...el rugido del oso

El sábado recién pasado terminé de leer un libro de tintes biográficos dedicado a mi baterista favorito, don John Henry Bonham, encargado de los parches en la más grande banda de rock de todos los tiempos: Led Zeppelin. Si alguna vez han seguido este blog, mi devoción por Bonzo no es un misterio, creo que a pesar de que en comparaciones seguro pierde con otro grande como don Neil Peart (por poner a alguno), sus piezas tienen atractivos innegables para cualquier amante del buen Rock, más allá de la velocidad o los fills que podía generar, creo que era innegable la energía que aportaba al conjunto, ayudaba a equilibrar los egos de Page y Plant a punta de golpes y generó uno de los tándems rítmicos más grandes de la historia de la música con John Paul Jones... ¿que más se puede pedir?


Si nos centramos en el libro, "John Bonham: El Rugido del Oso" de Chris Welch (originalmente "John Bonham: A Thunder of Drums"), tiene pasajes bastante buenos, creo que es interesante recoger las opiniones de otros bateristas de la época, como Carmine Appice o Phil Collins, me llamó la atención esa competencia un tanto tácita entre él, Keith Moon y Ginger Baker por quién era el baterista más ruidoso de la época, pero creo que acá no radica la magia del libro, sino en los comentarios de los más desconocidos, como familiares, amigos o roadies, quienes comparten recuerdos que no siempre aparecen en las biografías más conocidas. Viendo mejoras,  creo que en ocasiones cae en exceso en la visión del fan, resaltando e iterando muchas veces sobre los mismos conceptos, como la rudeza con la que golpea la batería y sus constantes inestabilidades producto de estar lejos de casa (considerando las maratónicas giras que montaba Zeppelin en esos años es comprensible...), me faltó la visión un poco más imparcial, cosas de cada uno!!

Al final del libro hacen un estudio de las mejores ejecuciones en la discografía de Zeppelin, donde se habla un lenguaje mixto, entre el fan que escucha las canciones y el baterista que trata de explicar la estructura del tema, en ocasiones se logra, en otras queda un poco raro el mix... aunque a pesar de tener clases de batería, la teoría no es lo mío.


Cómo resumen, es un buen libro para conocer algunos detalles interesantes sobre una de las piedras fundamentales del sonido de los 70's, con entrevistas a gente que vivió de cerca con Bonham y que puede contar un punto de vista más íntimo, sobre todo en la época más temprana, antes de que llegara la oferta de unirse a la banda que definió el sonido de una época completa...

Creo que buscaré una biografía de Zeppelin más completa, creo que la historia de la banda en si es una novela con matices muy interesantes, desde la brujería de Page, hasta la mala suerte que tuvo Plant en la segunda mitad de los 70's... a ver si pillo más cosas sabrosas que contar en las tertulias con los amigos...

PD.- Leyendo este libro me escuché dos veces el "Physical Graffiti" con audífonos buenos y pucha que suena bien la remezcla que salió este año... a pesar de lo que se opine del mercantilismo de Jimmy Page, acá lo aplaudo de pie...

...we will never surrender!!

Siempre se ha hablado en el mundo del rock que grabar un disco en vivo significa para una banda el cierre de una época (clásicas son las leyendas del 'Alive' de KISS o el 'Strangers In The Night' de U.F.O.), de esta forma 'Live After Death' representa un punto muy alto dentro de la carrera de Iron Maiden, cuando un círculo virtuoso (iniciado con ‘The Number Of The Beast’ tres años antes) se cierra, consolidando la formación clásica de La Bestia enmarcando un tour mundial de niveles muy ambiciosos para una banda con apenas cinco años de carrera oficial. Hoy cuando se cumplen 30 años del lanzamiento de esta pieza, escribo un poco sobre esta monumental pieza del rock en vivo de los ya lejanos años ochenta...

Grabado en el legendario “World Slavery Tour” del 84/85 recoge la actuación de tres noches en el Long Beach Arena en Los Angeles, CA, repasando en casi 75 minutos un setlist de 12 canciones, mostrando lo más granado de la época de los Harry’s Boys.


