Italian Tour Parte 3: You are the flower...

Florencia es una de las ciudades más importantes de la historia al considerársele la cuna y punto central del Renacimiento, ese movimiento que por allá por el siglo XV sacó al planeta del oscurantismo medieval y trajo arte en la forma de esculturas y pinturas a la palestra nuevamente. Lo anterior es algo que más de quinientos años después se respira al caminar por las calles de esa congestionada ciudad. Tercera y última parada importante de las vacaciones, que partieron con un tour en los Buses Hop-on Hop-off que nos dio una visión superficial de lo que significa Firenze, coronada por una hermosa vista de la ciudad desde la Piazza Michelangelo y una corta visita a un pueblo cercano llamado Fiesole, donde vendían unos helados espectaculares y pillé un bootleg de Soundgarden en CD... cosas que solo le interesan a Valdés...

Vista de Florencia desde la Plaza de Miguel Angel
En esta pasada también conocimos Pisa, una ciudad a una hora de nuestra base de operaciones y cuyo atractivo principal es la torre inclinada, la que forma parte de un complejo  de museos e iglesias bastante imponentes. Logramos llegar a la cima de la torre (pensamos que sería una tortura similar a la subida a la basílica de San Pedro, pero no fue tanto) para después recorrer el Baptisterio y la Catedral. Obviamente ahí nos tomamos las fotos de rigor tratando de afirmar la torre. Luego de eso nos desplazamos a un tour por cinco pueblos costeros (conocido como Cinque Terre) donde las damas de la expedición metieron los pies al agua, pero que a la vuelta al errar en el tren, nos permitió conocer solo el primero. Quedamos varados en La Spezia, un pueblo pequeño donde nos tomamos un helado y me compre un CD en vivo de Scorpions. Por problemas de combinaciones de trenes en Pisa llegamos híper tarde, por lo que cenamos McDonalds, nada glamoroso, pero nos quedó como recuerdo la hamburguesa con papas fritas. 

Plaza del Duomo de Pisa, donde al fondo destaca la Torre inclinada
Al otro día, nos desplazamos a Arezzo, el pueblo donde se grabó la parte italiana de “La Vida es Bella”, una de las películas favoritas de la Carola, así que con su experta guía recorrimos la plaza y otras calles donde se filmaron algunos planos. Un pueblo bastante bonito la verdad con una tranquilidad abismante, daba gusto caminar por ahí!

El café donde no se permitían judíos ni perros... en fin
El miércoles por la mañana fuimos a la Galería de La Academia en Florencia, donde más allá de la cantidad de obras, resalta la mítica “David” de Miguel Ángel, que con casi 5 metros de colosal escultura es una muestra ineludible de la grandeza del autor, es increíble el nivel de detalle al que llegó el florentino. Por la tarde nos fuimos a un pueblito costero de Follonica, donde pudimos pasar un rato de playa, pero donde  nos costó un mundo poder comer por qué la gente hablaba solo italiano, gracias a la Carola que había practicado un poco, pudimos cenar, ya que como a mi no me entendían, no me pescaban...

Su majestad el David... impresionante la verdad

Arco a la entrada de la playa, frente al Hotel en Follonica
El jueves por la tarde fuimos a pasear por el centro de Florencia, donde está el colosal complejo de la Piazza del Duomo y la Catedral de Santa María del Fiore con una brutalidad de cúpula que costó 18 millones de florines de oro allá por 1400 algo. Es impresionante como se combinan las 3 o 4 estructuras para dar vida a un complejo gigante y super vistoso que se convierte en uno de los símbolos de la ciudad.

