... jesus saves... or not?

La semana pasada se suponía nos juntaríamos a tocar con mis compadres de Rockillana, como para vengarnos de la desastrosa performance de Mr. Crowley de la semana anterior, por lo que me dispuse a ensayar lo más que pude el clásico de Ozzy, como forma de no ofender a Lee Kerslake, Randy Castillo o Mike Bordin... de esta forma, al llegar el miércoles a la sala y darme cuenta que estaba arrendada por un descuido de los “administradores”... por decirlo de forma decente y entendible, me ofusqué un poco (en realidad me hirvió cierto componente desechable de nuestro cuerpo... pero para que ser tan explícito)...

La situación anterior me hizo darme cuenta de dos cosas, muy distintas entre si:
  1. Lo poco tolerante a las frustraciones personales que me he vuelto. En la oficina he tenido que aprender a esconder algo de esto (si lo he logrado o no, no lo se... por lo menos intento hacerlo...), sin embargo, esa tarde apliqué un descargo a punta de garabatos al aire, que hace tiempo no me mandaba... con un golpe a los platillos que me terminó doliendo después que me di cuenta (parece que el bolso aguantó el golpe, por lo que al parecer, no se vieron dañados... espero!!) y odiando a cuanto ser que respire se cruzara delante mío... en fin, nada que hacer, pero no por eso me voy a sentir en paz...
  2. Lo poco que cuidan sus datos ciertas “PyMEs”... a ver, el que una banda esté compuesta por 5 informáticos hizo que de inmediatos surgieran 5 alternativas distintas para que el administrador del negocio no volviera a sufrir la pérdida de datos (desde montar una base de datos, hasta subir su “bendito Excel con las reservas” a la plataforma Google Docs) y de paso no arruinaran la tarde de rock a aficionados como quien escribe. Además esto me hizo reflexionar en cuan cercanos son los productos online que para nosotros (los informáticos)... o sea, por ejemplo, yo estoy tratando de hacer todos mis registros personales (inventarios, apuntes, borradores de posts del blog) en la plataforma de la gran G y para mi es natural (... y hasta casi obvio si pensamos en la seguridad y la alta disponibilidad), pero cuando le comento las ventajas a un no informático (.... muggles wajajaja) me quedan mirando con cara de “WTF”... y si, las ventajas son múltiples al momento de evaluar catástrofes como las que vivimos el miércoles pasado, sin embargo, cuesta entregarle la confianza a algo que no podemos tangibilizar (ok, ok, las carpetas en el disco curo tampoco son tangibles, pero “ahí están”)...
Después de ponerle paños fríos en mi casa a la situación, me di cuenta que no era tan importante como yo pensaba, vendrán muchos más ensayos y nuevos desafíos que afrontar, tanto o más complicados que Mr. Crowley, sin embargo, me sigue sorprendiendo lo poco que la gente cuida sus datos o archivos y algo peor, lo poco que le importa el tiempo ajeno a ciertas personas, el cual es desperdiciado, por anotar las cosas en un papel... un papel...! ¿quién puede confiar en un papel en pleno siglo XXI...? jejejejeje


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