Showing posts with label conciertos. Show all posts
Showing posts with label conciertos. Show all posts

...a hard week’s night

Lo vivido en Santiago la semana pasada a nivel de conciertos fue una conjunción que no vivía personalmente desde el 2013, cuando en la misma semana azotaron la capital del reino Alice In Chains, Black Sabbath y Iron Maiden (teloneados por Slayer y Ghost, una cosa poca), por lo que la expectativa era alta desde hace semanas.

Los fuegos los abrieron los suecos de Hammerfall y los alemanes de Helloween el martes 04 en el Arena Movistar, donde confluyó la primera banda internacional que vi en vivo allá por el 2003, por los que los acordes del medley de “Crimson Thunder” calaron fuerte en mi corazón y vaya que voz que mantiene Joacim Cans!. De la calabaza poco que comentar: un aplastante show de poco más de dos horas, donde los temas de su último disco se mezclaron bien con los clásicos y si bien esta es la primera vez que noto desgaste en la voz de Kiske, sigue siendo algo absolutamente maravilloso poder gozar de las tres épocas del grupo  en un mismo show y aún retumba en mi cabeza el zapateo infernal  de Dani Löble en “How Many Tears”, para mí el punto alto, de los muchos que pudo tener el setlist de una de las bandas que más he escuchado en mi vida!


Al día siguiente tocaba el turno de Guns N’ Roses, en un día caótico por un evento de presentación de danza árabe que tuvo la Caro, pero que se logró sortear bien y tras un susto por la sobrecapacidad de la cancha que me hizo transpirar, a las 21:00 en punto el bajo punzante de “It’s So Easy” abrió los fuegos para tres horas del más representativo grupo de Los Ángeles #IMHO. Uno tras otro fueron pasando los clásicos y el Valdés versión 1996 que estaba en cancha (porque GNR representa ese amor visceral por el rock desde la juventud) no tuvo piedad del cuarentón que tenía que habitar ese cuerpo tras los últimos acordes de “Paradise City” (mi canción favorita de toda la vida entera). Un show redondo que tenemos que verlo con la perspectiva de que los enfermos mentales que asolaron las carreteras hasta 1992 jamás volverán, pero que esta versión del grupo ha ido agarrando forma y se escuchó a un Axl Rose mucho más controlado con su garganta, mejorando la performance del conjunto.


Para cerrar la semana un show más de caballeros de la mano de Porcupine Tree, una de las bandas más aplaudidas de la escena progresiva actual desplegó su maestría en otra paliza de tres horas en el Arena Movistar, en una demostración tremenda de cómo amplificar ese lugar que siempre tiene alguna pifia. En un setlist de 21 temas los ingleses hicieron unos de los mejores conciertos que he tenido la suerte de apreciar, sin ser tan conocedor del grupo. Puntos altos fueron “Blackest Eyes”, “Fear Of A Blank Planet” y la monumental “Anesthetize”, aunque para mí el talento de Gavin Harrison tras los tambores fue lo más destacado, tanto así que tengo las entradas para el show de The Pinneaple Thief listas para marzo.


Para cerrar un punto de reflexión: a poco más de un mes de haber alcanzado los 42 años me siento cansado muchas veces y esta semana fue una muestra de ello: el jovenzuelo del 2013 quedó atrás y es hora de buscar más plateas numeradas que canchas 🤣🤣🤣.

...shout it, shout it, shout it out loud

El verano del 2020 tuvimos la oportunidad de irnos de vacaciones con la familia a la costa oeste de Estados Unidos, a recorrer la zona Los Angeles, Las Vegas y San Francisco principalmente. La navidad del 2019 (ya con el viaje armado y todo) la Caro me hizo un regalo que me dejó helado. Dentro de un sobre venía una entrada para ver a KISS en el Staples Center, en la capital del entretenimiento mundial, así que anduve transmitiendo con la cosa varios meses, ya que ver un concierto en la tierra del Tío Sam era uno de mis sueños, por una razón bien simple: allá la cosa va con todo, el escenario está completo, la parafernalia no se restringe y los grupos generalmente andan a plena forma, cosa que no pasa cuando tienen que mover todo miles de kilómetros para tocar en el fin del mundo como es Sudamérica. A los KISS los había visto antes, pero los podría ver 1.000 veces más, es un show sencillamente imperdible.

El día del concierto llegamos al Downtown de L.A. y luego de comer algo en un local de la cadena Chipotle e ir por suministros a un supermercado cercano las muchachas se fueron al hotel y yo me preparé para la caminata de 30 minutos al recinto, pasando por calles rodeadas de edificios de oficinas, muy parecido a lo que sería caminar por el barrio El Golf de Santiago, para llegar a un recinto imponente, con muchas estatuas que aluden al basketball, recordando que los Lakers y los Clippers juegan de local ahí. Me tocó dar casi una vuelta a la manzana para encontrar la puerta que me correspondía para el asiento que tenía. Al entrar, todo estaba lleno de gente disfrazada de algún músico y muchos stands con merchandising del grupo, muy caro por cierto (una polera costaba el equivalente a 50.000 pesos chilenos), por lo que compré algo que acá nunca venden: el tourbook de la gira, que contiene un montón de historias de las giras pasadas del grupo, así que como material de estudio está demasiado cool.


Después de un rato salió el "telonero" del show: don David "Diamond" Lee Roth, quien con un show en solitario hizo vibrar a los que estábamos apostados, y a punta de sus mejores melodías solistas y era que no con Van Halen nos brindó casi una hora de show. Cuesta ahora dimensionar que es lo más cerca que estuve de un show de Van Halen, tras la muerte del enorme guitarrista al que el grupo debe su nombre. 

Luego de un rato de espera, todo se oscurece y se escucha al locutor con el clásico "You wanted the best, you got the best, the hottest band in the world.... KISS!!!!" abriendo la noche con una versión sin anestesia de "Detroit Rock City" y la cuarta vez que este servidor tiene la suerte de ver a los oriundos de la gran manzana desplegar uno de los espectáculos más impresionantes que hoy por hoy (y desde los 70's) ronda el planeta. Uno a uno fueron cayendo los clásicos, entre otros: "Shout It Out Loud", "Deuce", "Love It Loud", "Heaven's on Fire", la enorme "Tears Are Falling", la brutal "War Machine" con Gene Simmons escupiendo fuego, "Lick It Up", "God of Thunder", "Psycho Circus", "Parasite", "Love Gun" con Paul Stanley volando desde el escenario principal a uno pequeño en medio de la cancha y un solo parafernálico de Tommy Thayer, "I Was Made for Lovin' You" también con el cantante en medio del recinto, para cerrar el set regular con la mastodóntica "Black Diamond" a duo entre Stanley y Singer. El encore vino rápido con Eric Singer entonando el clásico "Beth", "Do You Love Me" dedicada a la memoria de Kobe Bryant (ícono de los Lakers y que falleció algunas semanas antes) y el cierre definitivo con "Rock and Roll All Nite" con toneladas de papel picado y pirotecnia que reventaron el escenario, más la clásica destrucción de guitarras del frontman.

Luego de casi dos horas de show, hubo que retornar al hotel caminando, pero más contento que "perro con dos colas" ya que la experiencia fue tremenda. Igual me llamó la atención la cantidad de personas que vendían merchandising "no oficial" afuera y como cambiaba de golpe el panorama de un sector totalmente vivo e iluminado cerca de la arena, a un solitario sector que transitar era poco motivador, con algunos transeúntes con cara de pocos amigos...

