...in my time of dying

Antes de todo estuvo Temple Of The Dog, antes de escuchar por primera vez esa gema llamada “Badmotorfinger”, antes de esa colosal obra llamada “Superunknown”, antes de ese mazazo que significó el año 2002 el disco homónimo de Audioslave, antes de todo, una noche de sábado me encontré en MTV con el video de “Hunger Strike” y me pregunté ¿por qué Eddie Vedder estaba cantando con Soundgarden?, esperé los créditos y descubrí que había algo llamado Temple Of The Dog. De ahí en más traté de encontrar material de ellos y nada: Constitución, 1997, sin internet y los amigos nada de nada de esa banda. Una noche de viernes 1999 estaba en la casa de un conocido cerca de mi barrio con varios amigos del colegio y en mi tradicional costumbre de revisar los CD de la gente cuando están a la vista, entre discos de no se cuanta cosa, aparece el disco de Temple Of The Dog y en un arranque de puntudez que no me falla cuando es necesario, pedí el disco a la dueña de casa (era una señora) por un día para poder “respaldarlo” y disfrutarlo, tanta sería mi insistencia y cara de ilusión que me lo prestó por medio día, tiempo más que suficiente para comprar el cassette y grabarlo. Felicidad máxima, el sábado desperté al Herman y o cresta… que disco por la miércale, que pedazo de obra! Tranquila y brutal a la vez… la creme-de-la-creme del grunge junta, no se porque, pero junta!


Años después, en la Universidad, era común hablar de ellos con Racuna y Gordo, empezaron a aparecer los discos de Soundgarden, la mente empieza a asimilar esa maravilla de banda que son los pioneros de Seattle, que no sirve para todos los días como Iron Maiden o Metallica, que no me termina de redondear en sus primeros años, pero que a partir de Badmotorfinger (CD que el amigo Fernández me pirateo generosamente hace 16 años) justifica cada peso invertido en adquirir su música… cada peso que me costó la entrada al Lollapalooza 2014 para verlos en vivo y poder cabecear sin clemencia “Outshined” o cada cuerda vocal rota cantando “The Day I Tried To Live”…

El primer disco de Audioslave lo llevó el amigo Lete a la casa de Gordo, como la novedad traída de Concepción y desde la primera escuchada “Cochise” y “Show Me How To Live” están en el soundtrack de la vida, “Like a Stone” es imposible no recordarla, sonó hasta en las radios de cumbia, jamás olvidé esa tarde, la consistencia del sonido logrado por Cornell / Morello / Wilk / Commerford fue algo difícil de superar para ese novel muchacho estudiante… Después en Santiago conocí al amigo Rosales, otro conocedor y devoto de Audioslave que me “compartió” el Live in Cuba… asombroso!

Ayer el buen Chris Cornell decidió partir, y digo decidió porque las noticias apuntan a que la cosa fue suicidio, y la verdad es que la causa puede pasar a segundo plano, la cosa es que una de las mejores voces de nuestra época se apagó y pasa al panteón de las leyendas, de esas legendarias voces que llenaban por sí solo el espectro sonoro y generaron una admiración por si solos, independiente que siempre estuvo rodeado de músicos increíbles, la voz de Cornell llenaba espacios solo con su guitarra de palo (sus tour solistas así lo confirman…)

La primera interacción musical real que recordaré con la Trini fue cuando le enseñé “We Will Rock You” y hasta hoy la canta y aplaude… la segunda el día que salimos de la iglesia de Curicó porque tenía hambre y mientras buscábamos algún snack me dice “Cristian, tengo tanta hambre como esa canción que me cantaste una vez y se lanza (con la melodía) ‘I'm going hungry…’” y bueno, entenderán que muy piedra será uno, pero la emoción me llegó hasta la médula… con esto cierro, gracias por tanto Chris Cornell, tu música permanecerá con nosotros para siempre, los discos de Soundgarden, Audioslave y sobre todo el de Temple Of The Dog están indeleblemente impregnados en el corazón de este servidor!

Unica foto que tomé el 2014 cuando vi a Soundgarden, tremendo show...

...wanna be startin' somethin'

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos discos es caer en un conjunto de lugares comunes y redundar en datos que los más probable es que todo el mundo conozca… El disco que hoy nos convoca cae en esa categoría ¿Es necesario realmente escribir del álbum más vendido de la historia? ¿es necesario escribir sobre un disco que debe tener 2 o 3 de las canciones mas escuchadas de la vida? La verdad, no tengo idea, pero creo que nunca está demás rendir tributo al rey del pop y su obra máxima.


