Potter (otra cosa la verdad!)
  • Magic Kingdom hace gala de toda la historia que tiene Disney produciendo historias, por lo que en cada rincón hay algo a lo que sacarle foto. Las niñas del grupo lo amaron y yo lo pasé bien, incluso en Space Mountain donde no abrí los ojos... así de gallina señores!!
  • En Animal Kingdom me faltó un poco más de Rey León (aunque anduve todo el día con eso de "Ya quisiera yo ser un rey!!") y como no soy muy fan de los animalitos, como que no me sorprendió mucho, aunque el ascenso al Himalaya y la aventura con el Yeti fue increíble.
  • Epcot lo encontré algo más plano que los otros (pocas atracciones bombásticas en el poco tiempo que le dedicamos) aunque el simulador de vuelo espacial es increíble y en un momento pensé ¿Que diablos hago arriba de esta cosa?
  • Fuimos un día a Universal, donde las montañas rusas son “the real” tormento, donde logré esquivar las más grandes gracias a que la chica no se podía subir (menos mal, yo las vi y pensé en la resistencia de mi estómago). Acá es Marvel y Harry Potter los que se roban la película, además que nos encontramos con la fiesta de Mardi Gras, por lo que el color y la música inundaban todo… no hablaré de la atracción de la momia ya que aun mi cuello no se recupera de las sacudidas imprevistas ya que pensamos que sería más tranquila.
La noche que fuimos aUniversal pudimos cenar en el Hard Rock Café, por lo que puedo tachar uno más de la lista, ya van 4 conocidos. Pensé que la Trini se aburriría, pero los lápices de colores y la pizza ayudaron a que eso no sucediera.

Finalmente, lo que más rescato de este viaje es la cara de felicidad de la Trini al mirar cada cosa en los parques, todo le sorprendía y podía dar rienda suelta a su imaginación, bailar por la calle, abrazar a los personajes, comer cosas nuevas, correr de un lado a otro, etc. Además aun me sonrío al recordar la cara de felicidad de la Carola, el castillo de la Cenicienta creo que será algo difícil de superar y su sonrisa de oreja a oreja lo evidenciaba.


Varios amigos me han preguntado si volvería y mi respuesta es: Pero por su puesto…!! Sin pensarlo, si cuento con el presupuesto, cuenten conmigo…!!! Y la tentación para el 2019 es innegable, cuando se espere que el parque temático de Star Wars se encuentre operativo… ayayai mamita!!