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...the sands of time for me are running low

En la historia del rock diferentes momentos marcan la carrera de un grupo discográficamente hablando: tenemos los que la rompen en sus debuts como Led Zeppelin, Black Sabbath, Van Halen o Guns N' Roses, otros en el segundo intento (el disco más difícil de grabar como dicen los entendidos) como Megadeth o Dream Theater, mientras que otros explotan sin piedad en el tercero: claramente hoy no hablaremos del "Master Of Puppets" de Metallica o del "Operation: Mindcrime" de Queensrÿche, pero si hablaremos de una piedra fundamental de la historia del heavy metal que precisamente hoy cumple 40 años desde su lanzamiento en ese ya lejano 1982. Si bien es cierto el álbum homónimo de Iron Maiden tiene una gran factura compositiva, la producción no lo acompaña del todo y "Killers", a pesar de ser una joya por todos lados, queda la sensación que algo le falta... y lo que quizás le faltaba llegó en septiembre de 1981, proveniente de un conjunto llamado Samson". Con la coctelera lista, el insigne Martin Birch solo la agitó sabiamente y equilibró sabores: la materia prima de talento sobraba.

Las dos ediciones de este clásico que están presentes en la colección

Este registro es importante desde diferentes perspectivas: es el primero grabado con Bruce Dickinson en las voces, presentándonos a una de las gargantas más privilegiadas de la historia del rock y también a uno de los mejores frontman que ha pisado un escenario. Además es el último grabado con el gran baterista Clive Burr que dejó una huella imborrable tras los tambores de La Bestia, con un groove envidiable y un gusto exquisito para sentar la base de un sonido clásico. Es también el álbum donde el fiato entre Dave Murray y Adrian Smith explota con todo y también es donde Steve Harris se despacha algunas de las mejores canciones que salieron de su pluma, dejando un tercio del disco clavado en los setlists de la banda para la eternidad ¿nada mal eh?


El disco abre con rapidez y contundencia de la mano de "Invaders", un tema quizás menor en el catálogo del grupo pero que desde el momento cero nos indica que acá no andamos con cosas raras, el coro elevadísimo nos presenta sin asco el cambio vocal del grupo, desde las voces más carraspeadas de Di'Anno a la sirena que representa Dickinson.  "Children Of The Damned", inspirada en una historia clásica del terror ochentero nos lleva por una montaña rusa de ritmos, con toques de baladas, pero acelerando a fondo cuando se debe. Con "The Prisoner" volvemos a la inspiración televisiva (está basada en una popular serie inglesa del mismo nombre), otra obra épica diseñada para ser tocada en vivo y que con un riff monolítico construye una canción inolvidable. Seguimos con una de las mejores composiciones de La Doncella como es "22 Acacia Avenue", continuando la historia de "Charlotte The Harlot", con un riff seco que sirve de base para el baile vocal de don Bruce explotando en uno de los mejores coros que Iron Maiden haya legado a la humanidad, épico por donde se le mire. Después de cuatro temas caemos en el clásico de clásicos, desde la controversia más banal de la época hasta la obligada imitación de Vincent Price, "The Number Of The Beast" emerge como una de las canciones más importantes de la década, la intro bíblica más reconocida del planeta probablemente y un número clavado en el tercer tercio de cualquier show de la banda, el riff inicial quirúrgicamente elaborado, los fills simples de Burr hasta la explosión brutal de Dickinson los casi 4 minutos no tienen un solo segundo de desperdicio. Como si no fuera suficiente, luego entra el que fue el primer single del álbum, con los ritmos medios tribales de uno de las intros más grandes de la vida, la pluma de Harris se sitúa en la conquista del oeste norteamericano, presentando en "Run To The Hills" los dos lados de la moneda, la de los conquistadores y la de los nativos que veían a estos foráneos montando unas bestias infernales y robando metro a metro sus tierras, cresta me emociono de solo repetir tamaña catedral musical!. Pasamos a otro que puede ser considerado un punto más bajo del disco, más que nada por la simpleza de "Gangland", aunque para mi es una muestra de todo el arsenal del grupo: velocidad, una base rítmica potentísima y un cantante desatado totalmente, quizás en los últimos estertores del sonido punk que le quedaban al grupo. Luego pasamos a la que para mi es la mejor canción de todo el catálogo de La Doncella: poco más de 7 minutos de perfección musical a través de la mirada de un condenado a muerte que se pasea por la agonía del saber que el fin está cerca, musicalizado en una pieza que se pasea por un montón de ritmos hasta explotar en uno de los mejores remates que le conozca al catálogo de los comandados por Steve Harris, es que "Hallowed Be Thy Name" es sencillamente de otro planeta. La reedición de 1998 incluyó dentro del tracklist un lado B que la banda toda la vida se arrepintió de no meter en la versión original, la tremenda "Total Eclipse, que también tiene una estructura más simple, pero totalmente melódica.


Aún recuerdo una tarde de domingo de mediados de los 90's cuando en más música dieron un especial de rock pesado y casi se me zafó la mandíbula cuando escuché "The Number Of The Beast", con un video más malo que mentirle a la mamá, pero que musicalmente fue un single exitosísimo. Mi primo tenía la portada de este álbum pegada en la pared, sacada de un diario, por lo que era casi religioso verla todos los días durante años!! Para mi Iron Maiden era la banda satánica que no pudo tocar en 1992 en Santiago y pasó de golpe a ser una de los grupos cabecera y parte de la banda sonora de la vida entera, luego vino el "Live After Death", "Seventh Son Of A Seventh Son" y el que hoy nos reúne, iniciando una relación que en más de 25 años aún continúa. Felices 40 años "El Número de la Bestia" querido y Up The Irons!!!!

PD:- Complementando una obra perfecta, me permito recomendarles el disco doble "Beast Over Hammersmith" grabado en la gira de promoción, donde la banda está más afilada que la katana de Eddie en el "Maiden Japan", para disfrutar las versiones recién salidas del horno de los que hoy son clásicos indiscutidos.

...back in black

El 25 de julio recién pasado se cumplieron 40 años desde el lanzamiento de una pieza clave del engranaje del rock y de la música popular. Ese día lo escuché de corrido y tiré algunas líneas en la publicación en Instagram, pero siento que me quedé corto. De esta manera y coincidiendo con la lectura de un interesante reportaje de la Metal Hammer española, decidí pegarle una "refactorizada" a esas letras y publicarlo por acá:

Séptimo disco de los australianos, con la difícil misión de superar la partida temprana de uno de los grandes frontman de la época: Bon Scott, sobre el cual han corrido ríos de tinta respecto a su ajetreada vida y los misterios que rondaron su muerte, la que yo creía se debía a una borrachera mal cuidada, pero al parecer drogas más duras hicieron que su temprana partida se acelerara. El título y los colores que dominan el artwork del álbum hablan de la pena y el duelo, pero la música se muestra feroz e indomable, presentando de manera espectacular a Brian Johnson, quien con su voz de gillette ayudó a sacudir la tristeza y enfrentar el futuro de una manera diferente, llegando a convertirlo en uno de los registros más vendido de la historia, detrás de "Thriller" de Michael Jackson.