El Domo... nada más que decir

Ayudamos a una señora a llegar acá y le cobramos con una foto... negocio redondo!!
El viernes por la mañana íbamos a ir a la Galleria Degli Uffizi pero nos falló el cálculo de hora de llegada por conocer el Ponte Vecchio que es uno de los puentes más antiguos que cruza el río Arno, lleno de tiendas de lujo por lado y lado. Nos movimos rápidamente a la  Basílica Santa Croce donde está la tumba de Galileo Galilei, Enrico Fermi y sobre todo la de Miguel Ángel, que resalta por la grandeza del tributo de la ciudad a la que dio tanto... después de eso almuerzo rápido en la Tratoria Za Za (una de las mejores pastas y la panna cotta de ensueño), y de vuelta a Roma para tomar el vuelo a Santiago, poniendo fin a nuestro primer periplo europeo...

La vista del río Arno desde el Ponte Vecchio

Tumba de Miguel Angel, cada mujer representa una de las artes que el maestro practicó

Uuuuuuultima foto en territorio italiano... las sonrisas eran pa' la foto, no queríamos venirnos :-(
  • Si quieren leer la primera parte del paseo en Roma, pasen por acá.
  • La segunda parte en Venecia, por acá.

...the other hits

Cuando hablamos de Queen, es imposible no abstraernos de la cantidad de éxitos que estos cuatro genios ingleses compusieron y que suenan día a día en diferentes medios. Canciones como "Bohemian Rhapsody", "We Are The Champions" o "Another One Bites The Dust" son monstruosidades melódicas que en todo lugar del planeta son reconocidas y cualquiera que en algún momento haya escuchado radio conoce.


Hoy en el día del cumpleaños de Freddie Mercury (coincidentemente el mismo día que nació la Carola, es que es lo más grande mi Calu!) iba por la calle escuchando el "Live At Wembley" como dicta una de las tantas manías que tengo y me puse a pensar en las canciones de La Reina que me gustan, pero que no son parte de esos hits, así que mientras esperaba para una reunión aproveché la magia del streaming y la armé la lista ahí "en tiempo de ejecución". Puse un par de condiciones para que la cosa fuera más entretenida:
  • El listado completo no podía exceder de los 80 minutos, para que cupiera en un CD de esos que uno pirateaba cuando era más joven.
  • Que los temas seleccionados no aparecieran en una compilación de la banda, específicamente en los Grandes Éxitos I o II, ya que el resto de las compilaciones (salvo 'Queen Rocks' que creo tiene cosas interesantes en las elecciones que hicieron para los 18 tracks)
De esta manera aparecen temas como "Liar" (el favorito de don Paul Stanley), "Mustapha" porque hasta el día de hoy me acuerdo de esa navidad en que escuché por primera vez el 'Jazz' y no podía creer lo grande que era esa canción, "Brighton Rock" que demuestra el tremendo rango vocal al que podía llegar Mercury, "Stone Cold Crazy" ¿alguien necesita explicación de esto?, cerrando con "I Was Born To Love You" que me parece una tremenda canción reciclada de las canciones que hizo Freddie Mercury para su carrera solista.

En fin, menos lata y acá van mis 18 elegidas:

Italian Tour Parte 2: water, water everywhere

La siguiente parada del Tour por Italia fue la pequeña ciudad de Venecia, ubicada en el Norte de la bota, a unas 3 horas de la capital, que en esos trenes geniales que tienen los europeos ni se sienten, realmente son una maravilla y una de las tantas cosas a envidiarles. Como la mayoría de nosotros sabe, Venecia es una ciudad llena de canales y puentes (más de 400 para que se hagan una idea) donde por sus callejuelas no circulan autos, así que la mayoría de los recorridos se hacen a pie o en vehículos náuticos. 

