...addicted to that rush

El jueves recién pasado estaba agendado el concierto de una de las bandas que más he escuchado el último tiempo, los norteamericanos de Mr. Big, cuyo principal atractivo para el redactor, es tener en sus filas a dos de los músicos más talentosos del orbe, tocando canciones que pueden sonar en cualquier radio del planeta, sin caer en la monotonía del virtuosismo latero, así de simple... la formula parece sencilla, pero me imagino lo que debe costar controlar los egos en una sala de ensayo o en el estudio de grabación, lo que si es claro, es que lo hicieron bien...


Llegando al Teatro Teletón a eso de las 20:30 hrs. el panorama inicial era un tanto "bizarro", debido a que en la parte de platea preferencial habían asientos (butacas para ser más preciso...). Lo primero que se me vino a la mente fue "¿cuanto irá a aguantar esta cosa?", más cuando salió alguien de la productora a pedir que se sentaran los que estaban de pie, porque la banda lo pedía... raro, por decir lo menos. Cinco minutos antes de lo esperado se apagaron las luces, se fue la intro y aparece Pat Torpey tras la batería, para luego salir el resto del cuarteto, Paul Gilbert (con los tradicionales auriculares como retorno), Billy Sheehan y Eric Martin, dando comienzo con la acelerada "Daddy, Brother, Lover, Little Boy", con taladro incluido para las cuerdas (notable, con cuatro púas...), lo que desató la catarsis del respetable y de paso mandó a la punta del cerro las sillas ( vi todo el show parado en dos butacas, like a Sir), siguiendo con otro corte del multiventas 'Lean Into It', la pegajosa "Green-Tinted Sixties Mind" y posteriormente el primer single de su ultimo disco "Undertow” (el nombre de la canción es el mismo del disco, uno de los buenos registros del año 2010, recomendable...). El resto del concierto estuvo bien matizado entre material nuevo (“American Beauty”, “Around The World”, “As Far As I Can See”, “Once Upon A Time” y “Still Ain't Enough For Me”) y un repaso por los highlights de la banda, en los 22 años de carrera bastante interrumpida (cambio de guitarrista incluido, recordemos que el gran Ritchie Kotzen prestó sus servicios por acá también...), destacando joyas como “Take Cover”, “Just Take My Heart” (lacrimógena como ella sola... esta se me quedó fuera del post de las baladas, se merecía un lugar más que destacado...), “A Little Too Loose”, “Road To Ruin”, “Price You Gotta Pay”, el tonteo de Martin antes de presentar “Merciless”, cerrando la primera sección del conciento con un solo de bajo impresionante por parte de Sheehan (antes ya Gilbert no demostró por que era reconocido como uno de los monarcar del shred), coronando el cierre con la sublime “Addicted To That Rush”, tras 90 minutos de impecable ejecución...

Tras la tradicional salida de la banda, vino la canción por lejos más conocida de la banda, la semi-acústica “To Be With You” (busque el video de Saturday Night Live, notaaaaaable!), coreada por todo el respetable público (me incluyo, me encanta esa canción, otro ausente del post de las baladas, sólo por olvido...), para seguir con un regalo para el público chileno, debido a que no estaba en el setlist de la gira, el cover de Cat Stevens “Wild World”, tambien muy coreada, reconozco que no me gusta mucho, cerrando el segundo encore con la pieza que abre el ‘Bump Ahead’ de 1993, con la ejecución perfecta de Gilbert para “Colorado Bulldog”, cerrando el segundo set. Tras un par de minutos, vuelve la banda al escenario, pero esta vez con los instrumentos cambiados, Gilbert en la batería, Torpey en el bajo, Martin en la guitarra y Sheehan en la voz, para despacharse una versión demoledora de “Smoke On The Water” (al medio del tema, se cambiaron nuevamente, pasando Martin al bajo, Torpey a la voz y Sheehan a la guitarra, tocando el solo de forma notable, demostrando que también es un gran guitarrista...), un par de gracias y parten con la acelerada “Shyboy”, de la autoría de Sheehan, pero en su época como músico de Dave “Diamond” Lee Roth... cerrando de esta forma los 125 minutos globales de concierto...

Como corolario, un recital redondo en toda su magnitud, con una ejecución instrumental perfecta y un fiato que pocas bandas pueden presumir, con una versatilidad por parte de los músicos abismante.... los coros de Sheehan/Gilbert/Torpey sonaban casi igual que los discos, así como los solos de cada músico... quizás me hibiese gustado escuchar un par de temas de la era Kotzen, como “Electrified”, u otros clásicos como “Rock N’ Roll Over” o “Stay Together”, pero en fin, en pedir no hay engaño, pero fue una buena dosis de rock, para culminar la semana...
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