El disco abre con las campanas de "Hells Bells", las que se interpretan como la señal de duelo o respeto hacia el difunto frontman, en clave de blues acelerado con un solo precioso de Mr. Young pavimentando el camino para un clásico "Shoot To Thrill" con un riff de entrada simple pero demoledor que hasta Tony Stark lo ha usado, el álbum continua con "What Do You Do For Money Honey" volviendo un poco la calma temporal pero como canta Johnson esto por el amor a Dio!! A continuación volvemos a la velocidad con "Given The Dog A Bone" y continua con una más escondida como es "Let Me Put My Love Into You", para abrir paso a uno de los riffs más importantes de la historia, señoras y señores arranca la inmortal "Back In Black" ¿el riff más conocido del rock tras "Smoke On The Water"?, no tengo pruebas más tampoco dudas, pero sabemos el efecto que tiene ¿se han dado cuenta del catálogo que debe tener AC/DC para meter este tema en la primera parte de los sets?. Luego de ese palo a los oídos volvemos con otra de las populares: "You Shook Me All Night Long" o el guiño para que las radios se atrevieran a poner al grupo de manera más segura ¿sabían uds de la polémica de este tema? En los créditos del tema aparece que fue escrita por los hermanos Young y Brian Johnson, pero hay una corriente de periodistas que han recopilado pruebas de que fue escrita por Bon Scott y usurpada por sus compañeros, hay quienes hasta dieron con la señorita a la se supone dedicó sus letras el amigo Scott. Para hacer crecer la leyenda, se supone que 1/3 de los royalities llegan a la familia del difunto cantante ¿que me dicen?. El álbum continúa con "Have A Drink On Me", que nos devuelve al riff marcado y la letra más conversada con coros para estadio, continúa con la velocidad de "Shake A Leg" y cierra con la enorme declaración de principios que es "Rock And Roll Ain't Noise Pollution".

Más allá de las controversias que comenté anteriormente, no debió ser fácil para los fans de la época darte cuenta de que solo 5 semanas después de la muerte del frontman la banda ya tenía reemplazante (que costó encontrar ya que los castings y recomendaciones no fueron muy certeras) y estaban grabando un disco. El grupo comenta que la misma familia de Bon Scott los alentó a seguir adelante, mal que mal, tras el éxito de "Highway To Hell" no queda otra que consolidar una propuesta que a esa altura ya se volvía única. 

El álbum fue producido por Mutt Lange (el mismo del registro anterior) y el que más tarde la rompería también con obras como "Hysteria" de Def Leppard o "4" de Foreigner, vaya que curriculum tiene el señor (sin nombrar esa brutalidad exitosa que fue "Come On Over" de su esposa Shania Twain)

"Back In Black" es un disco imprescindible para entender la consolidación de uno de los actos más importantes de la historia del rock and roll mundial y de como la guitarra eléctrica y la voz afilada de Brian Johnson se hicieron un espacio tremendo en en la cultura popular, a pesar de llevar un duelo a la interna. Recomendable 100% y más encima dura solo 42 minutos, una paliza cortita pero efectiva.

...in the name of God my father I fly

Bienvenidos al año 37 d.P.O.M. (después de Piece Of Mind), el álbum que nos trajo a Nicko McBrain a nuestras vidas, las cuales nunca volvieron a ser las mismas (como dice el booklet del CD), tras la salida del gran Clive Burr a fines de 1982 por problemas personales y de agenda para salir de gira. 37 años de uno de los discos más grandes del heavy metal, que consolidó a la formación clásica de una de las piezas clave del Heavy Metal y afianzó un reinado indiscutible que abarcó todo el resto de la década de los 80's.


El arranque ya demuestra a que nos enfrentamos: un fill de batería del gran Nicko seguido de un patrón de percusión endiablado  y Dickinson por las alturas, metiendo a “Where Eagles Dare” en la cabeza de inmediato, seguido de “Revelations” ese tema que toma partes de un himno cristiano e inspirado en Aleister Crowley para armar una pieza que va y viene en el setlist del grupo, luego se deja caer “Flight Of Icarus” una canción de menos de 4 minutos, pero que marcó mi relación con La Bestia: recuerdo la interpretación en “Live After Death” y el momento en que me di cuenta lo grande que era la banda, para mi, una de las mejores canciones de Iron Maiden. Luego viene otro clásico “Die With Your Boots On” ¡uno que marca una forma de vida! que desplante vocal de Bruce sin lugar a dudas. A continuación un clásico de clásicos: el bajo cabalgante de Steve Harris, las guitarras impresionantes de Murray y Smith y los coros que componen esa joya que “The Trooper” ¿saben ustedes lo que es dejar la garganta en un concierto y no poder hablar bien al otro día?, bueno, en cada concierto del grupo me pasa cuando llega la hora en que se ondea la Union Jack. 


Luego vendrá el lado menos conocido, pero no por eso malo: “Still Life” y la broma que McBrain deja caer al inicio, con una grabación que tiene sentido al escucharla al revés, chiste dedicado a los que indicaban que el conjunto era satánico (recordemos que grandes como Led Zeppelin y Xuxa han sido acusados de satanismo por personas que no saben usar un cassette), la inspirada en la prehistoria “Quest For Fire” (más precisamente en la película "La guerra del fuego" de Jean-Jacques Annaud), la melódica “Sun And Steel” basada en la vida del samurai Miyamoto Musashi (¿podría haber sido single y haberla roto en la radio?) y el cierre con esa pieza fabulosa inspirada en “Dune” de Frank Herbert pero que por temas legales no se pudo llamar como el libro, la maravillosa “To Tame A Land”... 9 piezas precisas para 46 minutos de gloria...

Tras la edición del disco la banda se embarcó en el "World Piece Tour" que los llevó a recorrer Europa y Estados Unidos (sabemos que eso significa un tour mundial ¿no?) durante 7 meses, cerrando en Alemania con el sacrificio de Eddie que está bien documentado en video. Como muestra de eso, se pueden buscar un bootleg llamado "Ipswich 1983" que suena bien y muestra a la banda en plena forma para la época...


Este registro lo tuve en cassette, el cual se llamaba “Acto de Locura” (hermosas traducciones latinoamericanas) y el CD llegó el año 2000 en una visita de mi mamá a Chillán cuando estudiaba y para regalonearme me dejo elegir un CD en el Falabella del mall (entiendo lo que significaba para ella y vaya mi tributo 20 años después) y ahí estaba Eddie mirándome encadenado en el manicomio...

...a legend reborn

Hoy se cumplen 40 años desde que una de las banda seminales del Heavy Metal editó su noveno disco de estudio, esta vez con una variación en su formación, con Ronnie James Dio (ex-Rainbow) suplió la salida de Ozzy Osbourne, poniendo a prueba la lealtad de sus fans. Es que la salida del cantante de un grupo siempre es un trauma para el conjunto y para los fans, mal que mal, gran parte de la identificación de bandas legendarias van con el que por defecto uno entienden como frontman. Debido a esto, me puse a pensar (en la ducha, soy sincero) ¿cuáles son mis discos de renacimiento favoritos? Y bueno, acá vamos, en orden ascendente para ponerle suspenso:

  1. Judas Priest - Jugulator: con este me meto en las patas de los caballos definitivamente. Rob Halford es uno de los iconos del rock y siempre será difícil tratar de llenar sus zapatos. Tras el tour de “Painkiller”, el calvo cantante decidió que había que buscar rumbos más experimentales y salió del grupo que encabezó por casi 20 años. En una salida a un pub el baterista Scott Travis vio a Tim "Ripper" Owens en una banda tributo y lo ficharon cumpliendo el sueño de cualquiera. El primero de los dos discos que grabaron dejó temas buenísimos, más denso que los habituales, pero sacando el jugo al novel cantante, donde rescato algunas joyas como “Burn in Hell”, “Bullet Train”, "Blood Stained” o “Dead Meat”, temas hoy olvidados pero que con ese sonido groove metal de los 90's merecen un lugar más alto.
  2. Rainbow - Down To Earth: después de tres discos tremendos, Ritchie Blackmore decidió darle un sonido más comercial al grupo a lo que Ronnie James Dio le dijo que no y nuevamente el amigo de negro se quedó sin cantante (más adelante aparece de nuevo), entonces contrató a Graham Bonnet, junto a tecladista Don Airey (quien reemplazó a don Jon Lord en Deep Purple después) y se despacharon un álbum muy cargado al sonido radial, con temas como "Since You Been Gone” (usado ampliamente por mi en los playlists de trote), “All Night Long” o “Lost In Hollywood”. Probablemente a los seguidores de Dio no les gustó el giro más pop, pero convengamos que a partir de ahí las puertas del estrellato se abrieron de par en par para los ingleses, y les entregó bencina para poder lanzar varios registros similares en el futuro.
  3. Queensrÿche - Queensrÿche: Los oriundos de Seattle siempre estuvieron marcados por la prodigiosa voz de Geoff Tate y cosechó una tanda de discos envidiable (para mi “Rage For Order”, “Empire”, “Promised Land” y por supuesto la obra cumbre “Operation: Mindcrime”. A inicios de la década pasada las cosas no venían bien y definitivamente en 2012 se quitaron el saludo y la banda reclutó a Todd LaTorre, grabaron su disco homónimo, el que nos dejó canciones brutales como "Where Dreams Go to Die”, “A World Without” o “Fallout”, además de presentarnos a un frontman con una voz muy parecida a Tate pero con una capacidad pulmonar mayor, claramente por los años menos que ostenta y que después demostró ser un gran baterista, aporte el hombre con todas sus letras!
  4. Alice In Chains - Black Gives Way to Blue: si bien es cierto que Layne Staley fue una de las voces más emblemáticas de los 90’s decir que tras su muerte el grupo debía parar es una falta de respeto y menos mal que Jerry Cantrell (el alma del conjunto) se decidió a tomar su guitarra y ponerse al frente, sumando a William DuVall como cantante y entrando definitivamente al estudio en 2008 para legarnos tras un año de trabajo, un disco denso, oscuro, con hartos tintes acústicos pero del que se desprenden temas tremendos como “Check My Brain”, "Your Decision”, “A Lesson Learned” o el que da título al álbum en tributo a Staley, con la colaboración de nada más ni nada menos que Sir Elton John. Parece increíble que han pasado más de 10 años de eso y ya he visto tres veces al grupo en vivo… tremendo don Jerry!!
  5. AC/DC - Back In Black: un evento desafortunado tras una ingesta alta del alcohol nos dejó sin Bon Scott, icónica voz de una de las bandas insignes del hard rock y el futuro probablemente a esa altura no se veía prometedor. Pero aparece en escena don Brian Johnson, con su voz tan afilada como gillette y la cofradía de los hermanos Angus y Malcolm Young se despacha una pieza fundamental, con perlas como la que da título al disco, la super radial “You Shook Me All Night Long”, “Hell Bells” o “Rock and Roll Ain't Noise Pollution”, lo que además aseguro estar en el panteón de los héroes del rock and roll fácilmente por cuatro décadas al futuro.
  6. Deep Purple - Burn: la banda comandada por el brujo negro Ritchie Blackmore había logrado establecer una formación rompedora y con la voz incomparable de Ian Gillan y el groove de Roger Glover se empinó a la cima del monte de las leyendas con discos fundamentales como son “In Rock” o “Machine Head”, pero su mal genio hizo que tuviese que buscar reemplazos y es donde aparece en escena David Coverdale para hacerse cargo del micrófono y Glenn Hughes para las cuatro cuerdas graves, facturando una pieza fogueada a punta de éxitos como “Burn” (que dueto el de los recién llegados ahí), "Might Just Take Your Life”, "Lay Down, Stay Down" o la blusera “Mistreated”. Con esto se abrió una etapa corta, pero muy recordada de los púrpura profundo.
  7. Black Sabbath - Heaven And Hell: El álbum que gatilló este post, a fines de los 70’s Black Sabbath andaba dando tumbos, los excesos ya pasaban la cuenta y la relación con Ozzy al parecer era insufrible. Con la salida del vocalista, no quedó otra que buscar reemplazante y entra nada mas ni nada menos que una de las voces más emblemáticas de la historia: don Ronnie James Dio, para dejarnos uno de los registros más grandes de los capitaneados por Tony Iommi. Con temas como “Neon Knights”, el que da título al disco y su riff tan grande como el sol, “Die Young” o “Children Of The Sea”, el grupo se pegó una lavada de cara notable y escudados tras las leyendas medievales dejaron una obra que se cuela fácil entre lo mejor de Sabbath, si si, está “Paranoid”, está el debut y también “Master of Reality”, pero este también está!!
  8. Angra - Rebirth: a mediados del año 2000 el excelso vocalista André Matos deja la banda, llevandose de paso a Luis Mariutti y Ricardo Confesori para formar el grupo Shaman, dejando a los amigos Rafael Bittencourt y Kiko Loureiro con la difícil misión de continuar el legado de una de los conjuntos más importantes del metal sudamericano. Rápidamente se refrescan con el joven Felipe Andreoli en el bajo, Edu Falaschi en la voz y el tremendisimo Aquiles Priester en la batería, liberando uno de mis discos favoritos de la vida. Basta hablar de “Nova Era”, “Acid Rain”, “Heroes Of Sand” o “Unholy Wars” para saber que estamos ante una obra superior. La formación duró casi seis años, dejándonos otra joya como fue “Temple Of Shadows” del 2004 y unos conciertos increíbles (tuve la suerte de verlos el 2006)
  9. Helloween - Master Of The Rings: La banda madre del power metal no lo pasó bien la primera mitad de los 90’s. Una de las voces más importantes de la escena deja el grupo y se incorpora Andi Deris, cantante de una banda menos conocida llamada Pink Cream ’69, con la difícil misión de ponerse en los zapatos de uno de las gargantas más prodigiosas de Alemania, Europa y el mundo. De paso se incorpora Uli Kush en la batería y se despachan un monumento de disco. Temas como “Sole Survivor”, “Perfect Gentleman”, “Mr. Ego” o “Why?”, si bien no nos hacen olvidar al buen Kiske, prenden un faro de esperanza sobre la calabaza que hasta el día de hoy se agradece. No se si a todos los fans les pasó, pero cuando volvió Kiske para el tour  del 2017 mi sensación fue “Excelente noticia, pero a Andi Deris no me lo sacan ni a palos”.
  10. Iron Maiden - The Number Of The Beast: acá seré claro, esto no es estrictamente el renacer que aparece en los discos anteriores, pero si nos situamos en 1981, el joven Steve Harris no la tenía fácil, ya que la voz de Paul DiAnno se había convertido en un sello para ese sonido heavy metal que estaba macerando el grupo, pero que vaya que acertó medio a medio con la elección que hizo. Así es, para mi esta es “la madre” de las resurrecciones, ya que la entrada de Dickinson marca un antes y un después en la historia del rock, iniciando el período de gloria de la doncella, y mostrándonos una de las gargantas más prodigiosas de la historia, de la mano de temas que nadie podría haber cantado mejor, como “Run To The Hills”, la que titula el disco, “Hallowed Be Thy Name” o “22 Acacia Avenue”.

Sin más que aportar, los dejo, espero que se animen a escuchar alguno de estas obras de arte que les recomiendo!!

PD 1.- El título es de una canción de Hammerfall, banda que mantiene su core de miembros desde el ’97, por si se lo preguntaban...

Pd 2.- Dejo los links a Spotify de los discos que les hablo, porque es la plataforma de streaming que uso... lamentablemente Judas Priest reniega de Jugulator, así que ahí está el link de Youtube...

...song of ice and fire

Ayer estábamos con la familia en Curicó y de la nada se me vino a la cabeza el coro de “Ride the Lightning” de Metallica y se me quedó pegado por toda el resto de la Noche Vieja. Justo la semana anterior había estado escuchando harto de Metallica en Spotify (debido al cumpleaños del buen Lars Ulrich) y me sorprendió lo bien que sonaba la versión remasterizada del segundo disco de los oriundos de San Francisco. Así que como buen propósito de Año Nuevo, me tire el disco completo mientras hacía elíptica para pagar lo consumido el día anterior.