La partida, para calentar los motores, viene con el “Churchill’s Speech” (discurso conocido como "We shall fight on the beaches"), seguido de la pieza que abre el disco que justifica la gira (el también majestuoso ‘Powerslave’…), así “Aces High” levanta hasta los muertos y a pesar que se nota que Dickinson entra con la garganta fría, logra dejar el ambiente prendido para dos inamovibles piezas de colección “2 Minutes To Midnight” y la demostración del galope de bajo por excelencia “The Trooper”, siguiendo con dos perlas más rescatadas de la placa que presentó a Nicko McBrain en sociedad del ‘Piece Of Mind’ caen “Revelations” y una de las mejores canciones de la vida “Flight Of Icarus”. A esta altura viene la que por entonces significaba una apuesta: presentar un tema de 13 minutos, basada en el poema de Samuel L. Colleridge, una de las joyas de la corona británica: “Rime Of The Ancient Mariner” no sin antes destacar el consejo de Dickinson: “This is what not to do if a bird shits on you” aludiendo a la maldición en que se basa el poema original. Termina el tema marítimo, de golpe nos trasladamos al antiguo Egipto y nos comenzamos a preguntar porque somos unos esclavos del poder (“Powerslave”), con Bruce disfrazado con una máscara, como se puede ver en el booklet… Hasta acá dejamos los temas nuevos y viene el cierre con los clásicos inmortales de la banda, primero con “The Number Of The Beast”, enganchándola con una de las favoritas de la vida, la magnifica “Hallowed Be Thy Name”, para dar paso a una explosiva interpretación de “Iron Maiden", la primera perla sacada de la era Di Anno, continuando con el hit “Run To The Hills” que cobra siempre un sentido especial en las tierras norteamericanas…. para terminar el concierto con toda la interacción entre Dickinson y el público de la mano de “Running Free” la cual pudimos escuchar completa en la reedición de 1998.


Hablando de la edición del ’98 también nos regaló cinco tracks grabados en el Hammersmith Odeon londinense: “Wratchild”, “22 Acacia Avenue”, “Children of the Damned”, “Die With Your Boots On” y una de las más grandes manifestaciones del Heavy Metal: “Phantom of the Opera” donde realmente se me pone la piel de gallina con la interpretación seleccionada!


Con orgullo, mis dos ediciones de esta joya... para que tener una sola versión!

Cuando tengo que elegir mi disco en vivo favorito siempre gana este, y aunque adoro el 'Live Shit: Binge & Purge' de Metallica, el 'Live on Two Legs' de Pearl Jam y más aun el ‘Live At Wembley ’86’ de Queen, ‘Live After Death’ tiene un componente emocional adicional al ser la puerta de entrada a mi relación con la banda de Heavy Metal más grande que existe, su majestad bestial: Iron Maiden...

PD.- Este post lo escribí originalmente en un cuaderno... a veces es conveniente volver a lo analógico y aprovechar de corregir/complementar con teclado... 

...singles

Hace años que estoy en un plan por adquirir algunos CDs que me prestaron alguna vez, cuando era “más cabro” y que ahora cuesta un poco pillar (en el comercio, en eBay está todo, convengamos…) Una deuda pendiente que tenía eran los singles del mítico Black Album de Metallica que alguna vez mi amigo León Andaur gestionó  en Constitución, con una amigo de él cuya familia trabajaba en la grandiosa “Radio Oleajes”, una de las emisoras más tradicionales de la Perla del Maule.

Estos discos tenían la magia de ser piezas raras, tres a cuatro canciones, encabezadas por las cinco “sandías caladas” del disco del ’91, más algunos covers ("Stone Cold Crazy” de Queen por ejemplo) con algunas pistas tomadas en vivo del ya legendario Monsters of Rock en Moscú del año 1991… así, por primera vez, tenía en buena calidad interpretaciones de “Enter Sandman”, “Fade To Black”, “Harvester of Sorrow” o “Creeping Death”.


Después de años de tener el backup en cassette, el otro día me puse a buscarlos en ebay y entre dos vendedores logré encontrarlos (después de gastar unos pocos dólares) En total son 6 Cds (los 5 singles del disco, más un EP de tres temas, grabado en el Wembley Stadium en el concierto tributo a Freddie Mercury) y la verdad, me sentí contento de volver a recordar esa época, escuchar los demos roñosos de lo que hoy son clásicos indiscutidos de los de San Francisco (y eso que no me gustan los demos en general…) así como las piezas en vivo que antes nombre.

A la larga, musicalmente a esta altura aportan poco más que ser fetiches para la colección, pero al igual que con el final de “Ratatouille”, creo que toca alguna fibra y sentirte de nuevo de vuelta a 1997 es algo que para mi no tiene precio… aunque haya que recurrir a eBay para buscar los recuerdos...

...take us alive

Siempre he pensado que Extreme es una de esas bandas que vivió el ocaso de la época del Glam Rock y que lamentablemente quedó encasillado junto a otros grupos con los que comparte un poco de la estética, pero que musicalmente es poco lo que tienen en comun, lo que en algún momento fue un respaldo importante, a comienzos de los 90’s fue un lastre que varios debieron cargar (para muestra una de mis favoritas: Skid Row…) Además de lo anterior, carga con la pesada mochila del “one hit wonder” y es que la persona que no ha escuchado “More Than Words”, es sorda o vivió aislado del mundo desde hace 25 años. Como dijo Brian May en el concierto tributo a Freddie Mercury hace 23 años, Extreme (como pocas) fue una banda que entendió muy bien de que trataba Queen y vaya que se nota en algunas composiciones, así como también algunos destellos de los primeros Van Halen (su guitarrista alguna vez fue sindicado como el nuevo Eddie Van Halen y hay que reconocer que por talento el hombre no se queda!), sin contar con que Gary Cherone tuvo una triste pasada como vocalista de la banda de los hermanitos terribles!