Espero que les haya interesado la crónica del primer concierto que pude ver en Estados Unidos y el último que vi hace justo un año atrás, ya que los que teníamos en agenda el 2020, como Metallica en el Nacional, Guns N' Roses en el Parque O'Higgins y KISS de nuevo en el Arena Santiago deberán esperar a que las bendita pandemia se termine... 

La vista del local desde la esquina

El cocaví para la ocasión y el tourbook

Don David Lee Roth dándolo todo en su reducido setlist. Espero poder verlo por nuestras tierras algún día.

Fuego, torres y pirotecnia como si no hubiese mañana: KISS en la oficina damas y caballeros!

Una pequeña dosis de humo para la teatralidad del show

Pero qué fotogénico ser! No se nota la polera del grupo que me llevé de Santiago

La segunda compañera que encontró la Trini en un estante del "Walgreens del barrio", la incorporamos al clan el mismo día del concierto! HB pollito!!



...safe in the light that surrounds me

Hablar de Dream Theater es hablar de una banda que personalmente quiero demasiado, marcó mi paso por la Universidad, me hizo afianzar amistades a través de conversaciones interminables (*) y me ayudo a crear amigos llegando a Santiago en 2005 (aunque con uno en particular no nos hablamos casi desde 2004, shit happens!). Es así de simple: creo que es mi cuarta banda favorita (después de Iron Maiden, Metallica y Guns N Roses) y a pesar de que empecé a escucharlos con un disco con un sonido relativamente débil (“Once In A Livetime” allá por el 2000), de a poco fui entrando en el talento inmenso de una banda que no tiene medias tintas: le odias o le amas, tal como la Santísima Trinidad del Rock Progresivo (aka Rush)


En esta séptima visita, además de presentar su último disco (el sobresaliente “Distance Over Time”) lo aderezaron con un setlist que incluyó la ejecución completa de su pieza clave “Metropolis Pt 2: Scenes From A Memory” lo que lo convirtió en un imperdible de fin de año. Para los que no logren situar este tremendo disco de 1999 en su radar, es probablemente el mejor disco de los neoyorquinos (opinión que esta prestigiosa cuenta respalda, es el mejor, nada que hacer) y lamentablemente siempre nos había tocado disfrutar temas sueltos, jamas hilados para contar la maravillosa historia de amor y asesinato de Victoria Page. Pero eso se acabó el domingo pasado (15/12/2019), después de 20 años, sonó de cabo a rabo en la larga y angosta franja de tierra.

Ver "Scenes From A Memory" sin Mike Portnoy es algo doloroso, por eso elegí cuidadosamente el outfit para el evento, rindiendo tributo al gran baterista que hace 9 años dio un paso al costado...

Con la Caro y los amigos Chabex, Lucho y Claudia, compramos la entradas hace rato, y si bien no teníamos las mejores locaciones del recinto, se veía bastante bien, aunque el sonido no le hizo justicia 100% a la tremenda ejecución, sonaba saturado a ratos, quitándole piso especialmente a Mike Mangini. Después de que sonaran cuatro temas del “Distance Over Time” (“Untethered Angel”, “Fall Into the Light”, la fantástica "Barstool Warrior” y "Pale Blue Dot"), una buena versión de esa brutalidad que es “A Nightmare To Remember” de 2008 y "In the Presence of Enemies, Part I” de 2007, vino una pequeña pausa para buscar comida y nos fuimos con el reloj de “Regression” y la mesa servida completamente para esos 77 minutos de pura magia: el air drumming de “Overture 1928”, la de veces que he repetido esa rutina!, “Strange Deja Vu” para calentar la garganta, el cabeceo hasta quedar con tortícolis en “Beyond This Life”, el karaoke masivo con “Home”, vuelta al air drumming en “The Dance Of Eternity”, el coro perfecto que se armó en el Arena Movistar para esa monstruosidad que es “The Spirit Carries On” (dejo por escrito lo que le dije a la Carola: “esta tiene que sonar fuerte y clara en mi velorio”), para cerrar con "Finally Free”, poniendo fin a algo que de verdad muchos llevábamos esperando muchos, pero muchos años. Para el cierre dejaron una del último disco y es que a pesar de que nada más era necesario, "At Wit's End” puso la cuota de calma, que también se percibe al escuchar el álbum.

Momento de iluminación con celulares ad-hoc para esa hermosa pieza como es "Through Her Eyes"

Sobre la banda, algunos comentarios: a John Myung lo vi muy movido, más de lo habitual (y eso es preocupante), Jordan Rudess una máquina del teclado, con una cantidad abismante de artilugios tecnológicos, incluyendo el zenriffer que hace rato ocupa en vivo, James LaBrie con una actuación no sobresaliente y quizás haya sido por que se sentía enfermo como precisó varias veces… John Petrucci, cresta madre, como te echaste la banda encima viejo querido! que precisión, que soltura, como dijo Lucho: “atinó a cada nota, como si estuviese sonando el CD” y finalmente Mike Mangini: un baterista que toca casi tres horas de show y no transpira, con una técnica increíble (salvo por lo que intentó hacer al final de “Finally Free” y que de verdad nadie entendió que sucedió ahí), pero que tiene menos alma que una piedra, estoy empezando a creer que es un robot, definitivamente.

Saliendo del Arena, pasamos por unas papas fritas y una conversa entre los cinco: nada más que decir, con la adrenalina a tope a procesar un concierto tremendamente contundente, que cumplió a cabalidad las expectativas que teníamos hacía varios meses, mal que mal, compramos las entradas en la preventa! 

Reponiendo energías con la Caro y amigos a punta de papas fritas... de campeones!

(*) Hace años tengo una tradición para un grupo selecto de bandas: no escucho los nuevos discos hasta que lo tengo el CD en mi poder, lo que me obliga a ir a la tienda, comprarlo y procesarlo. En el 2003, cuando Dream Theater había editado "Train of Thought", el amigo Jano González junto con el Claudio Briones (otro prócer de la UBB) estaban escuchando algo que sonaba muy pesado y me dijeron "cacha como suena lo nuevo de Megadeth", a lo que mi sexto sentido me hizo dudar de la banda y no caí en semejante traición... cuando uno es nerd, es nerd de verdad señores!

...no surrender!

Lo vivido el dos de noviembre de 2018 en el Arena Movistar quedará claramente dentro de los registros de los buenos conciertos en nuestra querida larga y angosta franja de tierra: la contundencia sonora del show de Alice In Chains fue apabullante, mientras que para Judas Priest me quedó una sensación: admiración. Este pequeño resumen se centra en solo dos bandas, ya que por razones de tiempo no alcance a ver a los Black Star Riders y menos a los expositores del metal nacional, aunque mientras hacía la fila algo de Criminal reconocí a lo lejos, será para la otra!