No vamos a descubrir la rueda señores, este álbum entra fácil en cuanto ranking de discos aparece y creo que esto se debe principalmente a la evolución que demuestra respecto al inmortal ‘Kill ‘Em All’: mantener los inmisericordes riff y velocidad, pero mezclándolo con composiciones más ambiciosas y estructuras musicales bastante más evolucionadas, lideradas por las ideas del productor Flemming Rasmussen y la influencia en la composición de Cliff Burton, quien pudo participar más que en el disco debut, donde ya estaba todo compuesto por el trío Hetfield / Ulrich / Mustaine.


El arranque con una guitarra acústica seguro revolvió el estómago a varios metalheads a mediados de 1984, pero hay que reconocer que la fórmula de “Fight Fire With Fire” es un golazo de media cancha (y reutilizada en varias ocasiones después por la misma banda), ya que después de un par de notas acústicas explota un riff marca registrada de Hetfield/Hammett. El segundo track que da título al disco está inspirado en un condenado a la silla eléctrica que no fue culpable del crimen que se le imputa y también nos entrega un himno que se sostiene hasta nuestros días. “For Whom The Bell Tolls” es una canción de esas que marcaron mi existencia, la partida con el bajo, la batería perfecta de Ulrich y la expresividad de Hetfield en vivo la convierten en una de mis canciones favoritas de la vida. La estructura tipo balada de “Fade To Black” fue otro golpe bajo a los corazones thrasheros, pero hay que reconocer que está fácil entre las mejores canciones de la agrupación. Inspirada en la desazón generada en Hetfield el robo de los instrumentos tres semanas antes de entrar a grabar, la estructura melódica (iniciada acústica y terminada en un creciente riff) nos demuestra lo inspirados que estaban. El riff inclemente de “Trapped Under Ice” nos conduce a la mente de un hombre que despierta de una criogenia, hasta el día de hoy no entiendo por qué no la tocaron en el concierto en la Antártica!!. Con “Escape” vamos a una canción que fue despreciada por la banda durante 28 años (nombrada por ellos como "la canción que nunca ha sido tocada en vivo"), ya que según dice la historia, fue escrita para satisfacer las necesidades de un single radial que nunca fue lanzado como tal, maldición terminada en 2012 cuando tocaron el disco completo en Atlantic City. Gran detalle el de la sirena al final, que la situó cerquita de la de “War Pigs” de Black Sabbath o “Firehouse” de KISS para este servidor. La penúltima canción también entra en la categoría de himno: basada en las plagas que describe el Antiguo Testamento se esparcieron sobre Egipto para liberar a los hebreos “Creeping Death” es un tema diseñado para desatar el mosh en vivo, desde el riff inicial hasta la invitación a gritar “die!" como un mantra, mientras suena la base rítmica de manera marcial. Para el cierre, un instrumental de casi 9 minutos que es la última demostración que la banda estaba para grandes cosas: “The Call Of Ktulu” basado en un cuento de H.P. Lovecraft del mismo nombre y nos lleva por varias secciones diferentes, que tomó un color diferente con los arreglos de Michael Kamen para el concierto "S&M", siendo el último track donde se acredita la participación de Dave Mustaine (junto a “Ride The Lightning”) en material de Metallica.

En resumen, un disco que si o si debe ser escuchado y disfrutado como corresponde, que puso por lo menos cinco temas para los setlist de la banda hasta hoy y que representa la época de crecimiento y ganas de comerse el mundo de un grupo que ya demostraba poco miedo a la hora de experimentar (para bien o para mal) llevando sus estructuras musicales al límite.


Dejo el playlist desde Spotify con la versión remasterizada que incluye varios conciertos de la época para hacernos la idea de cómo sonaban en vivo en los tiempos en que se cimentaba la carrera hacia la cima del trono del Heavy Metal (aunque suene pomposo).


PD.- Acá el link en Youtube al concierto donde se despacharon esta joya completa.

...slave to the power of death

Hace un tiempo atrás, con el amigo Enrique Pastene estábamos conversando de la vida en el almuerzo y de pronto empezamos a hablar de música, donde trató de explicarme por que Pink Floyd es la más grande expresión artística del siglo XX y probablemente peleándole palmo a palmo la grandeza a Miguel Angel con su Capilla Sixtina o Leonardo con La Gioconda. Una de las cosas que me quedaron dando vueltas es una hipótesis que versaba sobre el momento en que las bandas o músicos alcanzan su sonido definitivo, ese que hace que uno escuche un riff o parte de una canción e inmediatamente identifique al artista sin cuestionamiento. Al terminar su postulado, inmediatamente dije: “Claro, es como el Powerslave de Iron Maiden” y es que si hay un disco que marcará el paso de la Doncella de Hierro por la tierra, ese es claramente el ‘Powerslave’, más allá que sea ‘Seventh Son Of A Seventh Son’ mi disco favorito de la banda.


Situándonos en la historia, la banda ya había grabado cuatro discos anteriormente, los dos primeros con Paul Di'Anno en las voces, dos con la maravillosa voz de Bruce Dickinson haciendo el debut en el micrófono y uno con Nicko McBrain tras los tambores. Entonces, el quinto disco de los británicos es una suerte de consolidación de una formación estable, después de una gira tremenda como el “World Piece Tour”, donde había que demostrar que “The Trooper” y “Flight Of Icarus” no fueron casualidades, sino el comienzo de una leyenda.

Grabado en las Bahamas tal como su antecesor ‘Piece Of Mind’ y editado el 03 de septiembre de 1984, el disco parte tirando toda la carne a la parrilla con la velocidad sin tregua de  “Aces High” dedicada a todos los pilotos que perdieron la vida en el Batalla de Inglaterra y que por momentos nos sienta en las cabinas de aquellos aviones míticos de la segunda guerra mundial, con un Nicko McBrain inspiradísimo tras los parches y un Dickinson pletórico en los coros, concebidos para el canto en estadio. Continúa con otro clásico indiscutible “2 Minutes To Midnight” toda una poesía antimilitar o antinuclear y que debe poseer uno de los riffs más reconocibles de los ingleses, “Losfer Words (Big 'Orra)” devuelve a los instrumentales a un disco de Maiden, prosiguiendo con dos piezas épicas de esas siempre presentes en el catálogo de los británicos: “Flash Of The Blade” que nos habla de espadachines de épocas pretéritas, con una introducción de guitarra clásica de la escuela Murray/Smith y “The Duellists” que nos cuenta sobre un enfrentamiento entre dos señores a punta de espada (basada en una película del mismo nombre). Ambas canciones quizás están influenciadas por la práctica de la esgrima de Bruce Dickinson, que comenzó por la misma época. “Back In the Village” está basado en una serie de televisión inglesa llamada "The Prisoner" al igual que la maravillosa pieza que aparece en 'The Number Of The Beast'.

Hago un párrafo aparte para las dos piezas que cierran el disco, la primera “Powerslave” nos lleva al antiguo Egipto (temática general del disco) y nos lleva a los cuestionamientos de un faraón el cual a pesar de creerse un Dios sabe que la muerte nos llega a todos. Para cerrar el disco, el maestro Steve Harris toma un poema escrito por Samuel Taylor Coleridge a finales del siglo XVIII y nos regala la grandiosa “Rime Of The Ancient Mariner”, el tema más largo de la banda durante 31 años y que no trata de otra cosa que no sea “lo que no debes hacer si un pájaro orina sobre ti” como Dickinson siempre la presenta en vivo.

La portada del disco nos presenta a Eddie como una estatua en el Egipto de los faraones, con las pirámides gigante de fondo y con una serie de graffitis con alusiones a Mickey Mouse o Indiana Jones. Otro trabajo legendario del gran Dereck Riggs, el que nos regaló los mejores Eddies de la historia.


