... procrastinare humanum est!

Procrastinacion: o cómo me gusta llamarlo coloquialmente "No hagas hoy, lo que puedes hacer mañana" es una rara palabra que no es familiar para todos, pero es algo que muchos practicamos, especialmente cuando las tareas a realizar en nuestro trabajo dependen solo de nosotros y los plazos de entrega son "medio difusos".


En mi caso particular, habitualmente tengo un pool de tareas que realizar, algunas con deadlines definidos, otros más dispersos mientras que otras directamente no tienen fecha delimitada, pero que tarde o temprano se deben hacer. ¿Cuál es el problema con esto? se preguntará usted querido lector y la respuesta es sencilla: nuestro cerebro es un ser despiadado que goza haciendo cosas entretenidas y claramente las prioriza sobre las tediosas, donde viene el dilema ¿escuchamos el último disco de Anthrax y leemos sobre el proceso de grabación? ¿Vemos un par de trailers interesantes? ¿O completamos el Excel que permitirá que la oficina siga andando? Complicado, y es acá donde mi lado "Homero Simpson" comienza a aparecer y las decisiones estúpidas afloran: solo comentaré que el "For All Kings" es lo mejor del 2016 y que la música del adelanto de "Assasins Creed" es malísima...

Ahora, si lo anterior fuera siempre igual seguro todavía estaríamos preguntándonos si la tierra es plana, acá es donde aparece una combinación fatal, algo así como Aliendator (mezcla entre el xenomorfo y Predator) que Hollywood no pudo lograr: una mezcla entre los plazos fatales y la vergüenza: nadie quiere aparecer en una lista de correos como deudor de algo y peor, no quiere caminar por las calles de King's Landing con una monja tocando la campana... Cuando uno ve que el Aliendator comienza a levantarse, empieza a mirar más seriamente la ppt o el Excel, a pensar en enfoques diferentes y oh! magia! El temido lienzo blanco ya no es tan terrible...


En internet existen infinitos memes que representan lo que comento anteriormente, los plazos fatales son el mejor catalizador de la creatividad y es ahí donde radica la clave para derrotar a la procrastinacion: establecer plazos, dividir al enemigo en tantos pedazos medibles sea posible e ir cumpliendo pequeños avances que lleven a la meta final. Muchas veces se recomienda mirar el "Big Picture" pero en este caso eso puede ser fatal, ver algo grande e inalcanzable es una invitación clara a la distracción...

El enfoque anterior claramente le pega un combo directo al mentón a las tentaciones: el hecho de ir cerrando tareas breves nos entrega la tan querida satisfacción, ya que al final no hay nada mejor que la sensación del "deber cumplido"

Este video cuenta lo mismo de manera más graciosa, parte de las tan queridas charlas TED:


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