Alice In Chains comenzó su show con precisión inglesa a las 19:15 dejando caer el monolítico riff de “Check My Brain” dejándonos con la boca abierta por la buena calidad del sonido. Uno a uno fueron entrando clásicos de la era Staley y de la era DuVall, así se sucedieron “Again”, la maravillosa “Never Fade” de su última placa, “Them Bones”, “Hollow”, “Heaven Beside You”, “Stone”, “Man In The Box”, “The One You Know”, cerrando con “Would?” y “Rooster”. El sonido que lograron expulsar de los amplificadores, la inteligencia para mezclar un setlist lleno de clásicos de los noventa con temas de la nueva era, la sobriedad de la puesta en escena y las figuras míticas de Cantrell, Kinney, Inez y ¿por qué no DuVall? hicieron del show de los oriundos de Seattle algo único. Soy un firme convencido que la resilencia mostrada por Cantrell les abre paso dentro de las bandas clásicas, si bien popularmente Pearl Jam mantiene el estandarte del grunge de manera masiva, son Alice In Chains los que me generan mejores sensaciones en cada uno de sus últimos 3 discos… opinión extremadamente personal claramente.


Después de una hora de espera mientras se montaba el escenario, todo estaba listo para el show del acero británico, por lo que vuelvo al tema de la admiración hacia Judas Priest. Despachar un show de 90 minutos que deje a todos contentos es difícil, mezclar temas del disco nuevo con clásicos de más de 40 años, peor, y por la miércale que los lograron bien! Uno tras otro fueron cayendo los clásicos como “Running Wild”, “The Ripper”, “Grinder”, mezclados con los mejor de ‘Firepower’ (que es un gran disco dicho sea de paso, me atrevería a decir que mi favorito de 2018...) como “Lightning Strike”, “No Surrender” y “Rising From Ruins”. La potencia de las guitarras estuvo precisa, el motor detrás de esa batería como es Scott Travis me dejó sin palabras (cuando hizo el amague de arrancar “Painkiller” yo ya estaba arriba de la silla para “dejarlo todo") y el maestro de ceremonias Rob Halford muy preciso: como se las arregla el veterano frontman para llegar a los tonos altos y mantener al respetable encendido todo el tiempo. Para el cierre tres batazos: “The Hellion / Electric Eye”, “Breaking The Law” y “Living After Midnight”, donde quedé con la garganta en la mano de tanto cantar. Al cerrar el show apareció en el telón la promesa de que Judas Priest vuelve: si lo hacen en estas condiciones que vuelvan las veces que quieran.


Un punto negativo fueron los pésimos accesos a eso de las 18:45. Los platos fuertes estaban por empezar y las filas de accesos (en un solo punto) eran enormes, menos mal que a alguien se le ocurrió abrir el acceso sur y después de un trote acelerado logramos tomar una fila más corta.

...we gonna dance and sing in celebration

El miércoles pasado nos fuimos con la Carola al club Rock y Guitarras (en Vicuña Mackenna 220) a ver el show de una banda tributo a Led Zeppelin llamada Led ZepAgain, catalogada como una de las mejores intérpretes del legado de los ingleses, siendo respaldados incluso por Jason Bonham y el mismísimo Dios Jimmy Page. Ante tremendos pergaminos, había que estar ahí!


El show partió puntual a las 21:00 (no sin antes escuchar un par de tracks de Black Sabbath), pero después de “Rock And Roll” elegida para la apertura, la guitarra dejó de sonar y después de minutos de relleno la banda salió del escenario, para dejarlo en mano de los técnicos, volviendo más tarde con “Good Times Bad Times” y dar continuidad al show. En resumen, los asentados en California logran recrear muy bien el sonido Zeppeliano (incluso en la voz, donde tenía mis dudas, aunque sin tasar a la banda antes por Youtube o algo similar), poniendo acento en las performances en vivo de los ingleses, usando las muletillas, las posturas físicas o la intensidad de la ejecución de la batería, donde el hombre le pegaba como si no hubiese futuro!

El setlist que presentaron fue el siguiente:
  1. Rock And Roll
  2. Good Times Bad Times
  3. The Lemon Song
  4. Communication Breakdown
  5. Ramble On
  6. Black Dog
  7. No Quarter
  8. Over The Hills And Far Away
  9. The Wanton Song
  10. The Ocean
  11. The Song Remains The Same
  12. Four Sticks
  13. Stairway To Heaven
  14. Kashmir
  15. Heartbreaker
  16. Medley: Whole Lotta Love / Achilles Last Stand / What Is and What Should Never Be / Immigrant Song/ Whole Lotta Love (ending)

De las que me faltaron (con un catálogo como el de Zeppelin, siempre faltarán): “Tangerine”, “Out Of The Tiles”, “Celebration Day”, la incombustiblemente monumental “Moby Dick” o algo mas graffitiano como “In My Time Of Dying”, “Sick Again” o “The Rover”, quizás “In The Evening”, no se, podrían ser fáciles tres horas de show, repasando solo las sandías caladas….


Una de los cuestionamientos que se pueden sacar al ver estas bandas, es lo dispuestos que estamos a transar el pasar un buen momento, a costa de un puñado de muy buenas canciones, sabiendo que no son los intérpretes originales. Sabemos que ver hoy por hoy a leyendas como Led Zeppelin es casi imposible, Queen con Freddie Mercury ya no será jamás, pero tenemos a buenas bandas como los que originan este post o God Save The Queen que los hemos visto un par de veces y que también logran transportar al público a épocas gloriosas, cuando los dioses caminaban entre nosotros!

Por mi parte no tengo problemas con este tipo de shows, mientras sea en espacios reducidos y con entradas al alcance del bolsillo promedio, mal que mal, si Zeppelin se junta y pasa por Chile seguro me tocará hipotecar la casa por un par de entradas.

...divine addiction

Lo vivido el reciente domingo para mi fue un fenómeno extraño: Un conjunto de cinco músicos extremadamente talentosos, reconocidos mundialmente como referentes en sus instrumentos, que tocan en un local de capacidad reducida (como es el Teatro Teletón, que no debe soportar más de 2.000 personas) y aun así no lo llenan. El disco que como banda vienen a presentar creo que llena las expectativas del público objetivo y aun así no convocan a la masa de gente que uno espera ¿mucha oferta de conciertos? ¿banda muy under? ¿estamos perdiendo el amor por el barbudo baterista y sus proyectos cada vez más numerosos? no lo se…


Vamos a lo importante! el concierto de Sons Of Apollo lo había agendado hace varias semanas y tenía miedo de llegar muy molido producto de la Maratón de Santiago que corría ese mismo día por la mañana, pero sea como sea iba a estar ahí (si dos años antes había acompañado a la Carola a ver a Coldplay después del mismo evento deportivo, nada me haría abandonar a don Mike). Llegamos a eso de las 19:45 con el amigo Luis Domínguez, con quien a esta altura deberíamos llamarlos los “Portnoyliebers” por nuestra fidelidad hacia el talentoso percusionista...