Después de dejar las maletas en el hotel (que quedaba a unos cinco minutos de la estación de trenes) decidimos dar un paseo en góndola, que a pesar de no ser barato, creo que era algo que había que hacer. La verdad, es un paseo corto de 25 minutos, por una parte del canal principal y otros recovecos, pero que la verdad me dejó con gusto a poco. Después de eso, salimos a caminar para conocer el Puente del Rialto, el cual está rodeado de tiendas a ambos lados y concentra una alta afluencia de peatones, definitivamente un imperdible. De vuelta pasamos a tomar helados y mientras enfilábamos de vuelta al hotel, la chica sufrió un golpe hipnótico de parte de unas fuentes enormes de chocolates, así que entramos a ver qué tal y nos llevamos la grata sorpresa de que cada vendedor tenía bandejas con los productos y eran de degustación gratuita! Dios Santo! Galletas rellenas, chocolates, preparaciones con aceite de oliva y trufas... increíble! Claramente salimos con varias cajitas para “consumo personal”... al finalizar el día comimos calzone y pizza en un local cercano, muertos de cansados de tanto caminar.

Imagen del Gran Canal desde el Puente del Rialto

Al día siguiente, salimos a la Plaza de San Marcos, el lugar turístico más popular de la ciudad, donde se encuentran una serie de museos, la Catedral de San Marcos con un estilo arquitectónico bizantino de un nivel de lujo y detalle impresionante, el Palacio Ducal al cual pudimos entrar a recorrer y ver como era la administración de una ciudad hace más de 500 años, con las celdas, el lugar donde se reunían las autoridades, donde se hacían las votaciones y donde se impartía justicia, incluyendo las celdas donde los priosioneros la pasaban mal... increíble el nivel de las esculturas y pinturas que adornaban cada salón, incluyendo El Paraíso de Tintoretto que ocupaba una pared gigantesca! Lamentablemente por tiempo no pudimos entrar a la Catedral de San Marcos, ya que la fila de acceso era de cerca de 3 cuadras.

Catedral de San Marcos, en la plaza del mismo nombre
Después de almorzar en un local donde el Garzón conocía mas ciudades de Chile que nosotros mismos, fuimos directo a la estación de trenes para poder ir por la tarde a Verona, ciudad a poco más de una hora de Venecia y que de entrada nos sorprendió por la tranquilidad de las calles. El objetivo de la visita era conocer la casa donde vivió la musa inspiradora del personaje de Julieta, de “Romeo y Julieta” de William Shakespeare. Al ir en camino pasamos por el Arena Verona, que es un coliseo romano de la mitad de capacidad que el famoso monumento romano, pero que tiene la particularidad que hasta hoy se usa para espectáculos de opera. Ese día daban Turandot y la verdad es que las ganas de entrar eran muchas, pero la factibilidad del tiempo no daba. En la casa de Julieta había una montonera de gente haciendo fila para tocarle el seno derecho a la estatua (dicen que da buena suerte en el amor, pero nosotros nos tenemos con la Carola, ya no estamos para supersticiones :-P) y para acceder al discretísimo museo (en mi humilde opinión, claro está). Después de eso, paseamos un rato por el centro, compramos helados y finalizamos con un paseo en un tren de turismo que en 25 minutos recorre los lugares más emblemáticos de la zona, con harta presencia de arquitectura medieval y vestigios de la dominación romana. Para cerrar la “tarde veronesa” pasamos al Café del Corso a tomar Spritz y refrescos por segunda vez, ya que de ida pasamos por lo mismo y los precios, más las canasta de papas fritas y una aceitunas del porte de ciruelas nos hicieron caer por segunda vez.

Anfiteatro de Verona, con la gente esperando para entrar a la Opera... para otra vez será!
Para cerrar, nos quedamos con la sensación que debimos darle más horas a Verona que a Venecia, que a pesar del encanto y romanticismo que evoca, es una ciudad súper difícil de recorrer, atestada de turistas y que si no fuera por ese invento maravilloso llamado Google Maps, estaríamos aun perdidos en las calles indescifrables. 

PD.- Si se perdió la primera parte del tour, Roma, pase por acá.

