...come out and play

La jornada de anoche, personalmente, estaba cargada a la nostalgia por donde se le mirara. Siempre he dicho que The Offspring es una de las bandas que cae en la categoría de "placeres culpables", sección donde caen todas las bandas que las conoces por lo pegajoso de sus singles y que pensaría 50 veces antes de escuchar un disco completo, cómo por ejemplo, Green Day o Red Hot Chili Peppers (aunque de los 3 he escuchado sus discos más conocidos, los últimos registros sólo los conozco de nombre).
Para este concierto había dudado harto si iba a asistir, sin embargo, como por ¿mayo? la Carolita ya tenía los tickets comprados previsoramente y sólo había que preparar el espíritu para reencontrarse con una banda que fue importantísima durante mi paso por la educación media: cuando estaba pensando que hacía con mi vida hace ya 14 años ¿cúal cree usted querido lector que era el disco que estaba sonando en mi Personal Stereo?, si pensó que era el 'Appetite For Destruction', 'Master Of Puppets' o 'Seventh Son Of A Seventh Son', se ha equivocado rotundamente!!, el disco que sonaba era el grandísimo 'Smash' de los californianos! cuando estaba dando la Prueba de Aptitud Académica (PAA, caída de carnet en curso...) era "Self Steem" lo que salía por los audífonos, mientras los desesperados compañeros corrían en círculos (yo no temía nada, estaba entregado la verdad a esa altura de mi vida...)
En fin, a lo que vinimos, la noche del martes recién pasado, salimos casi justos de la casa con la Carola con destino al Caupolicán, llegando 15 minutos antes de la supuesta hora del concierto, por lo que quedamos al costado izquierdo del escenario, donde pensé que no escucharía bien, sin embargo, me equivoqué rotundamente (a pesar de que "el" tema de Los Mox que escuché sonaba horrible...) ya que la banda sonó de forma espectacular, por lo que no me quiero imaginar como sonaba en cancha...
Después de 30 minutos de espera, sale Dexter Holland al escenario, frente a un teatro repleto (hermoso paisaje la verdad...), dando paso a ¿70 minutos? de nostalgia noventera a la vena, dando el puntapié inicial con la mítica "All I Want" repasando de notable manera su discografía, dejando en el escenario todas las "sandías caladas" que han cosechado en sus casi 30 años de carrera (si, casi 30 años... increíble!), por donde pasaron: "Come Out And Play (Keep' em Separated)", "Pretty Fly (For A White Guy)", "The Kids Aren't Alright", "What Happened To You?" y las más modernas, como "Original Prankster", "Hit That" o "Want You Bad", cerrando de manera magistral con el himno máximo de 'Smash', la incombustible "Self Esteem", dejándonos a todos con ganas de seguir escuchando más punk californiano, pero entendiendo que por el estilo de la banda, no había más (20 canciones, en promedio, poco más de 3 minutos por canción...), algunas cosas a destacar:

  • A pesar de lo vapuleado del estilo, me imagino que los punks más radicales deben odiar a bandas como The Offspring o Green Day, sin embargo, el Caupolicán estaba lleno, con un público variopinto y muy prendido, con moshpits en varios momentos del conciento.
  • Increíble lo bien que sonaba la banda, Dexter Holland mantiene la voz como en los mejores tiempos, sonando muy apegado a los discos, lo que a estas alturas se agradece de las bandas que fueron famosas hace mucho tiempo.
  • No se si se justifica la presencia de 3 guitarristas para una banda como The Offspring (me costó en su tiempo asimilarlo con Iron Maiden), por que la verdad, no le encontré el plus al sonido... Noodles sigue siendo parte fundamental de la identidad de la banda y creo que Holland participa bien en la rítmica, cuando corresponde. Lo otro me llamó la disposición de los músicos en el escenario, la batería a la izquierda y la segunda guitarra al centro en una tarima... en fin, son detalles en los que uno se fija después de tanto concierto en el cuerpo...

Finalmente, para cerrar, un concierto redondito en todo aspecto, personalmente, muchos recuerdos de la pasada por la educación media, conversaciones con compañeros que hace años que no leo, las caminatas para conseguir música, etc, que si lo complementamos con un setlist completísimo y una atmósfera demasiado motivadora, pone este concierto dentro de aquellos que recordaré por mucho tiempo, claramente...
No puedo despedirme sin agradecer la movilización por parte del clan Rosales, nuevamente proveyendo una llegada a casa segura jejejeje! son unos cracks!!
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