El arranque del concierto fue a las 20:00 exactas, con una intro envasada, para dar paso a la brutal “God Of The Sun”, pieza que abre su buen disco ‘Psychotic Symphony’ del 2017, mostrando de a poco a los eximios músicos que componen la formación: don Mike Portnoy tras los tambores, Derek Sherinian en los teclados (formando la dupla “Del Fuvio Bros.” core del grupo y productores del único disco editado), Rob ‘Bumblefoot’ Thal y Billy Sheehan en la guitarra y bajo respectivamente (nótese que ambos tocaron con instrumentos de doble mástil toda la noche) y como frontman el excelso cantante norteamericano Jeff Scott Soto. Continuaron con “Sign Of The Times” y el riff destructor de “Divine Addiction” para dar paso al primer cover de la noche: tomado del ‘Falling Into Infinity’ de Dream Theater, se deja caer “Just Let Me Breath” una que representó todo el lado más radio-friendly que la banda quiso transmitir por esos años y que tantos detractores generó, me gustó mucho la parte que cantaba Rob Thal, un poco parecido a la versión de LaBrie en vivo. Retomaron los temas propios con “Labyrinth” y “Lost In Oblivion”, después de lo cual el señor Scott Soto demostró por que es uno de los vocalistas con un alto nivel de carisma y llegada con el público, entre juegos de voces con el público y el tributo a Freddie Mercury con “The Prophet’s Song” a capella y la inconmensurable “Save Me” acompañado por Bumblefoot (me hubiese gustado escuchar el piano de Sherinian acá, pero bueno…). Luego de esto cayeron “Alive” (la cual parte con una parte solo en guitarra y voz, cuando entra la batería Portnoy sale corriendo desde atrás, entra cantando y tocando al mismo tiempo, increíble este caballero!), un cover del tema central de la Pantera Rosa comandado por el guitarrista y el instrumental que da cierre al disco: “Opus Maximus”. A continuación un solo de teclados, para dar paso a otra pieza gigante del disco que Portnoy y Sherinian facturaron junto a Dream Theater en 1997: la extensa y maravillosa “Lines In The Sand”, cerrando después de un breve encore, con el primer single que conocimos de este conjunto: “Coming Home”.


La calidad del espectáculo que presenciamos es innegable, con un disco con 9 canciones que bordean los 57 minutos hace imposible no echar mano a algunos covers que permitan completar los minutos necesarios para un show y se agradece que Portnoy tiré de los temas que es más difícil que sus compañeros de Dream Theater vuelvan a tocar, además claro está de los solos que permitan entender por que los músicos que están sobre el escenario parecieran ser elegidos con pinzas.

...can't deny

Hay veces en la vida que uno deja de hacer cosas y no se sabe por qué. En mi caso, una de las cosas de las que me arrepentiré por harto tiempo es no haber asegurado entradas para Pearl Jam en el Arena Movistar. Tres horas de show, donde tocaron de todo, incluso “Dissident” que es una de las canciones que más me gustan del catálogo de los oriundos de Seattle.


Pero bueno, a llorar a la FIFA y enfoquémonos en lo importante. Este año el tradicional festival Lollapalooza se extendió por tres días, siendo Pearl Jam el headliner del viernes, donde salieron a tocar a eso de las 21:30 horas. Con la Carola nos pusimos cerca de la mitad del Parque O’Higgins, donde se escuchaba bien, pero se veía poco. El arranque estuvo bien con “Corduroy” rememorando un poco esa joya que es el ‘Live On Two Legs’ para continuar con “Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town” y “Nothingman". Uno a uno se fueron sucediendo los clásicos: “Why Go”, “Do The Evolution”, “Even Flow”, la maravillosa “Given To Fly” (gran detalle las tomas a Matt Cameron), “Mind Your Manners”, “Daughter” (con unas líneas de “Another Brick In The Wall”, primer guiño a los Floyd”), el track recién estrenado “Can’t Deny", “Porch”, “Last Kiss”, “Jeremy”, “State Of Love and Trust”, “Better Man”, “Alive” (donde Vedder terminó cantando con una máscara de Donald Trump lanzada por el público), un cover de “Comfortably Numb” en el segundo guiño floydiano de la noche, donde Mike McCready le impregnó su sello al inmejorable solo de Gilmour, casi cerrando el show con esa catedral que es “Rockin’ In The Free World” de Neil Young, donde se desató la pirotecnia del fin de la noche y siendo la guinda de la torta uno de los midtempo más queridos por este servidor como es “Yellow Ledbetter”.

Eddie Vedder con casco mientras interpretaban "Rockin' In The Free World"

Hablar de la extraña conexión de Pearl Jam con Chile es labor de los sociólogos de ahora o del futuro, pero discutir de la grandeza de los de Seattle me parece cansino, al final, en cinco discos (del ‘Ten’ al ‘Yield’ en mi humilde opinión) resumieron la juventud de muchos de los miles que estuvimos esa noche del 16 de marzo, está claro que mientras exista la posibilidad de verlos, estos señores asegurarán lleno total y ventas rápidas de entradas en esta angosta franja de tierra.

Acá con nuestro outfit festivalero, la representante de la juventud del festival y el viejo grunge...

PD.- un punto extra para el director de la transmisión, buen juego de cámara con los drones y esa cámara sobre la batería que de cuando en vez permitía ver la técnica monstruosa del gran Matt Cameron tras los parches!

PD 2.- Así como la comunión entre la banda y el público se destaca, es un punto en contra para el plato principal del sábado, Red Hot Chili Peppers, que me pareció una banda muy plana en vivo, con poca conexión con la gente... creo que los sigo prefiriendo en estudio. 

...come across to the Promised Land

Hay bandas con las que uno establece una relación indestructible, independiente los años que pasen o la distancia que uno fije entre una escuchada y otra, el cariño sigue ahí, indestructible. Personalmente, con HammerFall me pasa que al ser la primera banda que vi en vivo allá por el 2003 (*) me dejó una marca imborrable, muy cercana a una cicatriz que cada cierto tiempo uno recuerda. Con el tiempo fui conociendo otras bandas, otros estilos, me enamoré de otras melodías, pero siempre que suena algún tema de los suecos en el random de alguna lista, las ganas de empuñar la mano en alto y cantar el coro a todo pulmón no se me pasan. Si este tema pertecene a alguno de los cuatro primeros discos, el air-drumming sale solo, en la calle, casa u oficina, lo lamente, para mi ‘Glory To The Brave’, ‘Legacy Of Kings’, ‘Renegade’ y ‘Crimson Thunder’ son discos fundamentales, a los que cada cierto tiempo es recomendable darle una pasada o usarlo por lo menos como banda sonora de algún trote de fin de semana.


De esta manera, el reciente martes 05 de diciembre era un momento perfecto para volver a la misa templaria, en un aforo bastante más chico que donde los vi la primera vez, en el ¿-2 quizás? De la discoteque Blondie, pero con las mismas ansias de corear las míticas estrofas de batallas medievales o ataques de caballería. Con una puntualidad inglesa la banda aparece en el escenario entonando un himno moderno de su basta discografía “Hector’s Hymn” de su penúltimo disco, para calentar de manera brillante el ya caldeado ambiente, pasando directo al ya mítico “Riders Of The Storm”... uno a uno fueron cayendo los clásicos de la banda “Blood Bound”, “Any Means Necessary” con los coros muy bien soportados por Drojack / Norgren / Larsson, la moto de “Renegade” y su melodía que me sigue sonando muy Judas Priest, el clásico juego entre los viejos y nuevos fans con “Let The Hammer Fall”, la pegadiza “Last Man Standing”, un medley del primer disco basado en piezas instrumentales, donde hubo fallos en la batería que fueron absolutamente compensados con la interpretación de la gloriosa “The Dragon Lies Bleeding” (que no estaba en el setlist de la gira) coronada con una balada emblemática como es “Glory To The Brave”, conjugándolo astutamente con lo mejor de sus nuevos discos: “Dethrone and Defy” (llevo casi una semana entera con el bendito coro en la cabeza), “Origins”, “Bushido”, “Hammer High”, cerrando de manera asombrosa con la mítica “Hearts On Fire”, con el recinto cayéndose a pedazos en cada sílaba del coro.