Italian Tour Parte 1: Paseando por Roma

En mi casa de infancia habían pocos libros, por lo que para matar las tardes o las mañanas uno se repetía el mismo material una y otra vez. Uno de los libros que recuerdo con más cariño es uno que era de mi mamá, de su paso por la básica y que era de Historia. Ahí me enteré de quien eran los egipcios, los griegos y los romanos, así como también quienes eran los grandes maestros del Renacimiento: Leonardo, Rafael y Miguel Ángel (a Donatello lo conocí post Tortugas Ninja, perdón la ignorancia), así que en mi memoria de toda la vida, han estado esos textos e imágenes como referencia. Cuando decidimos el lugar de las vacaciones con la Carola, siempre estuvo el espíritu de recorrer Italia debido a que era uno de los lugares favoritos de ella, pero a mi me motivaba mucho conocer las ruinas del Imperio romano y ver las obras de arte de los los grandes maestros y de eso en la capital italiana hay harto.

En el primer día nos fuimos a conocer los museos del Vaticano, donde pusimos foco en las colecciones del la Capilla Sixtina y la increíble demostración de grandeza que es la Basílica de San Pedro. Ambas con su belleza propia, nos muestran unas obras increíbles: El Juicio Final de Miguel Ángel, desplegado en un salón es sobrecogedoramente detallado, mientras que la arquitectura de San Pedro es una oda al ingenio humano a lo largo de los siglos. A pesar del cansancio de 15 horas de vuelo, cambio de horario complicado (en Italia son 5 horas más que acá), el recorrido estuvo increíble, a pesar de tener que subir más de 500 escalones para llegar a la cúpula de San Pedro.

La plaza de San Pedro, desde la cúpula de la Basilica del mismo nombre
El martes fuimos a un lugar que siempre quise conocer: El Coliseo Romano. A pesar de la fila, vale la pena 100% la espera. Una obra impresionante, que tiene cicatrices evidentes del paso de los años y las numerosas intervenciones que ha tenido (desde cantera de material para otros edificios, hasta su uso como castillo) pero que nos muestra lo grande que llegaron a ser los constructores hace casi dos mil años. La visita guiada por los subterráneos también enseñan las condiciones inhumanas en que se desenvolvían los esclavos y los ingenios que armaban para satisfacer el circo que pedían los casi 65.000 mil espectadores que soportaba el edificio, incluyendo al Emperador de turno. La tarde la completamos recorriendo el Foro romano y el Palatino, lo que da una vista muy abstracta de como funcionaba la ciudad a inicios de la era cristiana. Cerramos la jornada por la Vía Corso, en el centro de Roma, coronada con una bestialidad de monumento que es la Piazza Venezia, con un conjunto arquitectónico desarrollado por Víctor Manuel y que demuestra que los italianos, en general, no se andan con chicas.

El Coliseo Romano, tomado desde el Templo de Venus, para aprovechar la altura

Piazza de Venezia, con el monumento a Victor Manuel de fondo
El miércoles volvimos al centro, para conocer la mítica Fontana Di Trevi, que por momentos nos recordó al Toro de New York: repleto de gente, en su mayoría orientales, haciendo cuanta peripecia existe para lograr una foto. El monumento en si es precioso, pero creo que es más recomendable ir más temprano y quizás no en día festivo (el 15 de Agosto es feriado en todo el mundo cristiano al parecer y los italiando en particular se lo toman en serio). Después enfilamos nuestro camino al Panteón de Roma (o de Agripa según el autor) y lamentablemente esta cerrado, pero por fuera es algo ya grandioso de ver, sobre todo junto a la plaza que lo antecede y el Obelisco que está en frente. Para la tarde íbamos a ir a la Iglesia de San Pietro In Vincoli pero nos encontramos con un temporal de lluvia, truenos y relámpagos que más allá de mojarnos, nos dejó bien asustados, era impresionante como “se caía el cielo”. Para la tarde dejamos una ida agendado al Hard Rock Café, para sellar una tradición familiar, bien bueno en general, sobre todo por que a la entrada tienen el estilista de los Smashing Pumpkins de su pasada por Chile en 1998... ceacheiiiiiii!!

La Fontana di Trevi, hice lo que pude, es gigante y llena de gente

El Panteón de Agripa, hermoso monumento y quizás el mejor conservado de todo el Imperio
 El jueves la Carola había organizado una visita a Herculano y Pompeya (Ercolano y Pompei en italiano), ambas ciudades mudos expositores de la furia del Volcán Vesubio y que fueron borradas del mapa en agosto del 79 DC. Llegamos en un tren increíble a Napolés y de ahí en un Metrotren a Ercolano, pueblito costero y que tiene muy bien conservadas las ruinas del evento volcánico. Es desolador recorrer las calles y sobre todo la escena final: muchos esqueletos encerrados en una bóveda del puerto, donde la gente se escondió para huir del calor, pero fueron quemados de manera bestial. Hay que considerar que Ercolano queda más cerca del Vesubio, por lo que la gente murió presa del calor y los gases tóxicos, mientras que en Pompeya la muerte tomo forma de ceniza y material expulsado violentamente. Por la tarde llegamos a Pompeya, donde la ciudad es claramente más grande, con mucha más gente y no nos dio para recorrerlo en las horas que contábamos (el pasaje de vuelta estaba ya agendado así que teníamos esa restricción). Llegamos y avanzamos hasta donde se ubicaba el anfiteatro, donde en los 70’s Pink Floyd grabó su mítico documental, para más tarde irnos al Jardín de los Fugitivos, donde se encuentras replicas de los cadáveres encontrados “petrificados” por la ceniza. En líneas generales, es muy desolador pensar en la desesperación que generó el evento volcánico y el nivel de furia con que se manifestó la naturaleza para arrasar de esa manera tan cruel con toda esa gente. En la salida existen algunas representaciones de como era Pompeya antes de la erupción y ahí uno se puede dar cuenta de cuanto habían avanzado y cuanto debió expulsar el Vesubio para taparlo todo.

Unos turistas le pidieron a la Carola que les tomara una foto y les cobré una de vuelta en Pompeya, hay pocas donde salgamos los tres y que no sean selfies... y salgo horrible (más de lo habitual) en las selfies

El anfiteatro de Pompeya... ahi mismo toco Pink Floyd y don David Gilmour
Finalmente, el viernes teníamos planificado movernos a Venecia, por lo que nos levantamos temprano y fuimos a la plaza San Pietro In Vincoli (algo que nos impidió la lluvia de la tarde del miércoles) donde está la famosa estatua de Moisés del Miguel Ángel y el relicario con las cadenas con que apresaron a San Pedro en Jerusalén, para después movernos rápidamente de vuelta al Panteón de Agripa, para poder verlo por dentro... allí está la tumba de Rafael de Sanzio (uno de los grandes artistas del renacimiento) y de los dos primeros reyes del Reino de Italia (siglo XIX). Con esto, dimos por cerrado nuestro paso por la capital italiana, con mucho conocido, pero con la sensación personal de haber visto poco.

La majestuosidad del Moises de Miguel Angel... asombroso el nivel de detalle
Es necesario contar que todos los recorridos los hicimos a pie en su totalidad, por lo que quedamos en extremo cansados día a día, pero a su vez, esto nos permitió contemplar la grandeza de esta ciudad. En cada manzana del centro existe alguna iglesia o edificio de una belleza pocas veces vista por este humilde servidor así que es muy recomendable hacerlo de esta manera. Otra recomendación, es tratar de contar con guías para los recorridos, para entender de mejor manera el contexto histórico y social asociado.

PD 1.- El libro del que hablo en el primer párrafo lamentablemente se perdió (como tantas cosas) después del terremoto del 27F, una pena, me hubiese gustado volver a hojearlo post viaje :-(
PD 2.- En San Pedro se nos fue ubicar "La Piedad" de Miguel Angel, por lo que creo habrá que volver a saldar esa deuda con el capo Buonarotti :-)
PD 3.- Aun no nos olvidamos de los desayunos en "La Licata"... algún día volveremos por el sandwich de prosciutto y mozzarella...!!