...come across to the Promised Land

Hay bandas con las que uno establece una relación indestructible, independiente los años que pasen o la distancia que uno fije entre una escuchada y otra, el cariño sigue ahí, indestructible. Personalmente, con HammerFall me pasa que al ser la primera banda que vi en vivo allá por el 2003 (*) me dejó una marca imborrable, muy cercana a una cicatriz que cada cierto tiempo uno recuerda. Con el tiempo fui conociendo otras bandas, otros estilos, me enamoré de otras melodías, pero siempre que suena algún tema de los suecos en el random de alguna lista, las ganas de empuñar la mano en alto y cantar el coro a todo pulmón no se me pasan. Si este tema pertecene a alguno de los cuatro primeros discos, el air-drumming sale solo, en la calle, casa u oficina, lo lamente, para mi ‘Glory To The Brave’, ‘Legacy Of Kings’, ‘Renegade’ y ‘Crimson Thunder’ son discos fundamentales, a los que cada cierto tiempo es recomendable darle una pasada o usarlo por lo menos como banda sonora de algún trote de fin de semana.


De esta manera, el reciente martes 05 de diciembre era un momento perfecto para volver a la misa templaria, en un aforo bastante más chico que donde los vi la primera vez, en el ¿-2 quizás? De la discoteque Blondie, pero con las mismas ansias de corear las míticas estrofas de batallas medievales o ataques de caballería. Con una puntualidad inglesa la banda aparece en el escenario entonando un himno moderno de su basta discografía “Hector’s Hymn” de su penúltimo disco, para calentar de manera brillante el ya caldeado ambiente, pasando directo al ya mítico “Riders Of The Storm”... uno a uno fueron cayendo los clásicos de la banda “Blood Bound”, “Any Means Necessary” con los coros muy bien soportados por Drojack / Norgren / Larsson, la moto de “Renegade” y su melodía que me sigue sonando muy Judas Priest, el clásico juego entre los viejos y nuevos fans con “Let The Hammer Fall”, la pegadiza “Last Man Standing”, un medley del primer disco basado en piezas instrumentales, donde hubo fallos en la batería que fueron absolutamente compensados con la interpretación de la gloriosa “The Dragon Lies Bleeding” (que no estaba en el setlist de la gira) coronada con una balada emblemática como es “Glory To The Brave”, conjugándolo astutamente con lo mejor de sus nuevos discos: “Dethrone and Defy” (llevo casi una semana entera con el bendito coro en la cabeza), “Origins”, “Bushido”, “Hammer High”, cerrando de manera asombrosa con la mítica “Hearts On Fire”, con el recinto cayéndose a pedazos en cada sílaba del coro.


Como comentaba anteriormente, en este concierto era imposible pasarlo mal, las canciones en un 99,9% están pensadas y diseñadas para ser cantadas por el público en algún punto, el entusiasmo de la banda en el escenario traspaso sin barreras al público, que a pesar del calor, no paró un instante en los 120 minutos que duró el concierto y la buena onda de una agrupación afiatadísima dejó en claro que tenemos Templarios del Heavy Metal para rato… Hammer High…!!!


PD 1.- A la salida del concierto, al final de la cancha me encontré con el amigo Pablo Vergara, un viejo conocido de las tardes maulinas donde uno se dedicaba a intercambiar música en CD por esos años! Un gusto saber que le ha ido excelente en la vida y que se dedica a lo que siempre le gustó! Un abrazo!

PD 2.- Lamentablemente no puedo opinar de los teloneros, llegue raspando la hora a la banda principal, pero entiendo que sonaron muy bien...

(*) La primera banda que vi concientemente en vivo fue Los Jaivas e Illapu en alguna semana maulina perdida en los recovecos del tiempo, agradezco haber visto al mítico Gato Alquinta al frente de los oriundos de Viña del Mar, después vi a Los Tres en la gira de ‘La Espada y La Pared’ en la cancha del Estadio Enrique Donn Müller de Constitución, y finalmente, vi a Chanco en Piedra 3 veces por lo bajo entre la Perla del Maule y Chillán… en estricto rigor, HammerFall fue la primera banda internacional que vi en vivo… 

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