Como comentaba anteriormente, en este concierto era imposible pasarlo mal, las canciones en un 99,9% están pensadas y diseñadas para ser cantadas por el público en algún punto, el entusiasmo de la banda en el escenario traspaso sin barreras al público, que a pesar del calor, no paró un instante en los 120 minutos que duró el concierto y la buena onda de una agrupación afiatadísima dejó en claro que tenemos Templarios del Heavy Metal para rato… Hammer High…!!!


PD 1.- A la salida del concierto, al final de la cancha me encontré con el amigo Pablo Vergara, un viejo conocido de las tardes maulinas donde uno se dedicaba a intercambiar música en CD por esos años! Un gusto saber que le ha ido excelente en la vida y que se dedica a lo que siempre le gustó! Un abrazo!

PD 2.- Lamentablemente no puedo opinar de los teloneros, llegue raspando la hora a la banda principal, pero entiendo que sonaron muy bien...

(*) La primera banda que vi concientemente en vivo fue Los Jaivas e Illapu en alguna semana maulina perdida en los recovecos del tiempo, agradezco haber visto al mítico Gato Alquinta al frente de los oriundos de Viña del Mar, después vi a Los Tres en la gira de ‘La Espada y La Pared’ en la cancha del Estadio Enrique Donn Müller de Constitución, y finalmente, vi a Chanco en Piedra 3 veces por lo bajo entre la Perla del Maule y Chillán… en estricto rigor, HammerFall fue la primera banda internacional que vi en vivo… 

...metal invaders

Esta historia parte allá por 1998, cuando me pasaba la madrugada del lunes esperando que MTV diera el programa de videos metaleros de esa época: “Metalhead” creo que se llamaba y fue la continuación de “Headbanger’s Ball” pero sin entrevistas, solo videos. A esa hora uno podía ver clips de Metallica, Sepultura, Iron Maiden, Motorhead, Slayer y otras tantas catedrales del buen Heavy Metal… Una de esas tantas trasnochadas dieron un video que marcó mi juventud rockera: partía con un tipo sentado en la barra de un bar, abre la boca, entra la cámara y paf, empieza a sonar “I Want Out”, no lo podría creer, la voz de Michael Kiske era algo de otro planeta, la velocidad y melodía de la música eran geniales… algo había que hacer, buscar material, no se… de momento grabar el video en VHS para compartirlo con los amigos y reproducir ese track hasta que se moliera la cinta…


Casi 20 años después, domingo 05 de noviembre de 2017 estoy esperando que Helloween salga al escenario del Teatro Caupolicán para verlos por tercera vez en mi vida. Las dos veces anteriores fueron con Andi Deris liderando las voces. Deris es un cantante muy bueno que tomó la difícil misión de reemplazar al que muchos marcaron como el sucesor de Bruce Dickinson allá por 1994, generando verdaderas joyas con la calabaza de Hamburgo, dándole nueva vida a una banda que muchos condenaron a muerte hace ya 24 años… A pesar de ser la tercera vez, esta es diferente, hace meses se confirmó la vuelta de Michael Kiske y Kai Hansen para un tour con el resto de los integrantes de la banda… el adolescente Cristian Valdés que todavía guardo en mi alma no lo podía creer… o sea… aaaaaaaaaaahhhhh!!! Y ahi estábamos solo con un telón separándonos de la gloría.


20:03 de la noche y la música envasada comienza a sonar, se cae el telón y los primeros acordes de “Halloween” (otro video que ví en el mismo programa relatado en el primer párrafo) nos dejan sin aliento, el profesor Kiske aparece y todo se viene abajo, ni les explico la emoción de escuchar las primeras sílabas de esa joya y la aparición por la derecha de Andi Deris marcando el inicio de una noche increíble. Sin desmerecer la grandeza de “Dr. Stein”, la segunda de la noche, también cantada a duo por los dos vocalistas, cuando comienza a sonar “I’m Alive” de aquél mítico ‘Keeper Of The Seven Keys I’ volví de nuevo más de 20 años atrás, navidad de 1999, me había logrado grabar ese CD y los escuchaba en mi discman, por lo que nunca olvidaré el momento en que suena “You, you say, you have lost the way…” insisto, la voz de Michael Kiske es de otro planeta, por favor, denle un Premio Nobel a ese hombre!!

El resto del concierto fue un vaivén entre clásicos de ambos vocalistas, cada uno prestándose ayuda en algunos pasajes, fue emocionante escuchar “Why” y “Perfect Gentleman” de la era Deris con esas maravillosas segundas voces, así como poder apreciar por fin en vivo esa gran pieza llamada “I Can” (otro video que recordaba del MTV noventero) y gran combustible usado en múltiples carreras de fin de semana, escuchar esa intro de batería gloriosa que da comienzo a “Sole Survivor” o "Rise And Fall", la sección acústica con “Forever and One (Neverland)”, el medley de la obra primigenia de la banda con Kai Hansen a las voces, donde “Starlight” casi me tira al suelo de tanto gritarla, el momento magistral con los tres vocalistas cantando “How Many Tears” (como olvidar ese registro del ‘Live In The U.K.’), el tributo al gran Ingo Schwichtenberg y un largo etc….


Los encores arrancaron con “Eagle Fly Free” una pieza que podría escuchar 3 horas seguidas sin cansarme, seguida de 13 minutos de magia: “Keeper Of The Seven Keys” entera y sin cortes… uffff, el video de fondo muy Tolkiano!. Para el cierre que más que “Future World” y “I Want Out”, señoras y señores, el círculo está completo, como he dicho antes, las ganas de tener un DeLorean, volver a Constitución y decirle al novel Valdés: “Wn, la hicimos!!!”


Ese es mi relato de unos de los grandes shows que me ha tocado presenciar, desde la tribuna del fan emocionado…

PD 1.- No es la primera vez que veo a Kiske, antes fue con Kai Hansen en el proyecto Unisonic y después con Tobias Sammet con Avantasia, pero no se, con Helloween es otra cosa…
PD 2.- Si quieren ver el setlist completo, pase por acá
PD 3.- Un review más extenso por un medio especializado de la noche anterior a lo que cuento, lo pueden encontrar por acá
PD 4.- Un señor muy generoso grabó el concierto entero, pase por acá...

...fiestas eternas y un cielo funk

Nuestra banda sonora personal está compuesta por un collage de melodías y letras que representan una época particular de nuestras vidas y si han leído este blog un par de veces se darán cuenta que me encanta ir intercalando estos recuerdos con eventos, discos o canciones. Pues bien, acá vamos de nuevo… En los 4,5 años que llevamos con la Carola no habíamos ido jamás a ver a Chancho en Piedra, una banda que ambos seguimos en algún periodo de nuestras vidas, pero que por diversas razones nunca fuimos a ver juntos (mentalmente calculaba que hacía como 15 años que no los veía en vivo…), todo eso se acabó este viernes 25 de agosto, cuando llegamos al Caupolicán a ver el show de 20 años de uno de los mejores discos de la banda: La Dieta del Lagarto.