En el contexto histórico, nos encontramos frente al sexto disco de Michael Jackson, editado con la difícil misión de superar al exitoso “Off The Wall” cuenta con la coproducción de Quincy Jones, continuando la senda de los ritmos disco, R&B y rock de su predecesor. El disco arranca con “Wanna Be Startin’ Somethin’” derrochando un groove envidiable e incluyendo versos en suajili al final para acrecentar la fiesta, “Baby Be Mine” toma las raíces más funk de ese lento que el maestro Barry White popularizó, continúa con la delicadeza de “The Girl Is Mine” con dos actores peleando por la misma mujer, para dar paso a las tres más grandes canciones de este disco (de esas que pasarán a la historia como “canciones que hasta mi abuela conoce”) partiendo por los terroríficos sonidos de “Thriller”, los rockeros patrones sonoros de “Beat It” (para mi la mejor canción del disco, sin lugar a dudas) y la inmortal “Billie Jean” que sacude con un bajo majestuoso afirmado por una batería bien monótona, para dejar la base a una de las mejores canciones del pop. El siguiente track “Human Nature” devuelve la calma al disco, pero solo como antesala a "PYT (Pretty Young Thing)" que demuestra todo el potencial para crear piezas listas para la pista de baile. El disco cierra con una balada en toda la extensión de la frase “The Lady In My Life” pone la guinda a la torta de 42 minutos.


Ahora, ya con el talento de Jackson más la genialidad de Quincy Jones podría ser suficiente, pero no, además de ellos hay varias colaboraciones que convierten a este disco en un universo de talentos: Eddie Van Halen aporta con el solo de “Beat It” (los golpes en la puerta son reales, dicho sea de paso), Paul McCartney contribuyó en la composición y voces de “The Girl Is Mine” y los profesores de Toto (Steve Lukather, David Paich, Jeff Porcaro, Steve Porcaro y Greg Phillinganes) fueron músicos de sesión en varios de los tracks del disco (pocos meses después de la edición del exitoso Toto IV, con 6 premios Grammy a su haber, por lo que decir que andaban prendidos es poco) o Vincent Price (actor de cine de terror) en la voz terrorífica en varios pasajes de la canción “Thriller”.


En el plano personal, cuando era muy chico (3 o 4 años), me paseaba por el patio de mi casa y en ocasiones (casi siempre, la verdad) terminaba entrando a la casa de mis tíos y primas, donde el domingo por la tarde siempre estaba puesto Más Música y ahí me acuerdo haber quedado helado con ese video de los muertos que salían de las tumbas, el hombre lobo, la niña arrancando y la coreografía de los zombies que sigue siendo lo máximo en coreografía de muertos vivientes (sino pregúntenle a la Trini que identifica a Michael Jackson con los zombies bailarines)! ¿Qué niño que haya vivido en la década de los 80’s no intentó hacer el paso Moonwalker?, personalmente esperaba que el piso de la casa estuviera recién encerado y lo practicaba!! (después de 30 años si mi mamá lee esto puede entender por qué el encerado duraba poco…)

Recuerdo que cuando tenía 13 años mi mamá me regaló un personal stereo donde por fin podía escuchar música, ya fuera en la radio FM o en cassette, sin embargo, este segundo medio tenía un problema grave: en mi casa no habían cassettes, así que como segunda patita, debí pedir plata para comprarme alguno. En esos momentos es cuando la vida te empieza a enseñar como funcionan las cosas, mi abuela no tenía mucha plata y me regaló luca (CLP 1.000 en 1993 era dolorosa para la familia) para que me comprara un cassete y lo único para lo que me alcanzó fue para uno pirata en un kiosko que había en la esquina de mi casa, atendido por un joven que bailaba toda la mañana como Michael Jackson… como no tenía idea que quería comprar, me decanté por lo conocido y a pesar de los traumas generados en la niñez y el video de los zombies, me compré esta maravillosa pieza y el resto, es historia contada en los párrafos anteriores!!


PD.- el patrón de batería presente en “Billie Jean” fue lo primero que toqué en batería y aunque es simple, me emocione al escuchar el bajo de fondo y yo tocando encima… otra razón para tributar esta joya!!

PD 2.- La foto del disco al inicio del post es la edición que tengo ahora en CD... las versiones con artistas nuevos son malísimas... nada más que aportar al respecto!

...a kind of magic

Hace varios meses atrás la Carola me planteó la idea de irnos de vacaciones a Orlando para conocer los parques Disney y aprovechar que la heredera creemos estaba en una edad de disfrutarlo a concho. Después de darle un par de vueltas a las opciones pusimos manos a la obra y logramos tener todo comprado / reservado para febrero miércale… Mickey Mouse here we go!!!

