...a night in the life


Partamos de la base que no soy fanático de The Beatles, por que tengo amigos sumos sacerdotes de la iglesia Liverpooleana que espera la segunda venida de Lennon hace rato, por lo que por respeto a ellos, debo setear las expectativas previas del post... A pesar de lo anterior, reconozco la influencia sobre la música y cultura popular que tienen los fav four, además de asumir que cada vez que escucho "algo nuevo" de ellos, algún detalle me llama la atención, haciéndome de a poco acercarme a su basta colección, es por esto que cuando se confirmó el concierto de Sir Paul MCCartney en nuestro terruño, no dude en comprarme una entrada y poder apreciar en vivo lo que es una leyenda en todo su esplendor...

Nos coordinamos con mi amigazo JanoX (y su señora) y partimos al filo de la hora al Estadio Nacional, quedando en la parte baja de la galería, donde gracias a la carpa de la Cruz Roja, no vi a Paul fuera de las pantallas (aunque ya iba con esa idea preconcebida, después del concierto de Iron Maiden, no vuelvo a pagar cancha con la ilusión de ver algo)... Después de escuchar varios remixes (incluyendo una versión interesante de “Ob-La-Di, Ob-La-Da” por Celia Cruz) comenzó a proyectarse el video prometido (una retrospectiva a la vida de McCartney) y a las 21:00 en punto, Sir McCa apareció en el escenario abriendo los fuegos con “Hello, Goodbye” desatando un eufórico recibimiento por parte del respetable. Hablar de un set de 33 canciones, ni yo me la puedo, así que estos son los highlights que destaco:

La partida con “Hello, Goodbye” de The Beatles, como para marcar el inicio y desarrollo a punta de clásicos, “All My Loving” lo que me hizo recordar la cantidad de veces que he escuchado ese tema, siendo parte de la vida sonora de este servidor (incluyendo la versión de Gipsy Kings, como olvidarla), la entretenida “Drive My Car” (que se usó un tiempo en comerciales de Almacenes Paris) que en vivo sonó excelente, demostrando la excelente banda que sostiene el legado musical de McCartney por estos días, las múltiples canciones de Wings (que no conocía, pero que me quedaron una ganas gigantes de ponerle oreja, basicamente, porque el sentido de melodía que tienen las composiciones firmadas por McCartney con The Beatles se transmiten a su banda sucesora y para mi eso es básico, incluso se lo comenté a JanoX, mientras sonaban), entre ellas “Let Me Roll It / Foxy Lady” (la segunda parte obviamente no es de Wings, convengamos), “Mrs Vandebilt” y por su puesto “Band On The Run”, de la cual sólo me acordaba de una parte... perdónenme! Siguiendo con el repertorio Liverpooleano, “Blackbird” marcó un momento emotivo, sólo superado por “Something”, con una interpretación demoledora, como tributo al difunto George Harrison, con “Ob-La-Di, Ob-La-Da” McCartney se dio el gusto de interactuar con el público, además que es una de mis canciones favoritas, la cual no pensaba escuchar el miércoles (gracias Sir...!), para el final del show regular, quedaron “A Day in the Life / Give Peace A Chance” (imagen posterior), donde reconozco que se me erizó la piel cuando el Elefante Blanco de Ñuñoa completo coreó la inmortal ‘All we are saying, is give piece a chance’ como un tributo a “su compadre” John Lennon (convengamos que tempranamente ya había caído “Here Today” bajo el mismo concepto...) cerrando las primeras 2 horas con la tripleta dorada: “Let It Be” (actualmente me cuestiono si esta es mi canción favorita de The Beatles o “Come Together”), la pirotecnia espectacular de “Live And Let Die” y la incombustible “Hey Jude” coreada nuevamente por todo el respetable por largo rato. Para los encore, sólo “sandías caladas” como son “Day Tripper”, “Lady Madonna”, “Get Back”, “Yesterday” (la que se me hizo cortísima, debe ser por la emoción de ver una leyenda sólo frente a 50.000 personas, sin más armas que una guitarra acústica...), el considerado el primer Hard Rock de la historia, la pesadísima “Helter Skelter” (que si Mötley Crüe la incluye mañana, podría escucharla 2 veces en menos de una semana jojojojo), cerrando todo el show con “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band / The End” en 2 horas y 30 minutos de un perfecto espectáculo...