La noche partió con una banda joven de telómeros que se llama Mangoré que con un sonido bien ecléctico hicieron saltar a un público super respetuoso, cerrando la presentación entre riffs pegajosos y un aplauso más que merecido, espero darle una pasada por Spotify a ver qué tal suenan en estudio.


A las 21:00 en punto, sale a la cancha el plato principal con una hora de un set que se paseó por todos los discos de la banda, arrancando con “Vientre Fuerte” del Funkybaritico, para dejar caer la clásica “Funky Tu Madre”, “Yakuza”, la cuequera “El Impostor” (donde nos recordaron que falta una semana para Septiembre) y varios tracks del último disco (considerando que tiene un año en el mercado es una movida lógica), en algún momento sonó “Ratones de Cola Pelá” y la cabeza me explotó, nunca pensé que sería tan feliz con una canción, porque eso de gritar a todo pulmón “vea su telenovela y no me hinche más las weas” es impagable!!... el set cierra con “Historias de Amor y Condon” y la favorita de la Caro: la inmortal “Locura Espacial”... cierre y a esperar la segunda parte…

Después de unos minutos, Pamela Leiva sale a hacer un show de stand up comedy bien logrado, eso de jugar con su baja de peso, aduciendo a la Dieta del Lagarto (bajando la ingesta alimentaria y aumentando el actuar sexual) me pareció un acierto… ya se había agrandado el escenario y se había descubierto una pantalla gigante… minutos más tarde la banda parecía vestida de blanco, zapatilla con luces y cascos blancos: LOS ESPERMATOCHANCHOS EN EL ESCENARIO, video de Carlos Pinto tipo Mea Culpa y la mesa estaba servida, los primeros acordes de “Hacia el Ovusol” hicieron explotar el recinto de San Diego, siguiendo con la onda disco de “Huevos Revueltos” una de mis favoritas y donde perdí mucha garganta… saltamos a “Güeina” dejando un track fundamental para el cierre claramente… así siguieron “Realizo Todo Bien”, “Empresaurio” (a trabajar, a trabajar! que el trabajo da dignidad!), “Rojito Veo el Mundo”, la calma de “Sami” con ese final instrumental maravilloso, la improvisación humorística con “Maestro… las casitas!”, “Cacho” (cornea no más, cornea no más!), “Huasónico” (agüaite!!), “Comiendo Banana”, la mágica “Da la Claridad a Nuestro Sol” (previo cumpleaños feliz a Cabezón), la superior “Viejo Diablo” (no cortes mis alas!!), “Del Por que se cohibe el año en casa ‘jena” donde la poca garganta que quedaba se fue apagando, por Dios la canción pa’ grande…!!!, llegamos a “Voy y Vuelvo”, para cerrar con una de las mejores canciones de nuestro rock nacional: “Edén” donde las fiestas eternas y el cielo Funk nos ayudarán a dejar nuestras penas atrás… recuerdo la primera vez que corrí 21K en la maratón de Santiago, el shuffle del iPod me tiró esta joya a metros de la meta y crucé cantándola como loco, eso significa “Edén”: éxtasis total y un montón de momentos memorables… fin del concierto y cada peso invertido recuperado con creces!!



Para ir cerrando: bonito homenaje a Chris Cornell, buenos detalle los covers intercalados, aunque solo reconociera “Rrrrrock”, muchos músicos sobre el escenario que completaron una fiesta redonda… finalmente, el último disco me parece bueno, pero gana muchos puntos en vivo, la versión más cruda de las canciones lo hace sonar mucho mejor!!


Bonita noche para recordar los tiempos de Universidad donde estos amigos eran banda sonora fija!! Como olvidar además cuando fuimos guías turísticos de ellos en Constitución con mi primo Sergio… gracias por tanto Chancho En Piedra, no se mueran nunca!! 

PD.- No sé qué pensará hacer la banda para los 20 años del ‘Ríndanse Terrícolas’ pero desde ya cuenten con nosotros…!

...do you know where the fuck you are?

El concierto que el sábado pasado se despachó Guns N' Roses en el Coloso de Ñuñoa fue una saldada de deudas de varios años, un pendiente que esperaba cerrar desde hace 20 años, cuando empecé a escuchar música más en serio y donde los norteamericanos tenían un sitial de honor entre mis bandas favoritas. Por aquellos años (1996) andaban dando vueltas VHS con la presentación de fines de 1992 en el mismo recinto, con toda el aura de escándalo y excesos característicos de los cinco músicos que hacían de ese concierto una especie de mito... hoy después de años de rumores, los tenemos embarcados en el "Not In This Life Tour" (tomado de una declaración de Axl Rose al ser consultado por una reunión hace años atrás, siendo su respuesta "No en esta vida"...) donde el sábado 29 de Octubre de 2016 correspondía el turno a Chile y si bien sabíamos que la banda no está en la misma forma de principios de los '90s, era parte del imaginario colectivo ver a los mismos cabros buenos para correr (tomar y fumar...)


Llegamos al estadio temprano (había que agarrar estacionamiento #FirstWorldProblems!!) con mi compañera habitual de estos eventos (hasta alcanzó para foto look Axl Rose mi Carola!) además de mi compadre, el que me pasó los primeros cassettes y revistas de la banda y con quien nos juntábamos a ver esos VHS grabados de tercera o cuarta copia en EP (nótese la caída de carnet), desde Talca, don Alejandro Espinoza (léalo como presentación de box y hasta sale creíble!) Respecto a los teloneros no puedo opinar mucho ya que poca atención les puse, insisto, las ganas de ver a "the most dangerous band in the world" eras mayores!!



Como se podrán imaginar por la entrada a este post, las expectativas estaban altas para este evento, así que vamos por partes:

Lo bueno:
  • El ambiente que había en el Estadio, se notaba que muchos compartían mis ansias, se veía harto papá con sus hijos, uniformados para la ocasión (creo que es de las pocas veces donde no vi poleras de Iron Maiden en la cancha...) y varios recordando la anterior pasada hace ya casi 24 años (convengamos que las veces que vino Rose con su proyecto tributo no cuentan, no!!...), aunque nos tuvimos que dar una vuelta extra, la entrada estuvo expedita, por lo que pocos minutos después de las compras y fotos estábamos en la cancha.
  • El setlist estuvo muy bien seleccionado... todas las perlas que nos dejaron los 6 años de discografía aparecieron (aunque es un error que hayan dejado el "G N' R Lies" de lado...) emocionante la partida con el bajo de Duff McKagan en "It's So Easy" enganchada con "Mr. Brownstone", donde mis trenzas de calcetinera furiosa se soltaron, la interpretación de una pieza mastodónica como "Estranged" o "Coma", la pregunta de rigor al arranque de "Welcome To The Jungle", el burdel armado en la pantalla con "Rocket Queen", el solo basado en la monumental obra de Nino Rotta antes de "Sweet Child O' Mine", el cierre de la primera parte con "Nightrain" es lo primero que se me viene a la cabeza. Las piezas seleccionadas del "Chinesse Democracy" también estuvieron muy bien (como gana "Better" en vivo! el juego de voces entre Duff y Rose se acopla muy bien), mientras que el cierre con la mejor canción de la vida (en realidad mi favorita...) no podía salir mal, "Paradise City" cerró en la cresta de la ola un show de altísimo nivel!
  • La vuelta de Slash y Duff a la banda fue con todo, como se entrega el parcito en el escenario es para aplaudirlo por separado, si bien leí harto que el crespo guitarrista le mete de su cosecha a las canciones, estas sonaron notables, la guitarra de doble mástil apareció de manera brillante en "Civil War" y otras piezas, el cierre tocando con la guitarra en la nuca fue la guinda de la torta, como para hacernos recordar como forjó su icónica figura hace casi 30 años... Duff por su parte se acopló muy bien en los coros y me queda la sensación que su instrumento suena más ahora que antes, lo que se agradece. Las voces en "New Rose" brillantes, grandísima interpretación de esta joya de los The Damnned...!
  • Siempre había dicho que "necesitaba" una polera del Appetite For Destruction, ya que siempre lo he considerado mi disco favorito de la vida y en la tienda de merchandising me pillé una polera ad-hoc... y a un precio alto, pero razonable para otros que vi (en el concierto de Aerosmith una polera costaba CLP 20.000, un poquito grosero la verdad)
Lo malo:
  • La voz de Axl Rose y acá no entro con rodeos... el tiempo no ha sido un buen aliado para el frontman, lamentablemente su garganta no acompañó y en varios pasajes se notaba que la cosa no iba bien, para mi el problema mayor se dio en "November Rain" donde me pareció que tuvo que elegir entre el piano y cantar, donde la garganta pareciera haberse apagado... el uso de algunos falsetes también denotaba algo de problemas y si bien en pasajes breves sonó bien, estos fueron muy breves... Una pena, entendiendo que gran peso de la puesta en escena recae en él, se le vio muy cansado, quizás el desgaste entre esta gira y los conciertos con AC/DC le impidieron recuperarse a tope, pero por otro lado mi mitad objetiva me dice que esto no es así y que al señor Rose los 54 años no le sentaron muy bien.
  • Steven Adler me parece un baterista bien completo, a pesar de no haber grabado más de 20 canciones con la banda, tiene un sello de dinamismo bien notorio. Matt Sorum me parece más limitado, poca variedad de sonido, pero hacía la pega, se agradece! Mi problema con Frank Ferrer es que no respetó algunos patrones clásicos impuestos sobre todo por Sorum... los golpes iniciales de "November Rain", "You Could Be Mine" y "Don't Cry" se los sabe hasta mi mamá y este señor los cambió!! Eso no se hace. Está bien tratar de innovar, pero hay que mantener las formas claramente!
  • Guns N' Roses siempre fue una banda que rindió tributo a sus influencias... las interpretaciones de "Knockin' On Heavens Door", "Live And Let Die"o "Attitude"(esta vez la alternaban con "New Rose") siempre fueron parte del show, ahora no faltaron, sin embargo, agregar "The Seeker" de The Who o "Wish You Were Here" de Pink Floyd me pareció un exceso de tributo! ¿No era mejor darle el espacio a "Patience" que siempre estuvo presente desde el '89 o antes? ¿"Used To Love Her" no era más apropiado? Ya, pongamos un cover ¿"Mama Kin" no sonaría mejor en esta reunión aparte de tributar a una fuente de inspiración reconocida desde siempre?

A pesar de los puntos negativos puestos anteriormente, que no quede la sensación de que lo pasé mal o que no me gustó, como alguna vez dijo Ted Mosby en "How I Met Your Mother", si pudiera construir una máquina del tiempo, iría al pasado y le diría a mi yo "joven espinillento": Lo logramos! y lo del sábado fueron dos horas cuarenta minutos de constante nostalgia. El sentimiento de alivio después de tantos años fue gigante, después de todo uno no siempre quiso sentirse parte de la jungla!!

...same old song and dance

El domingo pasado se dejó caer en nuestras tierras una de esas bandas icónicas que nos dio la tierra del Tío Sam. Aerosmith es un grupo que forjó su legendaria carrera en los 70's con discos fundamentales para entender la evolución del rock durante los últimos 40 años ('Rocks' o 'Toys in The Attic', por nombrar algo), siendo influencia directa de bandas que en los 80's cambiaron el panorama musical por lo menos durante 7 u 8 años (cuanto le debe Axl Rose a Tyler o Slash a Perry, incalculabe...). Lo interesante de los bostonianos a mi parecer es como se reineventan después de una crisis profunda, volviendo a finales de los 80's con tres discos brillantes en mi opinión "Permanent Vacation", "Pump" y "Get a Grip", dando una vuelta de tuerca a su sonido clásico, matizándolo con un rock mucho más radial pero sin perder la esencia blusera de toda la vida.



En el marco de una gira de despedida que tiene toda la pinta de ser "con elástico", la fecha agendada para Santiago pintaba para un show lindo, las entradas estaban agotadas hace semanas y se leían buenas críticas de las performances anteriores. Nosotros con la Carola teníamos un "problema logístico" que nos hizo transpirar para llegar, pero cumplimos y a las 20:10 la base de la banda (Joey Kramer, Tom Hamilton y Brad Whitford) aparece en el escenario para dar la entrada a los ex Toxic Twins, Steven Tyler y Joe Perry son la guinda de la torta para arrancar con "Back In The Saddle" pegada con la siempre popular "Love In An Elevator", iniciando una seguidilla de éxitos que mezcló bien su época clásica y moderna, con himnos como "Cryin'", "Rats In The Cellar", "Dude (Loooks Like A Lady)", "Livin' On The Edge", "Crazy", con la cual se armó un karaoke espontáneo en todo el Arena Movistar, los covers  "Stop Messin' Around" de Fleetwood Mac (donde Joe Perry toma el micrófono y se lanza con el canto) y la colosal "Come Together" de The Beatles, para cerrar la primera parte del show con la popular "Walk This Way" (que Riff más lindo, es necesario decirlo) y "Train Kept A Rollin'", un cover ya clásico de la banda. Tampoco faltaron "Jaded" (no hay caso que ese single me guste) y la popular "I Don't Want To Miss a Thing", que convengamos le dio un aire de popularidad quizás un tanto insospechada a la banda.
Luego de unos minutos, los roadies instalan un piano blanco en la parte frontal del escenario (una entrada a la cancha en realidad) para que Mr. Tyler parta con la gigantesca "Dream On", con Joe Perry tocando sobre el piano, donde los efectos con humo le dieron un toque de parafernália necesario a tan bella pieza... me perdonan, pero "Dream On" debería estar en el Smithsoniano u otro museo de la altura. Finalmente, Tom Hamilton comienza con el bajo clásico de "Sweet Emotion", otra que tiene un riff más grande que cualquier problema, cerrando con una lluvia de confetti un concierto brillante.



Interesante el siempre efectivo desplante de Tyler, muy bien secundado por Joe Perry, donde uno se cuestiona los 68 años que ostenta el primero, irradiando una vitalidad realmente envidiable y manteniendo una voz que, si bien demuestra el paso de los años, hace que los temas más antiguos suenen con aires renovados, se le notan los años de circo al jefe, de todas maneras!

Con una banda de más de 40 años de carrera siempre será difícil dejarlos todos contentos, la Carola se quedo esperando "Amazing" mientras que yo hubiese disfrutado mucho la vieja "Mama Kin" o la más moderna "Eat The Rich", pero como comenté en el inicio, esta gira no tiene el aspecto de ser una despedida muy definitiva, una escuela que formaron bandas como KISS, Ozzy Osbourne y ahora también Scorpions, por lo que en una de esas los volvemos a tener por acá de vuelta en un par de años...