La noche del sábado pasado (20/06/2015) teníamos la cita ya agendada con los nativos de Boston y después de un entretenido bautizo de una sobrina de la Carola partimos al Teatro Cariola, que recibía la fecha de la gura "Pornograffitti Live 25th Anniversary Tour 2015" donde la agrupación prometía interpretar su disco más exitoso completo y considerando que está ahí entre mis discos regalones, la cita era un imperdible. Al llegar me llamó la atención lo chico del local, la ventaja de eso es que quedas a metros del escenario y como el público ya quemaba su par de décadas, no había que pelear mucho para tener un buen puesto, aunque creo que un grupo con la calidad de Extreme quizás merecía un poco más de gente…

Con quince minutos de atraso partió el show, con la cinta grabada del piano y la lluvia, saliendo Kevin Figueiredo en la batería, Pat Badger en el bajo, el maestro de maestros Nuno Bettencourt en la guitarra y finalmente el siempre sobre energético Gary Cherone en la voz, terminando de servir la mesa con el riff impactante de “Decadence Dance” y partimos con la fiesta! Creo que el sonido estuvo demasiado fuerte durante todo el concierto lo que hizo que sonara poco definido, pero sin ser tampoco algo que aguara la experiencia. De a poco fueron pasando uno a uno los tracks de su segundo disco "Li'l Jack Horny”, "When I'm President", el bajo inconfundible de “Get The Funk Out” con su groove característico, para dar paso a la más esperada por la mayoría y que hizo notar la gran cantidad de público femenino presente… Bettencourt había señalado anteriormente que “una banda no puede elegir cuales serán sus éxitos” y en este caso tiene mucha razón: “More Than Words” es una balada preciosa y era predecible que tuviese un impacto brutal en la escena musical reinante en esa época, pero no representa para nada el estilo que la banda quiso impregnar a su obra, pero bueno, me imagino que los ingresos recibidos son tan bienvenidos que esto pasa a segundo plano. Sobre la interpretación, perfecta, muy a la usanza del video con el vocalista y guitarrista a dueto acústico… en este momento tuve que contestar el teléfono por lo que me perdí el cierre de la joya, pero al volver a la cancha recibí el golpe brutal de los arreglos vocales de “Money (In God We Trust)” y su entrada eclesiástica con tres voces a conjunto cantando ‘Aleeeeeeluyaaaaaa”, posterior a esto dos perlas “It (’s a Monster) y la canción que da título al disco “Pornograffitti”, dejando el camino llano para una versión muy crooner de “When I First Kissed You" con guitarras acústicas, contrabajo, escobillas en vez baquetas y sombreros, muy bien lograda la atmósfera!! Continuando con el show "Suzie (Wants Her All Day What?)" y "He-Man Woman Hater" sonaron muy bien, mientras que "Song For Love" dejó caer con toda precisión nuevamente esos coros a tres voces, cerrando la primera parte del show con "Hole Hearted", con el toque acústico obvio, más la presencia de Figueiredo sólo con un bombo, un platillo y pandero, lo que inmediatamente me trajo a la mente la interpretación de "'39" que hacía Queen allá por los 70's, lo que se reforzó con el pequeño tributo a los ingleses al final, interpretando un par de estrofas de "Crazy Little Thing Called Love"... con esto a descansar la banda y nosotros a esperar a ver que traía el encore.

Para la vuelta, eligieron un conjunto de temas de sus otros 4 discos editados, partiendo con su primer trabajo, con una versión muy prendida de "Play With Me" (me hubiese gustado un guiño a "Teacher's Pet", pero bueno, no se puede tener todo en la vida), siguiendo con una que personalmente disfruté mucho, de su 'III Sides To Every Story' cayó la magnífica "Rest In Peace", siguiendo con otra que prendió bastante el show la siempre esperada "Kid Ego", para de golpe avanzar casi treinta años a su trabajo de 2008 (el que los trajo de vuelta después de una larga pausa...) con una entretenida versión de "Take Us Alive", donde Cherone se puso a cabalgar sobre los amplificadores, siguiendo con una correcta versión de "Am I Ever Gonna Change", dejando posterior a esto el escenario al que quizás más brilló de todos los músicos, Bettencourt con "Midnight Express", única pieza sacada de su "Waiting For The Punchline", el disco con se adentraron un poco en el sonido de Seattle a mediados de los 90's, dejando para el final una intro de batería que indicaba el cierre con "Cupid’s Dead"... posterior a esto la banda bajó al frente del público y comenzó a repartir apretones de manos con todos los que alcanzaron, demostrando lo redondo del show y la buena comunicación que logró el grupo con el público y lo bien que todos lo pasamos en un show perfecto en términos de setlist, entrega de la banda y reacción del público (insisto, a riesgo de sonar "exquisito" creo que pudo sonar un poco mejor...)