Como si fuera poca la grandeza de este disco, la banda se embarcó en una gira mundial de más de un año de duración (donde llegaron a Sudamérica a inicios de 1985) y desde donde emergió el que, a opinión del redactor de este humilde espacio, es el mejor disco en vivo de la historia de la humanidad: ‘Live After Death”, es decir, cosecha redonda para que la hoy es la banda más grande del Heavy Metal mundial…


PD.- Según los planteamientos del amigo Pastene, Pink Floyd alcanzó su sonido en la canción “Echoes”, por lo que si quieren darle una vuelta a la banda, pueden partir por ahí.

...just the beginning

Los primeros discos de cualquier banda marcan un hito fundamental. En tiempos donde el streaming marca la forma en que mucha gente escucha música lanzar un disco quizás no es la tarea titánica que era hace tres o cuatro décadas, pero sigue siendo la aspiración de cuanta banda toca por ahí. Muchas de las primeras grabaciones de un grupo adolecen de problemas técnicos, no marcaban bien el estilo que los definiría más adelante, o eran muy buenos porque llevaban años tocando esas canciones.

En fin, a lo que vamos, estos son mis diez discos debut favoritos, desde el 10 al número 1:

10) Ozzy Osbourne - Blizzard Of Ozz (1980): El querido Ozzy está fuera de la banda más influyente del Heavy Metal y necesita revivir su carrera, encontrando a un joven Randy Roads que le impregna un sonido único a su primer disco, dejando clásicos que no morirán jamás, como "I Don’t Know", la grandiosa "Crazy Train", la controversial "Suicide Solution" y la mejor de todas: "Mr. Crowley".


09) Alice In Chains - Facelift (1990): La banda comandada por Jerry Cantrell venía con una historia desde fines de los ‘80 pero su disco debut la rompió a inicios de los 90's, con temas insignes como "We Die Young", "Bleed the Freak", "It Ain't Like That" y el primer gran éxito de los oriundos de Seattle "Man In The Box", pero si nombré a Cantrell anteriormente, el caudal vocal de Layne Stanley es algo que debemos agradecer haber escuchado por el resto de nuestras vidas.


08) Hammerfall - Glory To The Brave (1997): De las gélidas tierras nórdicas nos llega un disco seminal en la escena Power Metal de los 90’s, lanzado en un muy buen año para este estilo, con una agrupación formada por talento nuevo y algunos que ya venían tocando en la escena de Gotemburgo. ¿Lo mejor? "The Dragon Lies Bleeding" marcando el ritmo de un estilo completo, "Hammerfall" como declaración de principios y cerrando con la melancólica “Glory To The Brave", que como escuché hace poco, todos tenemos a alguien que admiramos a quien dedicársela.


07) Rush - Rush (1974): Comandando por unos jovenes Geddy Lee y Alex Lifeson, aun sin el telento del mejor baterista de la historia, lanzan este disco con el cual fueron comparados hasta la saciedad con otras bandas, y que demuestra una crudeza no presente en ninguna otra obra de los canadienses. ¿Qué destacar? la gigantesca "Working Man", "Finding My Way", "What Are You Doing" y la melódica "In The Mood".


06) Led Zeppelin - Led Zeppelin (1969): Si hay una definición para esta tremenda banda sería conjunción de talento. Una explosión sónica liderada por la furiosa guitarra de Jimmy Page, la voz del 'golden god' Robert Plant y la base demoledora de John Paul Jones y el más grande entre los grandes John Bonham. ¿Lo mejor? Difícil seleccionar entre los que muchos postulan como el disco que cerró la década de los 60’s, pero vamos: la percusión de "Good Times, Bad Times", la guitarra de "Dazed and Confused", el ritmo hipnótico de "How Many More Times" y la sinceridad de "Baby, I’m Gonna Leave You" y la gigantesca "Communication Breakdown".


05) Pearl Jam - Ten (1992): Nacidos desde la base de Mother Love Bone, la banda de Seattle arranca su historia con una joya que dejó por lo menos cuatro singles para la historia. ¿Lo mejor? entre todos los éxitos, me quedo con "Alive" como himno generacional, la crudeza de "Jeremy", la voz incomparable de Eddie Vedder en "Even Flow" y la gigantescamente grande "Porch".


04) Skid Row - Skid Row (1989): Rayando peligrosamente entre el glam reinante y un hard rock cáustico, la ópera prima de los oriundos de New Jersey inició una fructífera carrera que se vió opacada por los problemas internos que hicieron que en 1995 Sebastian Bach abandonara al resto, pero dejando tras de si tres discos gigantes. ¿Qué es lo mejor de acá? Sin duda un himno generacional como “Youth Gone Wild”, una de las baladas más hermosas de la historia como “I Remember You”, la triste historia de Ricky en “18 and Life”, así como “Piece Of Me”.


03) Van Halen - Van Halen (1978): Uno de los discos debut más aclamados por la crítica, marcó el inicio de una leyenda que se propagó hasta la primera mitad de la década de los ´80 (con Sammy Haggar es otra historia) dejando entrever a uno de los guitarristas más talentosos del rock y uno de los frontman más carismáticos de la escena. ¿Lo mejor? "Ain't Talkin' 'Bout Love", “Jamie’s Cryin’” y el mítico cover de The Kinks “You Really Got Me”.


02) Metallica - Kill ‘Em All (1983): El disco que sacudió la escena de Los Angeles y el mundo de inicios de los ‘80, tomando como base el sonido de Motorhead con un acelerador a fondo, iniciando la leyenda de la que hoy probablemente es la banda más grande del Heavy Metal. ¿Lo mejor? El arranque sin piedad con "Hit The Lights", la velocidad "Whiplash" se roba la película, aunque sea "Seek & Destroy" la que más presente está en los setlist de la banda, "No Remorse" y el cierre con "Metal Militia".


01) Guns N’ Roses - Appetite For Destruction (1987): Mi disco favorito de la vida, creado por una de las bandas más queridas y no tengo que explicar más. En 57 minutos liberó una bestia de durante seis años fue imposible controlar. ¿Lo mejor? Por lejos "Paradise City", la mejor canción de la historia de la música según mi imparcial opinión. Hace años le dediqué un post, así que lo pueden leer acá.

La historia de las bandas presentes en este listado son dispares, pero por lo menos todos nos dejaron un buen sabor de boca desde los primeros acordes que pudimos escuchar de ellos...

Espero que haya sido un buen 2017 para todos y espero que el 2018 llegue con todo el power!!

...if eternity should fail

Como ya nos tiene acostumbrados, La Bestia lanza un disco en vivo que respalda la gira de promoción de su placa en estudio, por lo que el Book Of Souls no fue la excepción a esta regla. Esta vez no corresponde a un concierto completo, sino a la compilación de varios shows alrededor del planeta, donde esta vez no nos tocó (ya teníamos “Iron Maiden” del ‘Flight 666’ y el disco entero ‘En Vivo’, seamos generosos con los países hermanos…), destacando las apariciones de la banda en grandes festivales como el Wacken Open Air y el Download Festival, ambos de 2016.