...here is the soul of a man

El viernes pasado tocó por octava vez en Chile mi banda favorita. Sexta vez que los veo y espero que vengan muchas más. No voy a hacer una análisis detallado del concierto, ya que es tarde para eso y es poco lo que puedo agregar... hay buenos reviews dando vuelta por la red...

El año 2013 fue la segunda vez que la banda tocaba en el Estadio Nacional y esa vez decidí verlos sentado en Andes, como caballero, sin pelear en la cancha, sino pudiendo apreciar detalles más delicado de un show que siempre ha ostentado niveles de prolijidad altísimo, sin embargo la experiencia fue para el olvido. El viento jugaba malas pasadas y se escuchaba pésimo, la voz de Dickinson era errática y los instrumentos poco definidos... si a eso sumamos que venían presentando un setlist basado en mi disco favorito (Seventh Son Of A Seventh Son) la cosa fue "un desastre" y si no hubiese sido por Alice In Chains dos días antes, más lo grandioso del concierto de Black Sabbath dos días después, esa semana hubiese sido para el olvido (nótese que ni para post dio...)

Tres años después, con abundante agua pasada bajo el puente, volvemos a estar ahí, dispuestos a la renovación de votos, asistir a la misa que me devolvió la fe en mi banda favorita, una búsqueda de la perfección perdida por problemas de audio, que esta vez se superó con creces a punta de golpes de batería, cabalgatas en bajo y duelos de guitarra épicos, como nos tienen acostumbrados una de las bandas más importantes del orbe... Destaco lo bien parado que salió Dickinson, a quien por momentos temimos no ver más por el maldito cáncer, pero que sin embargo demostró que las pilas duran para rato!
Otro factor que le dio otro sabor a la comunión fue claramente la apertura con Anthrax, una de mis bandas regalonas, entretenida como ellos solos y conocedores a cabalidad de lo que el público quiere... me parece impresionante la forma en que leen los conciertos, saben justo donde poner "las sandías caladas", partiendo con "Caugh In A Mosh" y cerrando con "Indians", intercalando dos temas de uno de los mejores discos de este 2016: For All Kings (si aun no lo tasa, recomendado 100%)...

Para cerrar, me fui del Nacional con una sensación de plenitud inmensa, con más hambre "que piojo de peluca", pero contento, Iron Maiden no defraudó y eso es impagable. Que vengan las veces que quieran, acá estaremos esperando!!

Nota: Me faltó la Caro en esta pasada, estaba invitada al culto ese día, pero por razones más importantes decidió bajarse. Espero de todo corazón que me pueda acompañar algún día al templo, si se reía de mi por la locura en Foo Fighters, en Iron Maiden cuestionaría mi cordura...

...it's only rock and roll

Miércoles 3 de febrero de 2016, una fecha que quedará marcado a fuego como la noche en que Sus Satánicas Majestades demostraron como 4 abuelos (que en promedio hacen más de setenta años), dejaron con la boca abierta a casi ¿50.000? espectadores... y es así como las leyendas demuestran su trascendencia, esa que muchos se dieron el trabajo de mancillar con bromas a su edad, estado físico o el argumento que sea, pero que a la larga quedarán como eso, bromas de mal gusto opacadas por un show lisa y llanamente aplastante...


Con 15 minutos de retraso, la intro nos presentaba a la banda y sin contemplación los acordes y la pirotecnia de "Start Me Up" nos dan el primer sacudón de como se venía la cosa, los ingleses desembarcaban en Latinoamérica y después de 21 años, en nuestro querido Estadio Nacional. A continuación la marcha de clásicos se paseó con una soltura que más de cincuenta años de carrera pueden darte: "It's Only Rock 'n' Roll (But I Like It)", la bailable "Let's Spend the Night Together", la ganadora de la votación popular "She's A Rainbow" (que sonó más o menos la verdad), la hermosamente acústica "Wild Horses", la mítica "Paint It, Black" (momento en que creo debió merodear el helicóptero que andaba antes del show...), un momento para que Keith Richars tomara el control y se despachara "You Got the Silver" y "Happy", dejando luego el escenario para que don Mick Jagger retomara el mando, con una batería de clásicos como "Midnight Rambler", "Miss You", la brutal "Gimme Shelter" (con un sólo de la corista que nos dejó a todos con la boca abierta, hay que decirlo...) o el riff inmortal de "Jumpin' Jack Flash". En este momento se apagan las luces, el escenario se torna rojo y las percusiones nos avisan que se venía el tributo a Don Sata, la inconmensurable "Sympathy For The Devil" hacía su entrada triunfal, cerrando el set con la melódica "Brown Sugar"... una pausa muy breve, para volver a la carga con un coro local, para despachar "You Can't Always Get What You Want", con Jagger vistiendo una boina, para sin pausa alguna dejar partir uno de los riffs más grande del rock, la melodía majestuosa en las manos de Richards "(I Can't Get No) Satisfaction", la que a todas luces es la más esperada por todos... pirotecnia y vámonos para la casa!


Algunas impresiones extra:
  • Mick Jagger tenía más energía que "profesor de zumba" como leí en Twitter esta mañana. Impresiona como logra mantener una performance redondita, aunque se notan los más de cincuenta años de carrera en la voz, los gestos, las poses, el discurso, todo impresiona, realmente una leyenda viviente.
  • Algunas canciones sonaron desordenadas, como con poco ensayo, pero nuevamente la experiencia sale a relucir y los maestros salían jugando, si bien no fue una performance perfecta, estuvo a la altura de lo que esperaba al 100%
  • Si bien es cierto la dupla Jagger / Richards son el eje del espectáculo, la precisión del profesor Charlie Watts se agradece, si bien no se llena de fills, a veces es suficiente para ser el tándem rítmico. Don Ron Wood correctísimo en la guitarra y en llevarle la comparsa a Richards, cuanto fiato se nota entre los cuatro!
  • Leí en la semana que los Rolling Stones usaban músicos escondido que doblaban algunas partes, la verdad es que no me di cuenta, lo que si destaco es a los que estaban en el escenario... que pedazo de bajista en Darryl Jones, todo el groove afroamericano para aportar a estos viejos bluseros! Los vientos perfectos, los teclados maravillosos y las voces de apoyo monumentales, poco más que decir!

El escenario rojo cuando sonaban los acordes iniciales de "Symphaty For The Devil"

El final con la pirotecnia post "(I can't get no) Satisfaction"

PD 1.- Oiga las entradas para caras!! uno lo puede ver en perspectiva ahora y decir que "valió cada peso", pero pucha, no se puede andar apostando siempre, ya está bueno de que tengamos que pagar un camión de plata por cada show que pisa la larga y angosta franja!! Lo anterior también sirvió para segmentar al público, andaba harto zorrón que se vino de "Catchagua" a ver a los Rolling y después vuelve a las vacaciones (comentario clasista innecesario quizás...)

PD 2.- Cada vez que escucho "Gimme Shelter", no puedo olvidar la escena de la película "Flight" donde John Goodman entra al hospital para llevarle "remedios" a Denzel Washington... uffff. No encontré la escena, pero acá está el trailer, que a partir segundo minuto usa la misma pieza: