...in the air tonight

Existe una figura del rockero arraigada en la sociedad que implica el pelo largo, poleras de bandas de nombres indescifrables y mezclilla/cuero por doquier, más el clásico movimiento de cabeza al son del riff de “Master Of Puppets”. Personalmente no encajo en ese cliché, más allá de las poleras de Iron Maiden o Black Sabbath. En base a esto yo no me encasillaría en esa tribu urbana, a no ser por un rasgo anteriormente no nombrado y es la poca vergüenza para demostrar lo que estás escuchando en público, donde aparecen los míticos músicos aéreos o aquellos que hacen como que tocan un instrumento, en la calle u otros espacios públicos, sin temor a ser apuntados por la gente con mala suerte que no tiene sus audífonos puestos.


Desde mi punto de vista, los podemos caracterizar en tres grupos:
  1. Los guitarristas aéreos: Esta es la más fácil y común de ver por la calle, y acá vienen propulsados por los clásicos del rock, los riffs de AC/DC, Led Zeppelin, Deep Purple, Black Sabbath y otros tantos. Otra subespecie interesante asociada a la misma forma es el bajista aéreo: la de vences en las que me he visto con el pie arriba de un grifo haciendo la metralleta del profesor Steve Harris a la incomparable base de “The Number Of The Beast”.
  2. Los vocalistas con audífonos: Aquellos que no tenemos problemas en entonar los coros de Iron Maiden, Queen o incluso Toto (¿o me negaran que el coro de “África” es para detener el tráfico y cantarlo con el joven del kiosko de revistas?) sin importar como suene, con sílabas cortadas, inglés “improvisado” y muchas vocalizaciones extremadamente raras... Mención aparte, el "oooooooh oooooooh" que todos cantamos en "War Pigs" en la parte del solo de don Tony Iommi.
  3. Los bateristas de cuneta: Acá la máxima demostración de este mal, porque está no hay cómo esconderla, al punto que he visto abuelitas mirándome en la esquina, sin entender que el paso de acompañar con el raid o cencerro al hi-hat es un arte sin igual, que los fills de toms de Nicko McBrain son complicados y que esos segundos que nos dejan algunos clásicos del glam para hacer palmas al compás del bombo y caja son oro puro. No obstante lo anterior, el premio mayor de lo lleva la parte central de “Tom Sawyer” de Rush… definitivamente deja la escoba en las intersecciones de calles!!
Para que la cosa no quede acá en vano, preparé una lista con las 25 mejores canciones para creerse músico por la calle, acompañado por su puesto, de unos buenos audífonos y harta personalidad...

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