Claramente el foco de este disco es presentar los temas del último disco de estudio de la banda, por lo que brillan muy bien “If Eternity Should Fail” que sirve para el golpe en el mentón al arranque del show y que reconozco me llenó de emoción al ver cantando como una máquina a Bruce Dickinson después del cáncer que nos hizo temer lo peor, “Speed Of Light” (flojo single en mi humilde opinión), “Death Or Glory”, la apabullante “The Red And The Black”, el ritmo tranquilo de “The Great Unknown” y “The Book Of Souls” (muy en la línea épica que marcó alguna vez “Dance Of Death”), combinadas con otras joyas de la corona maideniana como “Wratchild”, “The Trooper”, “Powerlave”, “Blood Brothers” o “Fear Of The Dark” (donde dicho sea de paso, todavía se me ponen los pelos de punta con los primeros acordes de guitarra y platillos de McBrain), sin olvidar el cierre con la gigantesca “Wasted Years” (como me reventé las orejas en la adolescencia con ese track… uffff)


Puntos a favor, el booklet plagado de imágenes de la gira como esos antiguos, que a duras penas cabe en el CD y las palabras de Rod Smallwood contando detalles de la gira, como el accidente en Chile que casi deja a Argentina sin show. Lo que no me termina de convencer es la continuidad que le dan a los temas al sacarlo de diferentes shows, en algunas transiciones se nota mucho el cambio de público, por lo que creo se pudo hacer un mejor trabajo por ese aspecto.

A esta altura uno se podría poner exquisito y exigir que cambien el setlist rescatando temas del vasto catálogo que la banda posee, pero en fin, sabemos que hay 4 ó 5 canciones que ya no saldrán jamás del setlist de la banda… a menos que los demanden, como pasó con ese Destructor Imperial llamado “Halloween By Thy Name" que esta vez no aparece interpretada (ni tampoco tocada, ojo…)

...closer to the heart

Mi relación con Rush partió allá por el año 2000 cuando me dio por escuchar a Dream Theater después de que llegó a mis manos el ‘Once In A Livetime’ pirateado y en un par de conversas con compañeros de la UBB llegamos a una frase del tipo “...alucinas con Dream Theater y eso que no conoces a Rush…!” (El que no conoce a Dios a cualquier santo le reza), lo que claramente era un desafío aceptado con un rotundo “Efectivamente no los conozco, pero pásame algo para tasarlos…!!” frase seguida por un largo silencio, otro amigo acotó “Creo que son los que tocan Tom Sawyer”, no habían más datos, ni pistas: en los albores del File Sharing, nadie del grupo de compañeros tenía un solo mp3 de Rush. Después de investigar un par de días y sin una conexión decente a internet, me fui a pasear a Falabella del mall chillanejo y entre el vitrineo habitual de discos me encontré con el ‘Exit... Stage Left’, por lo que después de evaluar la inversión, me lo compré en las habituales 6 cuotas…

Después de un par de minutos de escucha entendí todo, la banda sonaba muy diferente a lo que escuchaba por esos años, pero el talento descomunal se podía sentir en cada segundo que pasaba y aunque obviamente la batería del profesor Neil Peart me dejó knock out, la voz de Geddy Lee generó anticuerpos inicialmente, pero con el pasar de los temas encajó perfectamente. A Alex Lifeson lo aprendí a escuchar con el tiempo, mi cariño hacia el maduró con los años como dirían los abuelos...


La verdad es que venir a hablar de lo grandes que son los canadienses es ser redundante y hasta latero, pero la calidad de cada track de este disco en vivo es despampanante, ya siendo patente el cambio de sonido a algo “más oreja” iniciado en ‘Permanent Waves’, sin dejar de lado las melodías y arreglos intrincados propios de un estilo donde son uno de los buques insignia. Piezas como “Tom Sawyer”, “Red Barchetta” muestran el disco que promocionaba la gira, mientras que “Closer To The Heart”, “The Spirit Of Radio” y “Freewill” nos conducen a pasajes más tranquilos y radiales si lo queremos catalogar, así como “Jacob’s Leader”, “Xanadu” o la mítica “La Villa Strangiato” nos recuerdan lo complejo que pueden llegar a ser los arreglos con los tres genios inspirados. No puedo no destacar la versión hermosa que se marcaron de esa majestuosidad de tema como es “The Trees”.


Con el tiempo llegaron los programas de P2P y la cosa se simplificó, pero no fue hasta que conocí al amigo Álvaro Díaz que no supe lo que era un fan de Rush (que ojo, dentro de la comunidad musical pelean el talibanismo a los fans de KISS), con quien tuve acceso a más discos y más historias de esas que cimentan la leyenda de estos verdaderos nerds del prog rock.

Demás está decir que desde esos días hasta ahora, la Santísima Trinidad del Rock Progresivo se transformó en una de mis bandas regalonas, principalmente por esa tremenda gama de estilos que cruza su basta discografía, pero con una consistencia y valentía digna de admiración, aun cuando navegaron en un mar de sintetizadores y melodías más plásticas a mediados de los ochenta, retomando un sonido más duro ya arrancando los 90s, siempre demostrando que el talento es algo que sobra en estos tres monstruos. Cuando se hizo oficial que ya no girarían más (por lo problemas de salud que el octópodo Neal Peart sufre) di gracias al cielo por la oportunidad de haberlos visto hace ya casi 7 años… impresionante show, impresionante setlist y un carisma único de parte de los maestros!

...wanna be startin' somethin'

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos discos es caer en un conjunto de lugares comunes y redundar en datos que los más probable es que todo el mundo conozca… El disco que hoy nos convoca cae en esa categoría ¿Es necesario realmente escribir del álbum más vendido de la historia? ¿es necesario escribir sobre un disco que debe tener 2 o 3 de las canciones mas escuchadas de la vida? La verdad, no tengo idea, pero creo que nunca está demás rendir tributo al rey del pop y su obra máxima.


En el contexto histórico, nos encontramos frente al sexto disco de Michael Jackson, editado con la difícil misión de superar al exitoso “Off The Wall” cuenta con la coproducción de Quincy Jones, continuando la senda de los ritmos disco, R&B y rock de su predecesor. El disco arranca con “Wanna Be Startin’ Somethin’” derrochando un groove envidiable e incluyendo versos en suajili al final para acrecentar la fiesta, “Baby Be Mine” toma las raíces más funk de ese lento que el maestro Barry White popularizó, continúa con la delicadeza de “The Girl Is Mine” con dos actores peleando por la misma mujer, para dar paso a las tres más grandes canciones de este disco (de esas que pasarán a la historia como “canciones que hasta mi abuela conoce”) partiendo por los terroríficos sonidos de “Thriller”, los rockeros patrones sonoros de “Beat It” (para mi la mejor canción del disco, sin lugar a dudas) y la inmortal “Billie Jean” que sacude con un bajo majestuoso afirmado por una batería bien monótona, para dejar la base a una de las mejores canciones del pop. El siguiente track “Human Nature” devuelve la calma al disco, pero solo como antesala a "PYT (Pretty Young Thing)" que demuestra todo el potencial para crear piezas listas para la pista de baile. El disco cierra con una balada en toda la extensión de la frase “The Lady In My Life” pone la guinda a la torta de 42 minutos.


Ahora, ya con el talento de Jackson más la genialidad de Quincy Jones podría ser suficiente, pero no, además de ellos hay varias colaboraciones que convierten a este disco en un universo de talentos: Eddie Van Halen aporta con el solo de “Beat It” (los golpes en la puerta son reales, dicho sea de paso), Paul McCartney contribuyó en la composición y voces de “The Girl Is Mine” y los profesores de Toto (Steve Lukather, David Paich, Jeff Porcaro, Steve Porcaro y Greg Phillinganes) fueron músicos de sesión en varios de los tracks del disco (pocos meses después de la edición del exitoso Toto IV, con 6 premios Grammy a su haber, por lo que decir que andaban prendidos es poco) o Vincent Price (actor de cine de terror) en la voz terrorífica en varios pasajes de la canción “Thriller”.


