...soldiers under command

El domingo recién pasado tocó en nuestro país Stryper, una de las bandas cristianas (o White Metal) más conocidas en el mundo, en el marco de su gira de celebración de 25 años sobre los escenarios...

Personalmente, no soy un seguidor de la carrera de la banda, pero si conozco bien sus éxitos como para disfrutar un concierto, además, considerando lo barato de la entrada, no era malo ir a darse una vuelta al Teatro Caupolicán un fin de semana cualquiera. A la entrada, la escena era grata, el recinto a 2/3 de su capacidad, con un público en un mix de juventud y adultos (ya se quisiera esa convocatoria cualquier pastor o sacerdote... jejejeje), donde escaseaban las clásicas poleras estampadas (y proliferaban los cintillos con el clásico "Jesús te ama"... en serio!), yo creo que por el frío reinante que hacía que todos anduvieran más abrigados de lo habitual, por lo que era muy comodo de ver, aparte, quedé cerca del escenario, por lo que veía bien, aunque el sonido no era 100% bueno, debido a que la primera guitarra sonaba algo baja...

Con media hora de atraso, partió el concierto, abriendo con “Sing Along Song”, con cuyo coro comenzó la comunión entre la banda y el público chileno, demostrando de la partida el buen estado de la voz de Michael Sweet y el fiato de la banda sobre la tarima... dentro de la presentación destacó la interpretación de “Loud ‘n Clear” o “Reach Out” (destacar que al comienzo, Robert Sweet equivocó la partida, lo que me demuestra, que si un grande con casi 30 años de trayectoria se cae, yo también puedo hacerlo con Rockillana jojojojoj), sin embargo, la tripleta entre “Calling On You”, “Free” y “More Than A Man” desató la catarsis del teatro, donde hasta los más pulcros terminaron coreando los bíblicos estribillos (...y de verdad que lo son...!). En medio de la presentación, se despacharon “Breaking The Law” (no creo que sea necesario indicar que es de Judas Priest, pero en fin...) la cual sonó realmente atronadora, siendo uno de los puntos altos de la presentación, por lejos... luego de repartir biblias (tradición en los conciertos y se debe respetar) vino el turno de “The Way”, el cual tiene un riff inicial buenísimo, cerrando de esta forma la primera parte del show. En el encore, tocaron dos pedazos de clásicos “To Hell With The Devil”, donde era gracioso ver a muchos con poleras de Slayer, mandado al infierno a Don Sata... cerrando con “Soldiers Under Command”, de su primera placa oficial... dejando al público con ganas de más show, debido a los escasos 75 minutos de presentación...

Cuesta creer que una banda de los 80’s no recurra a uno de sus temas más conocidos y populares, como es “Honestly”, dejando de lado las baladas fáciles y descargando un arsenal de temas bastante heavy... aunque el público pidió por largos minutos el tema en cuestión, este no sonó y varios se fueron para la casa con cara larga... supongo... en fin, un concierto redondo, con buen sonido (no excelente, decente más bien), corto, pero con el setlist preciso para dejar en alto en nombre de la banda cristiana más conocida del círculo rock...


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