Para cerrar, nada más que sacarme el sombrero ante uno de los mejores conciertos que me ha tocado asistir, demostrando un nivel de profesionalismo y tirando a la parrilla los años de circo que tiene un artista que representa al 25% de la banda más importante de la música a nivel mundial (rajo vestiduras en este punto, dentro del rock creo que lo más grande es Led Zeppelin, pero The Beatles trasciende del rock) siendo parte de nuestra identidad cultural, atravesando fácil 3 generaciones, claramente representadas en el Estadio la noche del miércoles... muy bien invertidas las lucas, definitivamente!

...where the sinners go

Hablar de bandas como Helloween o Stratovarius a esta altura del partido es bastante complicado, los primeros al ser pioneros de un estilo, sentaron las pautas de como debe sonar el Power Metal (se reconoce el nacimiento del género con la edición de los Keeper of the Seven Keys allá por la segunda mitad de los 80’s) y los segundos, después de demostrar un potencial increíble allá por los albores del nuevo milenio, por problemas mas que nada extra-musicales, ha mermado la calidad de sus últimos lanzamientos (opinión muy personal... sin apedrearme en la plaza, por favor) Independiente de los antecedentes, el viernes recién pasado se juntaban en nuestro Teatro Teletón, en una ceremonia imperdible para los seguidores del Heavy Metal europeo de la “vieja escuela” (si es que ese término se puede seguir usando)...

A eso de las 20:00 entró Stratovarius al escenario, abriendo los fuegos con “Infernal Maze”, para dar paso a una parrilla de clásicos de la talla de "Eagleheart" , "Phoenix" y "The Kiss of Judas", mezclado con algunas piezas de su último disco, que personalmente desconocía (creo que le daré una oportunidad...) El estado forma de la banda no era de los mejores, con un Kotipelto algo resentido por un resfrío además de sentir por momentos que los temas iban más lento de lo que los recordaba (Jörg Michael noté que andaba algo impreciso, cambiando algunos fills que parece no le quedaban cómodos al 100%), los músicos nuevos hicieron lo suyo, aunque la guitarra de Matias Kupiainen sonó algo baja. Para cerrar, los clásicos a la parrilla: “Forever”, “Hunting High And Low”, “Paradise”, culminando la noche con la sublime “Black Diamond” encabezada por el teclado del siempre entretenido Jens Johansson. En resumen, una presentación discreta, para el concierto que tenía de referencia 2003 en San Miguel. Espero que esto sea algo pasajero, por que como banda es poco lo que tiene que demostrar, más bien, recuperar el lugar que tuvo hace un tiempo atrás de la mano de lo esencial, buenos discos y buenos directos, el material está, claramente!...

Luego de los finlandeses, la carne estaba tirada para recibir a los padres del Power Metal, que nos venía a presentar su última placa ‘7 Sinners’, por lo que posterior a los temas envasados y a una intro antológica, partimos con "Are You Metal?", primer sencillo y tema destinado para estas cosas, que no hizo más que calentar la garganta para recibir como corresponde a la mítica "Eagle Fly Free" (alojada en el más mítico album ‘Keeper Of The Seven Keys II’), sellando la partida con otra del disco de 1988, esta vez la acelerada "March Of Time" (grandes recuerdos de mis caminatas de la casa a la UBB, donde más de una vez me escuché el disco completo...), para justificar la gira, era necesario mostrar algo de la nueva placa, por lo que "Where the Sinners Go", "World of Fantasy" y la “reguleque "You Stupid Mankind" fueron las encargadas de la promoción, para dar paso a los clásicos, como "I'm Alive" (del ‘Keeper Of The Seven Keys’), una versión acústica entre Gerstner y Deris para "Forever And One (Neverland)" del ‘The Time Of The Oath’, siguiendo con uno de los temas que más esperé, así es "A Handful Of Pain" del ‘Better Than Raw’ me hizo tirar la garganta al aire, gran tema para representar uno de los mejores álbumes de la era Deris. Posterior a esto, se viene una constelación de clásicos, condensado en 9 minutos, como tocar 3 canciones de 12 minutos es mucho (Dream Theater no piensa lo mismo...) Helloween los compacta en su "Keeper's Medley”, compuesto de “Keeper Of The Seven Keys / King For A 1000 Years / Halloween”, dejando al público hecho bolsa (incluyéndome, por su puesto), cerrando la parte normal del concierto con la inmortal "I Want Out" (la de veces que esperé este video para verlo en MTV, la de veces que uno a querido mandar todo a la cresta al son de estos acordes, eso sólo lo puede lograr una canción que forma parte de la banda sonora de tu vida). Después del clásico no nos vamos ni cagando, Helloween vuelve a cerrar el trabajo comenzado, echando mano a las “sandías caladas” del dueto clásico de Keepers, primero con “Future World”, con el juego típico de Deris con el público y de paso subir al columpio al baterista quien fue la víctima de todas las bromas en español (hasta marrrricón le decía... OMG!)... y cerrando de forma memorable con “Dr. Stein” dejando la escoba en un alborotado Teatro Teletón, con fans disfrazados de científicos arriba del escenario...

Para cerrar este post, Helloween es una de mis bandas favoritas, lo más seguro es que el Keeper II estaría en mi shortlist en caso de necesitar huir en caso de una hecatombe nuclear o ataque extraterrestre (lo primero que Al Qaeda decida...) así que su presentación me resultó más que agradable, con un Deris hiperconectado al público, bromeando la mayor parte del tiempo, pero lo más importante, salvando de forma espectacular los tonos altos brutales definidos por Michael Kiske (reconozco que en la presentación del 2006 salí algo decepcionado de la performance del blondo vocalista...) lo que se agradece, no basta con intentar recrear la atmósfera de un gran disco, sino que eso debe ser creíble para el público... parodiando a Deris, “la rrrrrrrrrrraja” la presentación de los alemanes, así de sencillo....

Un video auspiciado por Sergio Leal... gran canción!

Der Trommler - Parte 7

Considerando que esta semana mis instintos baterísticos se han exacerbado producto del casting de bateros que está haciendo Dream Theater (no para candidatearme, sino por ver a tal nivel de maestros presentarse como postulantes), esta semana llegué prendido a las clase con don Camilo Torres..., con Sergio Zúñiga, otro estudiante, estuvimos conversando del reality que armaron para la elección y comentamos la "vulgar demostración de poder" que se ve en esos videos al ritmo de un "no somos dignos" implícito...

Después de repasar algunos fills bastante malditos (en realidad unos sólo me sacó "canas verdes"...) mi profe me pidió la batería para mostrarme algunas variaciones de los ejercicios que estaban contemplados en la clase, por lo que me cambié de kit y me senté en el más pro, el cual, para mi sorpresa, tenía instalado el doble pedal... ante semejante tentación, junté toda la madurez de mis 30 años y apliqué la pregunta de rigor: "¿puedo, puedo, puedo, puedo, puedo, puedo, puedo, anda, anda, anda, di que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii? (cara de Gato con Botas incluida, claramente)", como la respuesta fue positiva, apreté el hi-hat para evitar el ruido innecesario y me puse a tocar un rato a ver que salía con los dos pedales... siendo el resultado bastante satisfactorio (de mi parte por que noté que podía hacer algunas figuras y del Camilo... según sus palabras "se llevó una agradable sorpresa", destacando que podía partir con golpes de bombo con la pierna derecha, algo imposible para él hasta el momento), por lo que me están bajando unas ganas infernales de tasar un doble pedal, por último, para molestar a los vecinos con más estilo... sería un bonito auto-regalo...

Independiente de lo anterior, las clases han ido algo reguleques, debido a que le pedí al maestro que reforzara las cosas que claramente noto débiles de mi "estilo" como son los fills y figuras un poco más complejas que las habituales hi-hat/bombo/caja... lo cual se ha tornado en una auténtica tortura china... bueno, nadie dijo que la vida era fácil y como dijo el Camilo hoy "si el cliente lo pide, el ciente siempre tiene la razón"...

Aprovecho de pedir disculpas a mis compañeros de oficina por el ruido constante de pies y lápices, pero sin eso, el segundo párrafo de este post nunca se hubiese podido escribir... y para los que no me conocen y pasan con cara de WTF cada vez que estoy con audífonos, pegándole al aire: "gracias por su comprensión, cada loco con su tema..." jejejeje

...the final frontier

Sentimientos encontrados después de la última presentación de la Bestia en nuestro país, simplemente, por que me había hecho muchas expectativas respecto al show, el Estadio Nacional me parece casi un triunfo para el Heavy Metal, espacio reservado para convocatorias más populares, demostrando de esta forma que Maiden es casi una religión que año a año renueva y genera más adeptos, sin embargo, el recinto no se llenó (considerando que no era una presentación de Grandes Exitos, era casi predecible...) y siento que no se vivió (o no viví... seamos sinceros) la efervescencia de venidas anteriores, con la partida apoteósica de “Aces High” o similares (esta opinión es netamente personal, lo recalco)... además que por la posición que tuve en cancha no pude disfrutar a cabalidad del espectáculo visual que traían como montaje, así como escuché un sonido bastante bajo o poco potente (siempre había salido medio sordo y disfónico, esta vez no se dio, lo que para mi es una pena)...