En el plano personal, cuando era muy chico (3 o 4 años), me paseaba por el patio de mi casa y en ocasiones (casi siempre, la verdad) terminaba entrando a la casa de mis tíos y primas, donde el domingo por la tarde siempre estaba puesto Más Música y ahí me acuerdo haber quedado helado con ese video de los muertos que salían de las tumbas, el hombre lobo, la niña arrancando y la coreografía de los zombies que sigue siendo lo máximo en coreografía de muertos vivientes (sino pregúntenle a la Trini que identifica a Michael Jackson con los zombies bailarines)! ¿Qué niño que haya vivido en la década de los 80’s no intentó hacer el paso Moonwalker?, personalmente esperaba que el piso de la casa estuviera recién encerado y lo practicaba!! (después de 30 años si mi mamá lee esto puede entender por qué el encerado duraba poco…)

Recuerdo que cuando tenía 13 años mi mamá me regaló un personal stereo donde por fin podía escuchar música, ya fuera en la radio FM o en cassette, sin embargo, este segundo medio tenía un problema grave: en mi casa no habían cassettes, así que como segunda patita, debí pedir plata para comprarme alguno. En esos momentos es cuando la vida te empieza a enseñar como funcionan las cosas, mi abuela no tenía mucha plata y me regaló luca (CLP 1.000 en 1993 era dolorosa para la familia) para que me comprara un cassete y lo único para lo que me alcanzó fue para uno pirata en un kiosko que había en la esquina de mi casa, atendido por un joven que bailaba toda la mañana como Michael Jackson… como no tenía idea que quería comprar, me decanté por lo conocido y a pesar de los traumas generados en la niñez y el video de los zombies, me compré esta maravillosa pieza y el resto, es historia contada en los párrafos anteriores!!


PD.- el patrón de batería presente en “Billie Jean” fue lo primero que toqué en batería y aunque es simple, me emocione al escuchar el bajo de fondo y yo tocando encima… otra razón para tributar esta joya!!

PD 2.- La foto del disco al inicio del post es la edición que tengo ahora en CD... las versiones con artistas nuevos son malísimas... nada más que aportar al respecto!

...dynamite with a laser beam

Parto este post aclarando que definir cuál es el disco favorito de una banda con una carrera como Queen es dificilísimo, hay amigos como el Lete que se decantan por el "Queen II", otros van a la segura con el "A Night At The Opera" y otro 'alternativos' como yo decimos que es el "Jazz" ( aunque es más débil musicalmente, ese disco fue el primero de estudio que escuché y le tengo un cariño entrañable), sin embargo, en este momento hablaremos del "Sheer Heart Attack", tercer disco de la banda y  a mi gusto el que inició la era dorada de los '70s, a propósito de que la semana pasada se cumplieron 42 años de su lanzamiento.


En el contexto histórico, la banda se encontraba en una gira norteamericana en conjunto con Mott The Hopple, cuando Brian May sufrió un ataque de hepatitis que lo obligó a volver a Inglaterra y estar hospitalizado por un tiempo largo, mientras que la banda decidió comenzar a grabar el disco, para adelantar trabajo, siendo completado por el crespo guitarrista una vez que se recuperó. Sin más preámbulo, vamos punto por punto:

  • El disco abre con el sonido de una feria de entretención y deja caer los primeros acordes de "Brighton Rock", donde Mercury se pasea por una gama de registros única y donde instrumentalmente el profesor May pone las guías para el resto (no olvidar que este tema es la base para los solos del crespo guitarrista). 
  • Continuamos con "Killer Queen" uno de los primeros hits mainstream de la banda, donde ya aparecen aspectos reconocibles en la mezcla de estilos, sello particular de la banda y cuya intro de piano me puso la piel de gallina cuando sonó en vivo hace un par de años en la Pista Atlética. Gran demostración de las melodías vocales tan tradicional de la Reina.
  • A continuación vienen tres temas que parecen una suite (el cover de Dream Theater así lo tributó en 2009): "Tenement Funster" (donde Roger Taylor se hace cargo de las voces), "Flick Of the Wrist" haciendo la transición  con un piano limpio y pasando el testimonio vocal a Mercury con un coro a múltiples voces, y un incremento en velocidad, para volver a la calma atmosférica de "Lily Of The Valley" (que cobró otro sentido con el capítulo final de la temporada 4 de Breaking Bad y el arranque de la 5a... no lo olvido don Walter White) donde nuevamente Mercury tiene la voz principal. 
  • El siguiente tema es una de esas canciones que entraron acá y no salieron jamás del repertorio de la banda, la mastodónicamente estereofónica "Now I'm Here", con el riff simple guitarra de May al arranque, equilibrando magistralmente un sonido eminentemente pop con melodías vocales potentísimas que la dejaron encumbrada como un clásico instantáneo. Recordemos que Mercury en vivo tenía un clon que usaban para hacer el juego del 'Now I'm Here, now I'm there…’ muy a la usanza de “The Prestige” de Nolan (spoiler alert…)
  • La siguiente es "In The Lap Of The Gods" que arranca con un grito agudísimo, y arreglos que hacen parecer que uno está soñando la canción, ralentizando hasta el cansancio el ritmo del disco.
  • "Stone Cold Crazy" señores, no amerita palabras previas, la semilla del thrash diez años antes de Metallica (con el perdón de Black Sabbath, que cuatro meses antes lanzó "Symptom of the Universe”) demostrando que cuando hay que rockear se puede hacer con clase! Metallica se marcó un cover de esta joya 15 años después y la interpretación de Hetfield con Queen en el tributo a Freddie Mercury marcó un antes y un después en mi juventud... en serio! Que riff de May, qué velocidad de Taylor, el bajo cabalgante de Deacon y Mercury demostrando que sabía cantar lo que fuera!
  • Dejamos la velocidad atrás y volvemos con un midtempo llamado "Dear Friends", que es el clásico tema en tono canción de cuna, para dar un descanso merecido a los oídos.
  • A continuación "Misfire" con una guitarra limpia y una melodía pensada para romperla en la radio y que inevitablemente nos recuerda a los arreglos de Tom Scholz en el disco homónimo de Boston ¿Queen experimentando con lo que después se catalogaría como A.O.R.? ¿Por que no?
  • Volvemos al piano clásico y paf, estamos en un teatro de los años '20 con "Bring Back That Leroy Brown", acá el trabajo de bajo (o contrabajo probablemente) del profesor Deacon está para ponerlo en un altar y prenderle velas! Así como el ukelele de Brian May! Cero miedo a jugar los maestros ingleses!
  • Continuamos con la solemnidad de "She Makes Me (Stormtrooper in Stilettos)" un midtempo de melodía simple, donde el papel vocal se lo lleva Brian May.
  • El disco cierra con la maravillosa "In The Lap Of The Gods... Revisited", es como si tuvieran una idea similar pero dos canciones en que plasmarla y a mi gusto, está es la mejor de las dos partes, con un coro diseñado para cantarlo en estadios, como una premonición al futuro de la banda, para muestra, estaba presente en el setlist del Magic Tour y las versiones 12 años después son monumentales!!

En resumen, un disco corto (típico de la época) pero que plasma muy bien la evolución que estaba tomando la banda, experimentando con diferentes estilos, velocidades y temáticas, actuando como tentempié para el que sería la obra más grande (en ventas y popularidad) que salió de la cabeza de Mercury / May / Taylor / Deacon: A Night At The Opera, lo que da para otro post!


Para entender como sonaba la banda por esos años, es recomendable darle una escuchada al "Live At Rainbow '74" donde en el segundo disco hay varios cortes de esta obra o bien el "A Night At The Odeon" donde también aparecen varios temas de los mencionados en este post.

PD.- el 99% de este post se escribió en el celular, mientras viajaba con mi mamá a Chiloé de mini-vacaciones... es que yo desayuno peligro!! 

...we will never surrender!!

Siempre se ha hablado en el mundo del rock que grabar un disco en vivo significa para una banda el cierre de una época (clásicas son las leyendas del 'Alive' de KISS o el 'Strangers In The Night' de U.F.O.), de esta forma 'Live After Death' representa un punto muy alto dentro de la carrera de Iron Maiden, cuando un círculo virtuoso (iniciado con ‘The Number Of The Beast’ tres años antes) se cierra, consolidando la formación clásica de La Bestia enmarcando un tour mundial de niveles muy ambiciosos para una banda con apenas cinco años de carrera oficial. Hoy cuando se cumplen 30 años del lanzamiento de esta pieza, escribo un poco sobre esta monumental pieza del rock en vivo de los ya lejanos años ochenta...