Teníamos el alojamiento dentro de uno de los hoteles de Disney, por lo que la cosa es fácil desde el aeropuerto (aunque el viaje fue muy largo) y desde ahí uno comienza a vivir la “Experiencia Disney” donde todo funciona de manera perfecto y donde unos siente que cada paso que da está perfectamente cronometrado y planificado. Desde el hotel teníamos transporte directo a los parques y entre ellos, así que la cosa salió facilita.

Dentro de los parques la cosa es espectacular, todo funciona, la gente tiene cara de contenta y está al servicio de que el turista lo pase excelente, las filas se demoran la cantidad de minutos que indican en la entrada, las normas de seguridad son buenísimas, la comida es rica (y aunque es cara, tampoco es algo impagable para un núcleo familiar pequeño como el nuestro) y el ambiente en general está armado para que te sientas como cabro chico y acá es donde está una de las cosas que más valoro: después de un rato me sentía un cabro chico más dentro del parque donde todo comenzó a llamarme la atención y encontrarlo bacán (a pesar del miedo que he profesado a las montañas rusas y que eran mi principal traba antes del viaje). Hablando un poco de los parques:

  • El parque que más me gustó creo que fue Hollywood Studios, por todo el tema Star Wars que lo rodea (ya tenía la mitad de mi corazón ganado) y porque a la única montaña rusa que disfruté 100% fue a la de Aerosmith, donde canté “Back In The Saddle” y “(Dude) Looks Like A Lady” todo el trayecto… a grito pelado (disculpas a la gringa que iba a mi lado: shit happens!) Me saco el sombrero, el mejor simulador 3D al que me subí... hasta que conocí los de Harry Potter (otra cosa la verdad!)
  • Magic Kingdom hace gala de toda la historia que tiene Disney produciendo historias, por lo que en cada rincón hay algo a lo que sacarle foto. Las niñas del grupo lo amaron y yo lo pasé bien, incluso en Space Mountain donde no abrí los ojos... así de gallina señores!!
  • En Animal Kingdom me faltó un poco más de Rey León (aunque anduve todo el día con eso de "Ya quisiera yo ser un rey!!") y como no soy muy fan de los animalitos, como que no me sorprendió mucho, aunque el ascenso al Himalaya y la aventura con el Yeti fue increíble.
  • Epcot lo encontré algo más plano que los otros (pocas atracciones bombásticas en el poco tiempo que le dedicamos) aunque el simulador de vuelo espacial es increíble y en un momento pensé ¿Que diablos hago arriba de esta cosa?
  • Fuimos un día a Universal, donde las montañas rusas son “the real” tormento, donde logré esquivar las más grandes gracias a que la chica no se podía subir (menos mal, yo las vi y pensé en la resistencia de mi estómago). Acá es Marvel y Harry Potter los que se roban la película, además que nos encontramos con la fiesta de Mardi Gras, por lo que el color y la música inundaban todo… no hablaré de la atracción de la momia ya que aun mi cuello no se recupera de las sacudidas imprevistas ya que pensamos que sería más tranquila.
La noche que fuimos aUniversal pudimos cenar en el Hard Rock Café, por lo que puedo tachar uno más de la lista, ya van 4 conocidos. Pensé que la Trini se aburriría, pero los lápices de colores y la pizza ayudaron a que eso no sucediera.

Finalmente, lo que más rescato de este viaje es la cara de felicidad de la Trini al mirar cada cosa en los parques, todo le sorprendía y podía dar rienda suelta a su imaginación, bailar por la calle, abrazar a los personajes, comer cosas nuevas, correr de un lado a otro, etc. Además aun me sonrío al recordar la cara de felicidad de la Carola, el castillo de la Cenicienta creo que será algo difícil de superar y su sonrisa de oreja a oreja lo evidenciaba.


Varios amigos me han preguntado si volvería y mi respuesta es: Pero por su puesto…!! Sin pensarlo, si cuento con el presupuesto, cuenten conmigo…!!! Y la tentación para el 2019 es innegable, cuando se espere que el parque temático de Star Wars se encuentre operativo… ayayai mamita!!