Vamos por partes, la presentación de los teloneros estuvo correcta, con un Kingdom Of Hate que apeló bastante a los nacionalismos para encender la caldera y unos Exodus que a punta de un sónido clásico de Thrash (y uno que otro chi-chi-chi) logró dejar algo prendidos al público, el que lamentablemente al parecer esperaba el plato fuerte con ansias.... minutos para las 9 de la noche aparece en escena Sam Dunn, indicando que se grabaría un DVD y que esperaba que fuéramos más ruidosos que el público argentino (si con eso no reaccionábamos, no se que podría hacernos saltar, apelando a lo más profundo de nuestro patriotismo!!), posteriormente “Doctor, Doctor” de UFO (más que predecible esto señores!) y a las 21:00, haciendo honor a la nacionalidad... comienza la intro de “Satellite 15” (interminable a mi parecer), para proseguir con el primer corte homónimo del disco que sustenta la gira, que empezó a calentar de a poco al respetable... el set, en general eligió lo mejor del disco nuevo, insisto, a mi parecer (“The Final Frontier”, “El Dorado”, “The Talisman” [pedazo de tema!], “Coming Home” y “When The Wild Wind Blows”) con los clásicos de siempre (“2 Minutes To Midnight”, “The Trooper”, “The Evil That Men Do”, “Fear Of The Dark”, “Iron Maiden” o “Blood Brothers”). Dentro del set normal, dos perlas que me quitaron el aliento definitivamente fueron: “Dance Of Death”, recuerdo el concierto de 2004 donde no le tomé el peso a lo que estaba escuchando y ahora pude re-apreciar tremenda obra, con un Dickinson pletórico en la voz y una base rítmica perfecta, el otro momento fue “The Wicker Man”, recuerdo cuando tenía “la mano” para venir a Santiago, aquel mítico 15 de enero de 2001 y el muy maldito profesor de diseño de algoritmos (cuyo nombre juré no volver a pronunciar, pero que es Patricio Gálvez, sólo para dejar el registro histórico de mi ira), no me dejó adelantar el examen y me lo perdí con un mes de anticipación, así que tuve que esperar 10 años para poder escuchar ese riff demoledor y las líricas casi poéticas que marcó el retorno de Bruce Dickinson a la banda más grande del heavy metal. Mención aparte merece la participación del Eddie móvil (en “The Evil That Men Do”), quien esta vez, a parte de molestar a Gers, se dió el lujo de “tocar un par de riffs” con la dupla Smith/Murray, así como el Eddie estático que apareció en “Iron Maiden”, tras la batería de Nicko, recordándome un tanto a los marcianos de “Mars Attack” y que por el tamaño y movimiento (obviando lo mítico de la mascota...), se ganó una ovación más que merecida...

Acierto fotográfico de mi primo, con el que estuvimos alabando a la Bestia

Para el encore del show, tres tesoros, las incombustibles “The Number Of The Beast” (la de señoras que debieron estar rezando en los alrededores del Nacional a esa hora jejejeje) y mi canción favorita de la banda, la eterna “Hallowed By Thy Name” (si no hubiese por que me agarré en un cruce de palabrotas con una señorita, hubiese estado perfecta), cerrando la noche con una perla extraída del baúl de los recuerdos, “Running Free” (con Harris en las segundas voces, a lo Live After Death, uff que recuerdos...!!) se encargó de agotar las últimas reservas de energía que quedaban, dejando al público rendido y listo para la partida a casa...

En resumen, como conversaba con mi primo Sergio, este no es el mejor concierto de Iron Maiden al que he ido (considerando que es el cuarto, algo de eso puedo decir), el desplante de la banda, la fuerza de Dickinson, el talento de Murray/Smith/Gers intacto, el liderazgo de Harris y la precisión de McBrain intactas, sin embargo creo que esta vez el que andaba fuera de sintonía era yo y por eso encontré muchas cosas malas o quizás (insisto) tenía expectativas más altas por el hype del Nacional y el DVD... si leen otros reviews, quizás pensarán que fui a otro concierto... si vas a ver a tu banda favorita y no lo disfrutas, algo malo debe estar pasando...

A la entrada del concierto, con el elefante blanco de fondo