Grabado en el legendario “World Slavery Tour” del 84/85 recoge la actuación de tres noches en el Long Beach Arena en Los Angeles, CA, repasando en casi 75 minutos un setlist de 12 canciones, mostrando lo más granado de la época de los Harry’s Boys.


La partida, para calentar los motores, viene con el “Churchill’s Speech” (discurso conocido como "We shall fight on the beaches"), seguido de la pieza que abre el disco que justifica la gira (el también majestuoso ‘Powerslave’…), así “Aces High” levanta hasta los muertos y a pesar que se nota que Dickinson entra con la garganta fría, logra dejar el ambiente prendido para dos inamovibles piezas de colección “2 Minutes To Midnight” y la demostración del galope de bajo por excelencia “The Trooper”, siguiendo con dos perlas más rescatadas de la placa que presentó a Nicko McBrain en sociedad del ‘Piece Of Mind’ caen “Revelations” y una de las mejores canciones de la vida “Flight Of Icarus”. A esta altura viene la que por entonces significaba una apuesta: presentar un tema de 13 minutos, basada en el poema de Samuel L. Colleridge, una de las joyas de la corona británica: “Rime Of The Ancient Mariner” no sin antes destacar el consejo de Dickinson: “This is what not to do if a bird shits on you” aludiendo a la maldición en que se basa el poema original. Termina el tema marítimo, de golpe nos trasladamos al antiguo Egipto y nos comenzamos a preguntar porque somos unos esclavos del poder (“Powerslave”), con Bruce disfrazado con una máscara, como se puede ver en el booklet… Hasta acá dejamos los temas nuevos y viene el cierre con los clásicos inmortales de la banda, primero con “The Number Of The Beast”, enganchándola con una de las favoritas de la vida, la magnifica “Hallowed Be Thy Name”, para dar paso a una explosiva interpretación de “Iron Maiden", la primera perla sacada de la era Di Anno, continuando con el hit “Run To The Hills” que cobra siempre un sentido especial en las tierras norteamericanas…. para terminar el concierto con toda la interacción entre Dickinson y el público de la mano de “Running Free” la cual pudimos escuchar completa en la reedición de 1998.


Hablando de la edición del ’98 también nos regaló cinco tracks grabados en el Hammersmith Odeon londinense: “Wratchild”, “22 Acacia Avenue”, “Children of the Damned”, “Die With Your Boots On” y una de las más grandes manifestaciones del Heavy Metal: “Phantom of the Opera” donde realmente se me pone la piel de gallina con la interpretación seleccionada!


Con orgullo, mis dos ediciones de esta joya... para que tener una sola versión!

Cuando tengo que elegir mi disco en vivo favorito siempre gana este, y aunque adoro el 'Live Shit: Binge & Purge' de Metallica, el 'Live on Two Legs' de Pearl Jam y más aun el ‘Live At Wembley ’86’ de Queen, ‘Live After Death’ tiene un componente emocional adicional al ser la puerta de entrada a mi relación con la banda de Heavy Metal más grande que existe, su majestad bestial: Iron Maiden...

PD.- Este post lo escribí originalmente en un cuaderno... a veces es conveniente volver a lo analógico y aprovechar de corregir/complementar con teclado... 

...nunca quedas mal con nadie

Para partir este post debo asumir que nunca en la vida pensé escribir sobre este disco, desde los 15 años vengo escuchando rock, en un 99% en inglés, y la verdad es que ya se había transformado en deporte olímpico del verano "subir al columpio" a mi primo Sergio respecto a sus gustos musicales latinos y, aunque le pasamos algunas bandas en inglés para que se cultivara, siguió siendo un bastión imbatible del rock en español... si en esos años me hubiesen dicho que iba a terminar casi 20 años después escribiendo un post sobre Los Prisioneros, me hubiese reído en la cara y seguro hubiese seguido escuchando el 'Appetite For Destruction'...

Hace unos meses CHV comenzó a exhibir "Sudamerican Rockers" la cual es la historia de la banda chilena Los Prisioneros, pero con varias reinterpretaciones o pincelazos de ficción para (me imagino...) hacerla más atractiva para la televisión, en fin, con la Carola comenzamos a seguirla y de a poco comencé a darme cuenta que un alto porcentaje de las canciones las conocía, por que sonaban en la TV/Radio y de una u otra forma están en nuestro inconsciente colectivo... coincidente con esto, leyendo un poco sobre el 'Alturas de Macchu Pichu' de Los Jaivas, resulta que 'La voz de los '80' es uno de los mejores discos de la historia, según la extinta Rolling Stone Chile y si a esto le sumamos que este años de cumplieron 30 años del lanzamiento, partí y me lo compré por ahí para tenerlo dentro de la colección.

Partamos de la base que este disco tiene una influencia evidente de bandas clave de los 80 (ska, new wave o reggae incluso), con una raíz punk bien distintiva en la simpleza de las composiciones y lo directo del mensaje, el que, a pesar de lo que se piensa, no es una crítica directa a la dictadura en que vivíamos en ese tiempo, pero les dejaba caer sus golpes bien camuflados... la elaboración del disco descansa casi al 100% en Jorge González, por lo que cuentan en un par de documentales que he visto, el tipo era bastante aplicado en su arte y se nota en la factura de la mayoría de los 10 temas que componen el disco.

Entrando al detalle, las canciones tocan fibras hiper sensibles en nuestra sociedad, retratadas desde el punto de vista de un grupo de liceanos veinteañeros provenientes de una de las comunas "menos destacadas" del gran Santiago: San Miguel. Es así como aparece la apatía a los años 70's y la necesidad de una revolución a manos de los jóvenes de la esperanzadora década de los 80's reflejada de forma perfecta en la canción que da título al album, pasando por la exacerbación al tema sexual presente en la publicidad y medios de la época, la inocencia de saber quien era el asesino de Marilyn Monroe (en plan joda claramente, quizás ya había algún Salfate por esos años hablando de conspiraciones). La autorcrítica del autor de la mayoría de las letras se hace presente también a través de temas como "Mentalidad Televisiva", donde se critica la idealización de la pareja y las comparaciones con los modelos culturales que debe tener un "macho que se respete" y una de las piezas más bien logradas del disco, "Paramar", donde Jorge González hace una crónica despiadada bajo su lupa de lo que significa estar enamorado. Otras perlas que aparecen escondidas por ahí son "Brigada de Negro", descrita en wikipedia como "la canción antifiesta", los tintes electrónicos de "Eve-Evelyn", su repaso a la visión errada que tiene el mundo desarrollado a nuestro continente en "Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos", la aparición del reggae en "No Necesitamos Banderas" y para cerrar mi favorita del disco, no se si por que recuerdo la escena cuando los cabros la tocan en una peña o bien por que el discurso de la nueva canción chilena de fines de los 70's me apesta pero con toda mi alma, en fin, nunca quedas mal con nadie...


Para cerrar, vuelvo a recalcar la idea que este disco tiene una raiz cultural enorme en nuestro cancionero y representa un momento super preciso dentro de la historia y aunque en ninguna canción hay una crítica directa a la dictadura, juega muy bien con la "ofuscación" del mensaje, si buscamos entre medio seguro encontramos algún palo que ahora pasa oculto, pero que en su época hizo que estos cabros no hayan sido bienvenidos en todas partes... haga como yo y tómese los 45 minutos que dura el disco, en una de esas no se arrepiente!

PD.- Cresta que me costó escribir este post #eso