...hope

Como es habitual últimamente, el día de estreno de una nueva Star Wars estábamos en el mejor cine que nuestro bolsillo pueda pagar, y con Rogue One no fue la excepción. Personalmente, al ser una especie de spin-off el hype no llegó tan alto, por lo que estaba con la ansiedad controlada (no así como en “The Force Awakens”...). Como ando poco creativo aplicaré una técnica ancestral y acá van las cinco razones de por qué debe ir a ver Rogue One:


  1. Es una historia que merecíamos conocer, siempre se habló de lo legendaria que había sido la hazaña de robar los planos de la estación de combate más poderosa del Imperio, algo que no se gestó de un día para otro, por lo tanto, engancha bien en el universo creado por Lucas y no entra con personajes o argumentos forzados, bien ahi!!
  2. Explica una de las grandes interrogantes de la saga ¿cómo la invención más grande de la galaxia tenía una forma tan sencilla de ser destruida? O en buen chileno ¿cómo los ingenieros del imperio fueron tan pavos de no cuidar que hubiesen cabos sueltos en la estructura?, y nuevamente hacen que los argumentos sean convincentes para redondear una historia que llevaba casi 40 años siendo un repetido chiste.
  3. Aparecen personajes entrañables y que son queribles de principio a fin, Jyn logra su cometido de heroína, Cassian Andor creo que queda en un rol no tan profundo como pudo ser, el nuevo robot K-2SO, el que no me vengan con cuentos algo de Sheldon Cooper debe tener, logra poner la dosis de humor justa a la saga, Bodhi es quien tiene el rol de hacer que algunos caminos se crucen, el maestro Chirrut Îmwe y su amigo Baze Malbus el primero con una fe inquebrantable en la fuerza y el segundo con una puntería y lealtad “a prueba de balas” cierran un círculo completo en la formación del equipo. Quizás el que perdió protagonismo es Saw Guerrera, ya que su performace se concentra en la primera mitad de la película, mientras que Galen Erso es la pieza clave en explicar el gran misterio expuesto en el segundo punto de esta lista
  4. Aparece el buen Diego Luna como Cassian Andor, un piloto de la rebelión a cargo de la misión principal. Convengamos que para mi siempre será el Rudo (de “Rudo y Cursi”) es uno de los nuestros señores, más allá del papel de Oscar Isaac como Poe Dameron (nacido en Guatemala) en “The Force Awakens”, este mexicano tiene un rol preponderante en el desenlace de la historia, por lo que le asegura una permanencia en el imaginario colectivo de los fans de la saga.
  5. La última y la más importante de todas: Darth Vader. Para qué estamos con cuentos, el villano más grande e importante de la galaxia y quizás la figura que más valor aporta comercialmente a Rogue One, pero no se engañen, su participación no está puesta a la fuerza, sino que fluye con naturalidad y además salda una deuda histórica desde mi punto de vista, mostrándonos un Darth Vader que no tiembla al poner en primer plano su crueldad y le saca el jugo al uso de la fuerza de la manera más despiadada posible (no quiero detallar más para evitar el spoiler). Cuando vi el desembarco de Kylo Ren en Jakku creía que se había saldado mi deuda de violencia, pero no, acá si que estamos a mano querido Darth!


¿Tiene cosas malas la película? Probablemente si, pero ando demasiado emocionado como para que sean tan relevantes, acá algunos detalles:

  • ¿Cómo es posible que aparezcan actores muertos actuando nuevamente? Señores, esto es cine, no teatro, si para darle solidez a la historia tenemos que “revivir” actores o rejuvenecer a otros, bienvenido sea, además si no fuera porque sabemos quienes son, esto hubiese colado perfectamente.
  • No se respetan las tradiciones básicas de Star Wars, efectivamente, no parte con las letras perdiéndose en el espacio y la música no la hizo don John Williams (Michael Giacchino hizo un excelente trabajo, incluso usando algunas melodías clásicas al medio de piezas nuevas…), una pena, pero para el primer punto solo recordar que esta es una historia paralela y que no interfiere directamente en la línea principal (la de los números romanos) y la segunda, lo siento señores, nos sirve para hacernos la idea que “The Maestro Williams” no estará toda la vida y que es bueno contar con alguien que respete su legado y le de continuidad…
  • ¿El imperio guarda sus respaldos de la manera menos pensada por lo avanzado de la tecnología?, filo, detalle geek innecesario de criticar, pensémoslo como un mecanismo de darle dramatismo al robo!
  • ¿Que los Destroyer Imperiales se pueden mover con solo empujarlos? No me vengan con leseras, los Ewoks peleaban a palos y piedras y ahí los tienen! No todo se puede explicar con física o la ley del más fuerte en Star Wars!

En fin, nuevamente les recomiendo: véanla en el cine y háganse su propia imagen y a ver si como yo, siguen “estando con la fuerza y siendo uno con ella”...

PD.- harto he leído de gente que cree que esta película es mejor que “El imperio contraataca” u otras de la saga clásica, pero acá sólo indicaré que en gustos no hay nada escrito, pero personalmente creo que las clásicas tienen un halo de nostalgia insuperable difícil de superar a esta altura del partido…